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El uso de la perífrasis estar + gerundio en tiempos perfectivos para significar predicados de actividad atélicos
El uso de la perífrasis estar + gerundio en tiempos perfectivos para significar predicados de actividad atélicos
marcoELE. Revista de Didáctica Español Lengua Extranjera, núm. 23, 2016
MarcoELE

Recepción: 20 Junio 2016
Publicación: 26 Junio 2016
Resumen: En este trabajo se pretende llamar la atención sobre el uso de la perífrasis estar + gerundio en pretéritos perfectivos (perfecto e indefinido) para significar predicados de actividad (ver la televisión, oír música, trabajar, estudiar…) en contextos durativos: he estado leyendo, estuve leyendo, expresiones cuyo valor muchos aprendientes (en especial hablantes de lituano y de lenguas eslavas) atribuyen erróneamente al pretérito imperfecto. Se trata de un caso específico de los tiempos verbales del español, que aunque está expresamente descrito en las gramáticas teóricas e incluso en gramáticas comunicativas como la de Matte Bon, no figura, al menos de modo expreso, en el Plan Curricular del Instituto Cervantes y tampoco se contempla en la mayoría de los manuales de español como LE. Teniendo en cuenta el uso real de esta forma, se reivindica para él un estatuto gramatical más destacado en la enseñanza del español del que tiene.
Palabras clave: estar + gerundio, tiempos perfectivos, acciones durativas.
Abstract: This study aims to emphasize the use of the verbal periphrasis estar + gerundio in perfective past tenses (pretérito perfecto ant indefinido) to express predicates of activities (ver la televisión, oír música, trabajar, estudiar…) in context of continuous action: he estado leyendo, estuve leyendo. For these purposes many students (in particular Lithuanian and slave languages speakers) use improperly pretérito imperfecto. This specific issue of the Spanish verb tenses is often not included, at least explicitly in the Cervantes Institute´s Plan Curricular and is not considered in the majority of Spanish manuals for foreigners, although is expressly described in the Spanish theoretical and communicative grammars as in the one of Matte Bon. Considering the real usage of this form in perfective past tenses, a more important grammatical status for it in teaching Spanish is reclaimed.
Keywords: continuous forms, perfective tenses.
BIODATA
Alfonso Rascón Caballero. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense, grado de Maestría en Lingüística Hispánica y doctorando perpetuo es Profesor Titular del Instituto de Idiomas de la Universidad de Vilnius (Lituania) desde 1996. Enseña español a estudiantes de lingüística inglesa y española y a estudiantes universitarios de diferentes especialidades. También imparte clases de Literatura española y análisis de textos. Ha publicado el Diccionario lituano-español (2002), un manual de español para lituanos en cuatro partes (2003-2015) que cubre los niveles A1-B1 y acaba de entregar a la imprenta una Gramática de español escrita en lituano. Ha dedicado un par de artículos al análisis de errores. Ha impartido cursos de didáctica de español a estudiantes de Máster en E/LE.
1. DURATIVO EN PASADO ≠ PRETÉRITO IMPERFECTO
Uno de los errores más frecuentes en el uso de los tiempos que cometen estudiantes lituanos y de lenguas eslavas es emplear el pretérito imperfecto para significar acciones durativas en pasado referido a periodos terminados:
Hablantes lituanos:
“trabajaba tres meses”,
“Nací en Panevėžys.Estudiaba en gimnasio de Panevėžys”,
“Estaba estudiando… doce años”,
“Nací… Iba a escuela”,
“Fumaba cigarros por cinco años” (Rascón, 2013: 99).
Hablantes polacos:
“Yo llamaba Angelito durante una hora sin resultados”,
“Lloraba tres días casi sin parar”,
“Puso todas las cartas en la mesa y las mezclaba” (Fernández Jódar, 2006: 125-128).
Hablantes croatas:
“Una noche mis padres salieron y me dejaron sola. Estaba feliz. Me preparé la cena, veía la tele y sobre las once me acosté. De repente oí un ruido, me acerqué a la puerta y escuchaba.” (Kočman, 2011: 6)
Hablantes rusos:
“Así que tenía que estar los tres días en el campo del festival”,
“aquel año lo pasaba en la complutense”,
“durante una semana planeaba como celebrar”,
“era un día de nueva tentativa y casi un mes me preparaba”,
“esperaba casi un mes a que salga la respuesta” (Mañas, 2010: 80-81)
Es un error al que lituanos y eslavos tienden de un modo absolutamente natural, como demuestra el hecho de que en contextos durativos, sólo los estudiantes a los que se les ha llamado mucho la atención sobre este uso y son receptivos, usan el tiempo verbal correcto. Aparte de los ejemplos escritos de lituanos, se pueden aducir otros de expresión oral que ilustran esta tendencia innata a usar el imperfecto cuando se ha de emplear el perfecto o el indefinido.
