Artículos
Orientación Emprendedora y Rendimiento Empresarial, un Estudio de Género
Entrepreneurial Orientation and Business Performance, a Gender Study
Orientación Emprendedora y Rendimiento Empresarial, un Estudio de Género
Conciencia Tecnológica, núm. 65, pp. 48-60, 2023
Instituto Tecnológico de Aguascalientes
Recepción: 03 Febrero 2023
Aprobación: 30 Junio 2023
Resumen: Este artículo analiza los efectos del género de los gerentes sobre la orientación emprendedora y el rendimiento empresarial en 250 empresas de la industria manufacturera, en el estado de Aguascalientes, México, las cuales fueron seleccionadas mediante un muestreo aleatorio simple. Se emplearon dos escalas con reactivos tipo Likert de 5 niveles de conformidad, mediante un modelo de ecuaciones estructurales multigrupo, se comprobó que la innovación influye en el rendimiento empresarial. El grupo de los gerentes del género masculino mostró tener más intenciones en innovar, en tomar riesgos para realizar inversiones a corto plazo así mismo mostraron una tendencia mayor que el género femenino con respecto a la proactividad. Por su parte el grupo de gerentes de género femenino se muestran más prudentes al momento de innovar, muestran un grado de resistencia al progreso buscando mayor estabilidad para la organización.
Palabras clave: Orientación emprendedora, innovación, proactividad, toma de riesgos, rendimiento empresarial.
Abstract: This article analyzes the effects of managers' gender on entrepreneurial orientation and business performance of 250 manufacturing companies in the state of Aguascalientes, Mexico, which were selected by simple random sampling. Two scales with Likert-type reagents of 5 levels of conformity were used, through a model of multigroup structural equations, it was verified that innovation influences business performance. The group of male managers showed more intentions to innovate, to take risks to make short-term investments, likewise showed a greater tendency than the female gender with respect to proactivity. For their part, the group of female managers is more prudent when innovating, showing a degree of resistance to progress seeking greater stability for the organization
Keywords: Entrepreneurial orientation, innovation, risk-takin, proactivity, business performance.
Introducción
Uno de los constructos más utilizados por investigadores, académicos y profesionales del marketing para evaluar el nivel de emprendimiento de las empresas, sobre todo en la industria manufacturera, es la orientación emprendedora [ 1], por lo cual una empresa puede ser considerada como emprendedora si realiza actividades de innovación, es proactiva y toma ciertos riesgos [ 2]. El concepto de orientación emprendedora comenzó a desarrollarse en la década de 1970 [ 3], y desde entonces se han publicado diversos estudios que han aportado evidencia teórica y empírica sobre la importancia del mismo [ 4], así como su reflejo en el comportamiento de las empresas [ 5] y, sobre todo, la relación existente con el rendimiento empresarial [ 6].
Son relativamente pocas las investigaciones donde se han analizado los aspectos internos de las empresas que juegan un papel esencial en la relación entre la orientación emprendedora y el rendimiento empresarial [ 2], sobre todo aquellas que generan una relación moderadora entre ambos constructos [ 7]. Un ejemplo de ello son las variables de orientación al mercado [ 8], comportamiento del liderazgo [ 9], intercambio de conocimiento [ 10], capacidad de absorción [ 11], comportamiento interfuncional entre las empresas [ 12] y, recientemente, el género de los gerentes [ 13] [ 14].
Por otra parte, existen diversos estudios que han investigado las actividades de la orientación emprendedora y el rendimiento empresarial en los distintos niveles de la organización [ 15], pero son relativamente pocos los que analizan las diferencias del género entre estos dos constructos [ 16], además de que los resultados obtenidos son inconsistentes [ 17] [ 18], por lo cual las diferencias entre el género requieren de más atención por parte de investigadores y académicos para incrementar las evidencias empíricas, considerando que la principal contribución es el análisis y discusión de los efectos que ejerce la orientación emprendedora en el rendimiento empresarial, tal y como lo recomiendan Carter et al. [ 17], Mueller y Dato-On [ 18], Kundu y Rani [ 13] y Fellnhofer et al. [ 14].
Las actividades de emprendimiento son cruciales no sólo para el crecimiento y desarrollo de la economía, sino también para la prosperidad de las sociedades modernas [ 19], es por ello que los emprendedores, tanto hombres como mujeres tienen un rol igualmente importante en el desarrollo de los países [ 13], sin embargo, cabe destacar la diferencia en cuanto al género. Los datos recabados de cada diez trabajadores uno es mujer, y una de cada tres empresas de los países desarrollados son propiedad y/o son gestionadas por mujeres [ 20]. Aunque cabe destacar que en la economía mundial las mujeres emprendedoras han tenido un crecimiento exponencial en los últimos 30 años, al incrementar su participación de un 5% a un 38% [ 21], lo cual ha convertido este crecimiento en uno de los desarrollos de mayor importancia en la economía y la sociedad moderna [ 22].
