
No es posible en la comunidad científica venezolana hablar de Química Inorgánica, Química Órgano-metálica, Catálisis Homogénea o Aplicaciones Quimioterapéuticas de Complejos de Metales sin hablar extensivamente del Dr. Roberto Sánchez Delgado. El Dr. Sánchez Delgado fue in Químico Inorgánico excepcional por su claridad como investigador y por su inmensa productividad en su área de investigación. Era relativamente joven, pero nos ha dejado, creando un inmenso vacío, víctima de una enfermedad, que él mismo había tratado de atacar a través de su investigación en aplicaciones de complejos de metales de transición.
Yo conocí al Dr. Roberto Sánchez Delgado en 1978, en los Encuentros Nacionales sobre las Relaciones entre la Catálisis Homogénea y Heterogénea, establecimos una sincera amistad y un nexo en las actividades de investigación relacionadas con Química Órgano-metálica y Catálisis Homogénea. El formó parte de los investigadores jóvenes del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, centro de reconocido prestigio internacional para entonces, desde 1977, trayendo consigo un Doctorado realizado en el Imperial College en Inglaterra con el Premio Nobel en Química, Dr. Geoffrey Wilkinson y muchas ideas para iniciar su labor de investigación.
Para 1983, formó parte de los fundadores de la Sociedad Venezolana de Catálisis, y siempre fue uno de sus principales promotores y defensores. Gracias a él y su tesonera labor en el IVIC y su colaboración con otras instituciones académicas del país, se logró dar impulso a esta área de la Química, que tiene múltiples aplicaciones tanto académicas como industriales.
La actividad científica del Dr. Roberto Sánchez Delgado fue muy sistemática, muy consolidada e inmensamente productiva. Logró publicar varios cientos de artículos en revistas nacionales e internacionales de primera calidad, asistir y organizar seminarios y congresos científicos, ser invitado como docente e investigador en múltiples Instituciones internacionales y colaborar con muchos investigadores internacionales en proyectos conjuntos con resultados muy significativos. Su productividad científica toca muchas subáreas de primordial interés y relevancia. Solo para mencionar algunas tenemos: a) síntesis y caracterización de muchos complejos inorgánicos y órgano-metálicos novedosos de los metales Rutenio, Osmio, Iridio, Rodio, Molibdeno, Cobre, Titanio y otros. b) aplicaciones en catálisis homogénea de muchos de esos complejos inorgánicos y órgano-metálicos. c) estudio con cúmulos metálicos, sistemas soportados sobre soportes inorgánicos, química órgano-metálica de superficies. d) estudios básicos y aplicados de la reacción de hidrodesulfuración e hidro-denitrificación de moléculas modelo sulfuradas y nitrogenadas de gran interés para la industria petrolera. e) sistemas novedosos de Ti y Mo con ligandos agua y dióxido de carbono. f) Síntesis y pruebas biológicas de compuestos de Ti, Ru, Rh, Cu y Au con actividad antitumoral, actividad quimioterapéutica contra enfermedades tropicales como tripanosomiasis, malaria, leishmaniasis, mal de Chagas. Es en esta última sub-área donde el Dr. Roberto Sánchez Delgado dedicó su mayor esfuerzo durante los últimos diez años, trabajando conjuntamente con investigadores en las disciplinas médicas y biológicas, con resultados muy prometedores y un cúmulo de publicaciones científicas muy importantes.
Fue una pérdida irreparable para la comunidad científica venezolana, que por razones del deterioro de las condiciones para poder trabajar en libertad científica y rigurosidad académica sufrida por el IVIC, el Dr. Roberto Sánchez Delgado abandonó el país, como uno de los tantos cerebros que han tenido que emigrar, y fue acogido como profesor de Química en el Brooklyn College y el Graduate Center de la University of New York. Allí continuó su trabajo altamente productivo con complejos con actividad quimioterapéutica, hasta su temprana desaparición. Por varios años él lucho contra el cáncer, aun sometiéndose al uso de fármacos anticancerígenos experimentales, pero perdió la batalla.
El Dr. Roberto Sánchez Delgado nos deja un claro y extenso legado de un investigador serio, dedicado, exigente y talentoso que con trabajo tesonero y de una calidad impresionante y con una rigurosidad y honestidad académica, que no se puede quebrar o doblegar, y que sirva de modelo para la generación de jóvenes venezolanos que deseen continuar con esa búsqueda del conocimiento y de aplicaciones para beneficio de la humanidad. Además de ser un Químico e investigador excepcional, el Dr. Roberto Sánchez Delgado era un verdadero caballero.