En una práctica de conversación, hablando sobre dónde habían estado y hecho los participantes durante el verano, una estudiante de Filología Alemana afirmó: “yo viajaba a Alemania”, pero no para contar un acontecimiento ocurrido en ese viaje: el viaje fue el acontecimiento (septiembre 1996). Antes de una clase el profesor pregunta a una alumna: “¿Qué has hecho este fin de semana?” Y ella, estudiante aplicada, responde con la certeza de hablar correctamente: “Bailaba en la disco”. Al corregirla la alumna justifica la forma elegida: “pero bailaba toda la noche” (otoño de 1998).
Más ejemplos: en una clase donde los alumnos escuchan una historia curiosa con visos de inverosímil que cuenta un hombre mayor, se les llama la atención expresamente sobre el uso del perfecto en la frase “un hombre que ha vivido mucho”, recordando que en este caso se habla del pasado de una persona como experiencia vital que determina sus aptitudes presentes (como es una persona que ha vivido mucho, tiene muchas historias que contar). Se hace incluso un ejercicio de elección múltiple para fijar este uso concreto del pretérito perfecto, descartando expresamente el imperfecto. Pues bien, durante el rato de conversación por grupos o parejas una alumna comenta la historia diciendo: “es una historia extraña, pero como gente mayor vivía mucho, esta historia puede ser verdad” (1/6/2016). Más de una vez, al presentarse un alumno que ha pasado un tiempo en España, dice: “Yo estudiaba / trabajaba [o estaba estudiando / trabajando] tres meses en España”. Ejemplos de este error extraídos la lengua espontánea oral podrían aducirse decenas.[1] Más de una vez los alumnos se han atrevido a decir al profesor que estaba equivocado.
2. LA RAZÓN DE ESTE ERROR
El origen de este error, identificado y documentado entre lituanos y eslavos, está en la transferencia que se hace al sistema temporal del verbo español desde sistema verbal del lituano (lengua báltica) y de las lenguas eslavas, que distinguen formas durativas de formas perfectivas. En lituano la distinción aspectual imperfectivo / perfectivo se realiza, en la mayoría de los casos, mediante un prefijo que aporta la significación resultativa del verbo: el verbo dibujar (verbo que puede expresar predicados de actividad) es piešti, con prefijo nupiešti. Cuando se expresa una acción durativa se usa el verbo sin prefijo: “Visą mėnesįpiešė paveikslą” (Estuvotodo el mespintando el cuadro) (Eitminavičius, 1999). Mientras que para expresar una acción terminativa o resultativa se usa el prefijo: “Jis nupiešė vyskupo Antano Baranausko portretą” (Pintó el retrato del obispo Antanas Baranauskas) (Žemaitytė, 1997).
En las lenguas eslavas los verbos se distinguen en imperfectivos y perfectivos: leer (verbo que también puede expresar predicados de actividad) en ruso es читать imperfectivo y прочитать perfectivo (a veces es el mismo verbo con prefijo, pero pueden ser dos verbos distintos: comprar - покупать imperfectivo / купить perfectivo). Por ejemplo:
“-Я вчера читала интересный роман. Ayer estuve leyendo una novela
- Ты прочитала его ¿La leíste entera?
-Нет, я читала всё утро, но не прочитала его. No, estuve leyendo toda la tarde, pero no la terminé”
Los estudiantes de español lituanos y eslavos, al aprender la distinción de los pretéritos perfectivos (perfecto e indefinido) del imperfecto, asocian el sentido durativo al imperfecto (cfr. Fernández Jódar, 2006:125; Mañas, 2010: 79), lo que conduce directamente al error suficientemente ejemplificado antes. Por eso el profesor tiene que estar advertido para no caer en explicaciones simplistas, que cohonestan el error y lo hacen muy difícilmente corregible. Basta que el profesor defina el pretérito imperfecto como el tiempo que se usa para “expresar acciones continuadas en el pasado” referidas a un periodo de tiempo concluido para que el aprendiz sea incapaz por sí solo de asumir que 1. el tiempo adecuado tiene que ser perfectivo (estudié en un colegio de Panėvežys), y 2. cuando se expresa la acción como tal acción, obviando el resultado, o se quiere enfatizar la duración, existe una correspondencia precisa a esas expresiones durativas usando la perífrasis estar + gerundio: he estado leyendo (una hora).