Igualmente, las oportunidades para las mujeres emprendedoras de algunos de los países en vías de desarrollo se han incrementado [ 13], estas mujeres contribuyen de igual manera que los hombres en el desarrollo de la economía, sobre todo aquellas que tienen un mayor nivel de educación y viven en las zonas urbanas [ 23]. En el caso de la India, las mujeres emprendedoras representan solamente el 6% del total de la fuerza laboral, aunque este porcentaje se incrementa significativamente en aquellos corporativos internacionales [ 24]; para el caso de México las mujeres representan el 41% del total de la fuerza laboral [ 25], y 4 de cada 10 microempresas son propiedad y están siendo gestionadas por mujeres emprendedoras [ 26].
Revisión de la Literatura
La orientación emprendedora inicialmente fue definida por Miller [ 1] como “el involucramiento que tienen las empresas en las actividades de innovación de productos para el mercado, para lo cual se tomarán una serie de riesgos y se tendrá que ser una empresa proactiva en la innovación, para lograr mejores resultados que sus competidores” (p.171), es decir Miller [ 1] consideró que la orientación emprendedora que se desarrolla comúnmente en las empresas, se caracteriza por tener tres factores o dimensiones esenciales: innovación, toma de riesgos y proactividad. La innovación refleja básicamente la tendencia que tienen las empresas para involucrarse en el desarrollo de nuevas ideas, en lo novedoso, en la experimentación y en los procesos creativos que tienen como resultado la generación de nuevos productos, servicios o procesos tecnológicos [ 27]. La toma de riesgos es el grado en el cual los gerentes están dispuestos a tomar riesgos en el compromiso de los recursos disponibles en la organización, lo cual les permite tener una mayor oportunidad de reducir significativamente las fallas que son costosas para las empresas [ 28]. En referencia a la proactividad, esta es considerada como la búsqueda de nuevas oportunidades que están o no relacionadas con las principales líneas de operaciones que tienen las organizaciones, con la introducción de nuevos productos o servicios y con un mejor posicionamiento de las marcas con respecto al de sus principales competidores, lo cual les permite eliminar aquellas operaciones que están en la etapa de madurez o de declinación del ciclo de vida [ 29].
Varios autores [ 2], han establecido que la orientación emprendedora tiene efectos positivos significativos en el rendimiento empresarial, esto ha sido analizado como un solo constructo. De igual forma han encontrado que la orientación emprendedora tiene efectos similares en el rendimiento empresarial en diferentes contextos, en distintos países, diversos mercados y para distintos tipos de empresas [ 2]. Debido a ello los efectos que tiene la orientación emprendedora en el rendimiento empresarial se han analizado en diversos ámbitos, como hoteles [ 30] e industrias manufactureras [ 30], y en distintos tipos de empresas, tales como pequeñas empresas [ 31] [ 32] [ 33] y en la generación de nuevas empresas [ 34].
Dado lo anterior, se puede afirmar que la orientación emprendedora se ha convertido en uno de los constructos preferidos por investigadores y académicos [ 7] [ 3] [ 35] [ 15] ya que por lo general es utilizada para identificar el comportamiento emprendedor en las organizaciones [ 36] o bien para el desarrollo de procesos y estrategias que permitan a las empresas sentar las bases para la adopción e implementación de acciones y decisiones emprendedoras [ 7], de ahí que haya propensión en analizar la relación entre la orientación emprendedora y el rendimiento empresarial [ 37] [ 38] [ 39] [ 40]. Diversos investigadores argumentan que un mayor nivel de orientación emprendedora genera mayor nivel de rendimiento empresarial [ 41] [ 33] [ 42] [ 43] [ 44] [ 45] [ 39], y que esto a su vez tiene efectos positivos significativos en el crecimiento de las empresas [ 46] [ 47] [ 48] [ 49]. Asimismo, se asume la existencia de una homogeneidad en las diferentes actividades que integran la orientación emprendedora entre las distintas unidades y niveles de la organización [ 15].
El rol del género en las empresas no ha sido suficientemente analizado y discutido [ 50] [ 31] [ 50], por lo cual se deben orientar más estudios empíricos en el análisis de este constructo [ 51] [ 15] [ 52], y así aportar evidencia suficiente en el contexto de la orientación emprendedora en las empresas [ 14]. Sin embargo, recientemente las mujeres se han convertido en el centro de atención de diversos investigadores, académicos y profesionales del marketing, analizando su participación en distintas actividades de la orientación emprendedora [ 53] [ 54] [ 55] [ 56] [ 57] [ 58], si bien existen investigaciones dedicadas a analizar las diferencias de género en la orientación emprendedora de tipo cualitativo, también hay contribuciones cuantitativas actuales que han aportado evidencia empírica [ 59] [ 57] [ 60].