El análisis de estos errores plantea la premisa de que, en contextos de pasado, hay que hacer una distinción entre el aspecto imperfectivo y la expresión de acciones continuativas o durativas. En el lituano y las lenguas eslavas lo imperfectivo y lo durativo están estrechamente vinculados y prueba de ello es que cuando en la frase se indica expresamente la duración, se usa la forma correspondiente al aspecto imperfectivo (en el caso del lituano) o el verbo imperfectivo (en el caso, por ejemplo, del ruso):
“Mano tėtis ilgą laikądirbo statybose, statė namus tarybiniais laikais” (Delfi, 24-05-2013) Mi padre estuvomucho tiempotrabajando en la construcción, construyó casas en tiempos soviéticos.
Pero en español cuando un evento, incluso continuado, se concibe en el pasado como realizado en un periodo de tiempo, se usan el pretérito indefinido (NGLE, 2009: 1691, 1736-1737) y el pretérito perfecto (NGLE, 2009: 1726), ya que ese tiempo limita la acción y ésta se concibe como terminada. Por tanto el profesor de español debe distinguir de un modo expreso lo imperfectivo de lo durativo para evitar la confusión a la que los aprendices lituanos y eslavos están abocados por interferencia de su lengua materna y a veces inducidos por su enseñante o enseñantes.
Para dilucidar este aspecto concreto es de gran ayuda la clasificación de los predicados establecida por Vendler (1957) y las distinciones de predicados según los criterios de dinámico, durativo, delimitado que han sido plenamente asumidas por los gramáticos españoles.
3. EL ASPECTO LÉXICO DE LOS PREDICADOS. LOS PREDICADOS DE ACTIVIDAD
La RAE adopta la distinción de predicados en actividades (ver la televisión), realizaciones (leerse un libro), logros (llegar) y estados (ser alto) (NGLE, 2009: 1692) y el desglose de los rasgos distintivos de estos predicados en los conceptos de dinamismo, duración, delimitación (NGLE, 2009: 1694). Los predicados de actividad (que son los que nos ocupan aquí) son dinámicos, porque significan que ocurre algo (igual que las realizaciones y los logros y frente a los estados en los que no ocurre nada), son durativos (como las realizaciones y los estados, que se cumplen en el tiempo y frente a los logros que son acciones puntuales), pero no están delimitados, es decir, no tienen un límite, un acabamiento (al igual que los estados y frente a las realizaciones y los logros que significan una acción culminada): se puede leer un libro y no terminarlo. A los predicados no delimitados se les llama atélicos frente a los delimitados, llamados también télicos (antes llamados desinentes). Los predicados de actividad son, por tanto dinámicos, durativos y atélicos (cfr.Gras y Santiago 2012:20-21)
Comparamos aquí las actividades con las realizaciones, porque hay muchos verbos –los que significan o pueden significar acciones continuadas o durativas–, que dependiendo del contexto morfosintáctico pueden significar bien actividades, por ejemplo,
Ayer estuve leyendo el libro hasta la 1 de la noche
bien realizaciones, por ejemplo:
Me leí el libro en dos días[2].
La oposición entre estos dos predicados queda clara si intentamos intercambiar los complementos de duración:
*Ayer estuve leyendo el libro en dos días.
*Me leí el libro hasta la 1 de la noche.
Las realizaciones (al igual que los logros) admiten determinaciones temporales conclusivas o delimitativas (Yllera, 1999: 3406) y también admiten la perífrasis tardar (un tiempo) en + infinitivo: en tres días, y no lo admiten las actividades:
Hice la maqueta en tres días (Tardé tres días en hacer la maqueta)
Mientras que las actividades admiten determinaciones temporales no conclusivas: (durante) cuatro horas, desde las…, mucho tiempo…, y no las admiten las realizaciones:
Estuvimoscuatro horas hablando (*Tardamos cuatro horas en hablar)
Una realización es tal cuando se culmina lo significado por el predicado. En cambio una actividad puede transcurrir durante un periodo y no terminar, pero realmente la actividad ha tenido lugar como tal, al igual que un vaso de agua no deja de ser agua por ser poca o mucha, como señala gráficamente E. de Miguel (1999: 3020). Con verbos que pueden formar parte de predicados de actividad o realización, se dan oraciones de “acción inconclusa”, como denomina la RAE:
“Leyó el libro durante media hora implica, en efecto, “no terminó de leer el periódico”. (…) si se dice Leyó el diario en media hora, se interpreta que se concluyó la lectura. Aun así, muchos hablantes prefieren la perífrasis progresiva “estar + gerundio” para la primera opción [el subrayado es nuestro], ya que inhibe más claramente el componente télico de los predicados de realización: Estuvo leyendo el diario durante media hora. Como se ve, la interpretación de acción inconclusa es el resultado de convertir las realizaciones en actividades anulando o suspendiendo su componente télico” (NGLE, 2009: 1673).
En el capítulo de “Perífrasis de gerundio” la RAE es más explícita:
“Los textos muestran que “estar + gerundio” se usa de forma preferente con verbos que denotan actividades, es decir, eventos sin límite natural como en estuvo [esperando – lloviendo – manejando – mirando – pensando – trabajando – viviendo] (NGLE, 2009: 2187)
4. LA PERÍFRASIS ESTAR + GERUNDIO EN PRETÉRITOS PERFECTIVOS
Los predicados de actividad son susceptibles de ser utilizados, entre otras muchas, con las perífrasis ponerse a + infinitivo, dejar de + infinitivo, que indican el inicio o la interrupción de esa actividad, pero el uso de la perífrasis estar + gerundio, que expresa esa acción en su transcurso, en su mismo ocurrir, como corresponde a su carácter de actividad continuada, es tan sistemático en el español, como señala la RAE, que en las gramáticas y métodos de español para extranjeros aparece destacada sobre las demás perífrasis. Sin embargo, en estas obras no es proporcional la atención que se le presta a esta perífrasis en el presente que en los pretéritos –especialmente el perfecto y el indefinido.
En el Plan Curricular Cervantes se menciona únicamente esta perífrasis dentro del nivel A2 en el apartado 12. “El sintagma verbal”, subapartado 12.1. “El núcleo”: “Perífrasis aspectuales de gerundio: estar + gerundio” y no vuelve a mencionarse, tal vez porque se da por supuesto que esta perífrasis se usa en todos los tiempos verbales y no se explicita en ninguno de los niveles (desde A2 en adelante) el uso de esta perífrasis en los tiempos. Y en la gran mayoría de manuales de español para extranjeros, fuera de la clara distinción entre el presente no perifrástico y el presente con la perífrasis estar + gerundio “leo todos los días” ≠ “estoy leyendo en este momento” no se señala explícitamente, salvo algún ejemplo aislado, que al hablar de una acción durativa ocurrida en un pasado reciente o remoto y especialmente atélica, la forma preferente es la perifrástica.
Sin embargo, en el uso del español, un hispanohablante, aunque puede decir “bailé toda la noche”, es más natural y lógico que diga “estuve bailando toda la noche”. E incluso sin expresar la duración de la acción, la prolongación de una acción (o el énfasis en la acción misma sin atender a su resultado) se refleja en el uso de la perífrasis: “estuve en el Ministerio y estuve hablando con el subdirector de Energía Nuclear” (conversación familiar 03/91, CREA).
El influyente gramático S. Fernández Ramírez fue contundente en un artículo de 1960 exclusivo sobre “la fórmula estar + gerundio”:
“Es el caso que en la literatura sobre el tema no se habla o apenas se habla de lo que puede representar, desde el punto de vista semántico y funcional, el elemento estar de la fórmula. Se olvida que entre la masa de testimonios hay empleos exclusivos de la fórmula con gerundio, en donde no entran para nada las formas simples, es a saber: el uso de estar en tiempos verbales perfectivos con el gerundio en verbos que denotan acciones verbales continuadas o cursivas, cuando se quiere abarcar la duración total, grande o pequeña, del acaecimiento. 'Estuvimos toda la mañana buscando hierba hasta mediodía (…).' Los usos sin perífrasis ('te busqué toda la mañana') son relativamente escasos.” (Fernández Ramírez, 1986: 536-537).
En la Gramática Descriptiva se sistematiza el uso de estas formas perifrásticas especificando que “son más frecuentes cuando aparece un complemento circunstancial que destaca la duración” (Yllera, 1999: 3405) y se llega a decir que “al destacarse la duración del proceso prescindiendo de su conclusión, la perífrasis es prácticamente obligatoria con el auxiliar en tiempo perfectivo [el destacado es nuestro]:
Estuvieron charlando desde las tres de la mañana
*Charlaron desde las tres de la mañana (Yllera, 1999: 3407).
Esta distinción de las formas perifrásticas de las simples y concretamente en los pretéritos perfectivos, que podía quedar relegada al análisis meramente especulativo de los gramáticos teóricos, se contempla como objeto de estudio en la enseñanza del E/LE en la Gramática comunicativa de Matte Bon (2006: 164-165). Díaz y Yagüe en ELEfante dedican un apartado específico para el uso de estar + gerundio en pretérito indefinido (pág. 26) y perfecto (pág. 39).
De lo expuesto hasta ahora se infiere que el uso de la forma perifrástica en pretéritos perfectivos con predicados de actividad es especialmente frecuente, y por tanto, más recomendable al enseñar español, cuando se dice expresamente la duración de la acción (bien con un sintagma nominal con significado durativo, como tres horas, bien con un sintagma preposicional con durante[3]). Pero incluso cuando no hay expresión de la duración en la frase, también se usa la forma perifrástica en pretéritos perfectivos para priorizar la acción misma en su transcurso (obviando el resultado), que tuvo lugar a lo largo de un periodo de tiempo.
5. EJEMPLOS EN DISCURSOS NARRATIVOS
Al buscar estas formas perifrásticas de los pretéritos indefinido y perfecto en dos novelas de realismo social (aptas para pulsar el uso del español, puesto que su estilo se caracteriza por ser reflejo del lenguaje común), El fulgor y la sangre (1954) de Ignacio Aldecoa y Entre visillos (1958) de Carmen Martín Gaite, se han encontrado bastantes ejemplos de estar + gerundio en pretéritos perfectivos en los dos casos: con mención expresa de la duración y sin ella.
En El fulgor y la sangre:

de 23 casos de pretéritos perfectivos (22 de indefinido y 1 de perfecto compuesto), 18 llevan indicación de la duración y 5 no. Algunos ejemplos:
“Sé que era navarro, o de por arriba; me estuvo hablandodurante todo el baile de que su tierra era mejor que la nuestra, más rica y más bonita.” (Dos de la tarde); “Estuvomucho tiempoobservando. Después se sentó y volvió la mirada.” (Dos de la tarde); “Felisa estuvo esperando a su padre hasta muy avanzada la noche.” (Tres de la tarde); “María estuvo leyendotoda la tarde una novela de sus hermanas.” (Cuatro y media de la tarde); “Estuvo contemplando a los dos guardias. Parecía que se hallaban muy excitados.” (Seis de la tarde)
Verbo esperar:

Si tomamos uno de los verbos más repetidos en la forma perifrástica (esperar), y lo comparamos su frecuencia de uso con la forma simple en pretéritos perfectivos, resulta que hay 4 casos de forma perifrástica (los cuatro con indicación de duración) y 5 de forma simple –un ejemplo de ellos: “No dio importancia a que su padre y su hermano no hubieran regresado (…). Esperó como siempre” (Tres de la tarde). En todos ellos el sentido es de realización: una espera como acción culminada. De estos 5 casos hay uno con indicación de duración: “Las hermanas de Carmen esperaronun tiempo prudencial y se escaparon” (Seis de la tarde). En esta frase la expresión durativa no impide el sentido resultativo o de realización que refleja la forma simple y el sentido general de la frase completa.
En la novela Entre visillos,

de 28 casos de pretéritos perfectos (20 indefinido y 8 perfecto compuesto), 7 oraciones tienen indicación de duración y 21 no. Algunos ejemplos:
“—Ah, mira, las tijeritas pequeñas —dijo Julia—. Las estuve buscando ayer. Luego me arreglas un poco las uñas, ¿eh, Isabel?.” (I, uno); “Con la barbilla en las palmas de las manos y la ceja izquierda ligeramente levantada, estuvoun ratoespiándose la expresión del rostro plano y vulgar.” (I, Tres); “Anoche me desperté y estuve escribiéndole cosas como las que me escribe él, diciéndole que me acordaba mucho de todo lo de ese año cuando nos hicimos novios, que…” (I, Siete); “Estaba trabajando cuando llegamos nosotros y no lo dejó en todo el tiempo, pero los amigos estuvieron sirviéndose bebidas y poniendo música, sentados por el suelo.“ (I, once); “No deje que la riñan de ninguna manera. No es tarde; hemos estado hablando de cosas que le interesan, ¿no le parece?” (II, quince)
En esta novela son más los casos de forma perifrástica de los pretéritos indefinido y perfecto compuesto (en pluscuamperfecto hay también 6 formas perifrásticas) sin expresión de la duración, lo que demuestra que el uso de la perífrasis no depende exclusivamente de la aparición de un complemento de duración. La perífrasis enfatiza la actividad en su transcurso haciendo abstracción del resultado de la misma.
Tomamos ahora el verbo buscar para comparar su uso en pretéritos perfectos en forma perifrástica y no perifrástica: 4 formas de estar + gerundio (3 en indefinido, 1 en pretérito perfecto), 8 formas en forma no perifrástica (todas en indefinido).

Algunos ejemplos:
Forma perifrástica: “Esa fotografía hace tiempo que no la veía y anoche me desperté y la estuve buscando. (…) sentía mucha angustia y me llevé la fotografía a la cama para mirarla” (I, Cuatro); “—Nada, un borracho, un idiota. (…) Mercedes ha hecho el ridículo con él, le ha estado buscandotodo el tiempo, se ha hecho unas ilusiones horribles.” (II, dieciséis).
Forma no perifrástica: “Luego cogió el bolso de Gertru de encima de la silla y buscó dentro. Lápiz no tenía. Llaves, cartas, fotos, una barra de labios.” (I, cinco); “(Si espero a mañana para hablarla es peor; se habrá enfriado la cosa y será peor.(…)) Buscó las palabras, trató de decirlas, pero no era capaz de abrir los labios.” (II, doce).
No queremos dar ningún valor demostrativo a la frecuencia de usos perifrástico y no perifrástico, fuera del hecho de que el recuento de estas formas perifrásticas –en una unidad discursiva extensa como es una narración novelada– pone de manifiesto que realmente se usa la perífrasis estar + gerundio en pretéritos perfectivos con predicados atélicos. Solo pretendemos ejemplificar el matiz durativo o de acción en proceso de las oraciones con indicación de la duración y sin ella: la forma perifrástica significa una acción que ocupa un periodo de tiempo, determinado expresamente o no y que prescinde de su resultado, mientras que la forma simple, en comparación, sugiere una acción puntual, o bien su acabamiento –buscó (y encontró o no encontró)–, obviando la duración de esa acción, que en estos casos no es pertinen
Hablando en términos estructuralistas podríamos afirmar que considerando el rasgo durativo (+/-) en los pretéritos perfectivos, el indefinido y el pretérito perfecto en la forma perifrástica estar + gerundio son el término marcado de la oposición, mientras que estos mismos tiempos en la forma sencilla son el término no marcado. En este caso el rasgo durativo es más específico (y menos frecuente) que el no durativo, pero tiene su expresión lingüística propia, por lo que ésta debe ser explicitada en las descripciones del español para extranjeros, y con más razón cuando realmente existe la necesidad de expresar el matiz durativo. Prueba clara de esta necesidad expresiva es que muchas veces los estudiantes eligen erróneamente el pretérito imperfecto porque lo consideran la forma adecuada.
6. CUÁNDO ENSEÑAR ESTAR + GERUNDIO CON PRETÉRITOS PERFECTIVOS
Veinte años de enseñanza del español a lituanos, bregando con errores propios y ajenos y aprendiendo de colegas y alumnos, son más que suficientes para convencer al profesor de que las explicaciones generales son contraproducentes y que ha de explicarse cada ítem concretando lo más posible el tipo de palabras con que se usa, los contextos, las restricciones, aduciendo los ejemplos de uso, las muestras de lengua más ajustadas a la realidad. Está claro que el docente siembra y es el aprendiente el que asimila a su manera los conocimientos transmitidos y que su interlengua es la que en definitiva forja el uso de ese idioma no nativo, pero el profesor debe dar unas pautas claras y nada ambiguas para que su español sea lo más parecido al de un hispanohablante.
Matte Bon en su Gramática (2006: 164-165) y Díaz y Yagüe en su ELEfante (26, 39) exponen en su descripción sistemática de los tiempos verbales la diferencia de expresión a que nos estamos refiriendo: la forma tradicional de los pretéritos perfectivos para realizaciones (y logros, e incluso estados en los casos en que se exige), la perífrasis estar + gerundio para verbos de acción continuada y de acciones repetitivas. Pero al enseñar la lengua española de un modo consecutivo no es bueno pretender que los estudiantes asimilen de golpe todos los ítems referidos a una categoría o tiempo gramatical. Siempre hay que dosificar la información.
Pensamos que, teniendo en cuenta el uso real del español, los recursos expresivos de la propia gramática española y teniendo a la vista los errores que cometen los estudiantes al confundir lo imperfectivo con lo durativo, la perífrasis estar + gerundio se merece un lugar más destacado en el Plan Curricular y en los manuales de español para extranjeros que el de mera perífrasis, sin concretar su uso en los demás tiempos (en especial los pretéritos), además del presente. No abogamos por la consideración de las formas perifrásticas de estar + gerundio como un tiempo verbal, tal como se contempla en la gramática inglesa (present, present continuous, present perfect, present perfect continuous…), porque esta distinción no pertenece a la tradición gramatical española y porque el uso de la forma continua no es tan frecuente está ni tan generalizado en español como en inglés (por ejemplo, cuando telefoneamos a alguien no decimos “*te estoy llamando para decir…”, sino “te llamo para decir…”). Pero se le debe conceder un estatuto gramatical más visible, como ya se hace en algunos manuales más recientes que dedican actividades y ejercicios más específicos para practicar este ítem en los tiempos perfectivos.
Cada tiempo nuevo, y especialmente cada pretérito, es siempre un reto para el estudiante, porque supone un reajuste en su modo de enfocar el pasado (ya que cada pretérito supone una visión distinta del pasado, y en el caso de los perfectivos muchas veces se solapan), una apertura a un sistema temporal que, dependiendo de la lengua materna, puede ser más próximo o más ajeno y extraño al propio. Tanto al enseñar el pretérito perfecto, como el imperfecto, como indefinido, se empieza por cuestiones morfológicas y se aplica al uso con los verbos ya conocidos o nuevos más aptos para cada tiempo. Si, por ejemplo, se ha explicado el pretérito perfecto, una práctica normal es la de hablar o escribir qué has hecho hoy y pueden proponerse los verbos sobre lo cotidiano: me he levantado, he ido al trabajo, he llegado tarde, he comido… Con los indicadores de tiempo facilitamos la asociación de este tiempo a formas circunstanciales concretas: Nunca he montado en globo… Después se amplía el uso hablando de experiencias de nuestra vida: hemos viajado, he cantado en un coro…
Pero conforme avanza el aprendizaje y volvemos atrás para consolidar conocimientos adquiridos, se deben explicitar casos más específicos. En lo que afecta a nuestro tema, una vez que el aprendiente domina el uso del pretérito del que se trate, es recomendable abordar en un momento apropiado el caso del ese pretérito con verbos que significan un evento durativo, planteando aquí la dicotomía de las realizaciones y las actividades al introducir la variante perifrástica de estar + gerundio, ya conocida en presente. Es el momento de mostrar a nuestros alumnos que no es lo mismo
Este fin de semana he visto una película muy buena, o
He escrito un correo muy largo
que
Este fin de semana he estado viendo la televisión, o
He estado escribiendo un correo muy largo.
En los primeros casos se destaca el resultado de la acción verbal, su realización o culminación, en los segundos se resalta la misma actividad en su transcurso temporal, sin señalar, ni tampoco negar[4], que se haya concluido. Los dos eventos –realizaciones y actividades– ocuparon un tiempo, pero en los segundos se acentúa el mismo evento en su desarrollo o, usando la terminología típica de los diccionarios, la acción, no el efecto.
La expresión de la duración es un elemento que se asocia directamente a este uso: De 10 a 12he estado hablando con un cliente (Yllera, 1999: 3407). Es necesario hacer ejercicios y actividades enfocadas a explicitar esta distinción y los alumnos, a pesar de sus iniciales gestos de perplejidad, lo terminan aprendiendo. De esta manera, si el aprendiente todavía no conoce el pretérito imperfecto, se están poniendo las bases para que cuando ya maneje los tres pretéritos, tenga una alternativa correcta a Este fin de semana veía la televisión, frase que un lituano o un eslavo sin duda estará tentado a decir.
La forma perifrástica en pretérito perfecto no es fácil de asimilar, ya que consta de tres unidades. En cambio la forma perifrástica en pretérito indefinido es más accesible, dado que una de las primeras formas que aprenden, por su frecuencia, es precisamente estuve, estuvo… (Ayer estuve en el bar). Si ya se les llamó la atención sobre esos verbos que pueden expresar la acción en su transcurso con la perífrasis estar + gerundio, obviando el resultado, los aprendientes asimilan sin grandes problemas la forma perifrástica en indefinido. Se ejemplifica sin dificultad que para expresar la misma acción en su transcurso, haciendo abstracción del resultado, se usa la forma perifrástica:
Estuvimos preparando una presentación;
sin olvidar que con el mismo verbo en la forma simple se puede expresar el resultado:
Preparé una presentación
Se establece de este modo una oposición significativa, fácil de percibir.
Hay que insistir que la indicación expresa de la duración de la acción viene a ser un indicador de tiempo de esta forma específica:
Estuvimos cantando hasta las tantas de la noche.
Si aprenden este ítem, ya no se sorprenden tanto al corregirles cuando usan en este caso el imperfecto, al que tienden de modo innato lituanos y eslavos en estos contextos.
Es muy interesante añadir que los verbos de logro, la forma perifrástica en los tiempos perfectivos expresa la repetición de la acción (Yllera, 1999: 3406; Díaz y Yagüe: 39):
Juan me estuvo ocultando su vicio todos esos años.
El pretérito imperfecto (discriminado en este trabajo) en esta forma perifrástica se usa con los mismos verbos de actividad durativa cuando esta actividad es el marco, el contexto, la circunstancia de un acontecimiento expresado en pretérito perfectivo: No he podido contestar, me has llamado cuando estaba duchándome. Ya en niveles más avanzados dirán con propiedad “Ah, si estás aquí, te estaba buscando”, que supone un dominio mucho mayor del español.
7. VALORES ESPECÍFICOS DE LA FORMA PERIFRÁSTICA DE LOS PRETÉRITOS PERFECTIVOS
Resumiendo, la forma perifrástica estar + gerundio en pretéritos perfecto e indefinido en predicados de actividad tiene dos matices significativos que la distinguen de los pretéritos perfecto e indefinido sencillos y con los que se puede establecer una oposición suficientemente clara:
a) El carácter de acción en su transcurso, donde se subraya el proceso mismo y el resultado (si lo hubo) queda eclipsado: He estado arreglando (estuve arreglando) la ducha (si la arregló o no, no es información pertinente). La diferencia entre la frase mencionada y He arreglado (arreglé) la ducha, donde claramente se expresa el resultado de la acción, es bastante significativa.
b) El carácter durativo de la acción explicitado o no por un complemento de duración: Estuvimos bailandotoda la noche, Juan estuvo buscando un libro por la casa. Aquí la oposición con las formas no perifrásticas puede no ser tan neta como en a., porque se puede decir Bailamos toda la noche y Juan buscó un libro por la casa, pero la forma simple confiere un valor resultativo a la acción, mientras que la variante perifrástica aporta un matiz durativo más específico que no tiene la no perifrástica.
Es por ello por lo que consideramos que esta forma perifrástica se merece un lugar más destacado en la enseñanza y los manuales de español.
Para terminar por donde empezamos, volvamos ahora a los errores escritos mencionados al principio de este estudio para ver cómo las distintas frases se expresan mejor con perífrasis o sin ella. En todas las frases el tiempo debe ser perfectivo, pero no todos ellos deberían sustituirse por la forma perifrástica. En el caso de los estudiantes lituanos, en la frase
“trabajaba tres meses”
el verbo podría usarse en pretérito indefinido o perfecto tanto en forma no perifrástica como perifrástica (trabajé / he trabajado, estuve trabajando / he estado trabajando). En contextos biográficos es más normal la forma simple, ya que cada acción enumerada en una biografía es como una etapa terminada y cerrada. Dado que la frase mencionada aparece en un contexto de autobiografía parece más natural la forma sencilla, como ocurre en la mayoría de los ejemplos siguientes:
“Nací en Panevėžys. Estudiaba[estudié] en gimnasio de Panevėžys”,
“Estaba estudiando [estudié]… doce años”,
“Nací…Iba [fui] a escuela”.
Pero cuando cobra mayor protagonismo la duración de una acción, fuera de un contexto autobiográfico, la forma más esperable es la perifrástica:
“Fumaba [estuve fumando] cigarros por cinco años”.
En este caso el sentido del predicado es de acción repetitiva.
De los errores de hablantes polacos en la frase
“Yo llamaba Angelito durante una hora sin resultados” y
“Lloraba tres días casi sin parar”,
es más apropiada la forma perifrástica: estuve llamando (acción repetitiva), estuve llorando. En la frase
“Puso todas las cartas en la mesa y las mezclaba”
el ritmo de la narración que expone el curso de los acontecimientos exige más la forma sencilla: mezcló.
En la frase de la hablante croata
“Una noche mis padres salieron y me dejaron sola. Estaba feliz. Me preparé la cena, veía la tele y sobre las once me acosté. De repente oí un ruido, me acerqué a la puerta y escuchaba”
la forma veía debería ser estuve viendo, mientras que escuchaba puede ser cualquiera de las dos formas (escuché o estuve escuchando), pues no hay más contexto del que se pueda inferir el matiz que se quiere dar a la expresión.
De las frases de hablantes rusos, las frases
“Así que tenía que estar los tres días en el campo del festival”,
“aquel año lo pasaba en la complutense”
exigen la forma sencilla tuve y pasé (por la naturaleza de los mismos verbos tener y pasar), mientras que en las frases
“durante una semana planeaba como celebrar”,
“era un día de nueva tentativa y casi un mes me preparaba”,
“esperaba casi un mes a que salga la respuesta”
las formas perifrásticas son las apropiadas: estuve planeando, me estuve preparando y estuve esperando.
En definitiva, llamar la atención a nuestros alumnos sobre la posibilidad de expresar con propiedad, usando estar + gerundio, una acción que se realiza en un periodo de tiempo (los eventos durativos atélicos), subrayando su transcurso o su duración, no cabe duda de que enriquece sus recursos expresivos y, también, por qué no, reporta una satisfacción a los profesores, que ven cómo sus alumnos se expresan (casi) como los hispanohablantes nativos.
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Notas