Autores como Miskin y Rose [ 61], Rosa y Hamilton [ 62], Cliff [ 63], Alsos y Ljunggren [ 64] y Sonfield et al. [ 65] hicieron énfasis en que la relación entre la orientación emprendedora y el rendimiento empresarial, es influenciada tanto por el género como por las cuestiones étnicas [ 66], y las diferencias podrían explicarse en términos de rasgos, motivaciones, personalidad y, por supuesto, en la obtención de mejores resultados [ 67] [ 68] [ 69]. En particular, en uno de los estudios del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) se establece que las mujeres presentan menores tendencias a emprender que los hombres, tanto en los países más desarrollados como en las economías más innovadoras [ 60]. Además, resalta que del total de la actividad de emprendimiento que se realiza a nivel global, solamente el 6% de la población de mujeres adultas participan en una economía innovadora, mientras que la participación de los hombres es del 11% [ 60].
De acuerdo con Kundi y Rani [ 53], las empresas gestionadas por mujeres tienen mejores resultados en las actividades de orientación emprendedora, lo anterior es apoyado por Kickul et al. [ 54], ya que en el análisis realizado en empresas de Rusia encontraron que las mujeres emprendedoras tienen mayores habilidades para identificar las oportunidades del mercado, así como para descubrir y explotar aquellos insumos que son esenciales para obtener mejores resultados empresariales. Por su parte Krueger [ 70] y Brush et al. [ 71], indican que las mujeres son esenciales para la generación de un crecimiento emprendedor de la economía. Langowitz y Minniti [ 72] analizaron el nivel de emprendimiento de las mujeres en diversos países, y encontraron que las mujeres tienen mejores resultados empresariales que los hombres, mientras que Kariv [ 73] encontró diferencias significativas en los resultados empresariales entre las mujeres y hombres emprendedores.
No obstante, en el trabajo realizado por Goktan y Gupta [ 57] desarrollado en cuatro países (Estados Unidos, Hong Kong, India y Turquía), las empresas gestionadas por hombres fueron las que tienen más y mejores resultados; mientras que Junior y Giménez [ 55] en Brasil, no encontraron diferencias significativas en cuanto al género, al iguales que Halkias et al. [ 74], ya que las oportunidades de negocio son iguales para ambos géneros, más bien las diferencias entre las mujeres y los hombres estriban en el desarrollo de estrategias empresariales y en la percepción de la gestión de las empresas [ 69] [ 75] [ 76]. Por su parte, Bertoncelj y Kovac [ 76] llegaron a la conclusión de que no existen diferencias significativas en el género en la búsqueda de oportunidades de emprendimiento, en la innovación y en la intervención para la generación de planes y procedimientos estratégicos en los negocios, pero sí encontraron diferencias significativas en el análisis, la calidad y justificación de los resultados obtenidos.
De acuerdo con Fagenson [ 77] y Zapalska [ 78] las mujeres tienen una menor aversión a ser emprendedoras, tienen un menor nivel de motivación para ser emprendedoras o para lograr un mayor crecimiento en sus negocios [ 79] [ 80], son menos propensas a tomar riegos [ 81] y normalmente tienden a percibir un medioambiente emprendedor menos favorable que los hombres en la mayoría de los países [ 72].
Planteamiento del problema
El espíritu innovador es parte fundamental del emprendedor y una de las cualidades básicas de la empresa moderna [ 82] [ 83], ya que prácticamente la innovación y el emprendimiento van de la mano [ 82] [ 84] [ 85]. La innovación es considerada como una característica fundamental de la orientación emprendedora, la cual puede generar rendimientos empresariales distintos entre las empresas gestionadas por mujeres y por hombres [ 86]. Ayub et al. [ 88] encontraron que las mujeres son menos innovadoras que los hombres, específicamente porque son menos propensas a tomar riesgos [ 87]. Considerando la información anterior es posible plantear la primera hipótesis de investigación:
H1: Existen diferencias significativas de género entre la innovación y el rendimiento empresarial.
Se ha comparado la propensión en la toma de riesgos entre las mujeres y hombres emprendedores, encontrando que las mujeres son menos propensas a tomar riesgos que los hombres [ 88], aun cuando tienen una mayor orientación emprendedora [ 89]. Además, la motivación de las mujeres emprendedoras ejerce un efecto positivo significativo en el rendimiento empresarial de las organizaciones [ 90], pero lamentablemente la baja propensión a tomar riesgos tiene que ser mejorada en las mujeres emprendedoras, con la finalidad de lograr mejores resultados empresariales, entre ellos un mayor nivel de rendimiento empresarial [ 91] [ 92].
Así mismo, Perez et al. [ 93] encontraron que las mujeres se perciben a sí mismas como más calculadoras y con menor grado para la toma de riesgos que los hombres en las actividades de emprendimiento de las empresas. Además, Kourilslky y Walstad [ 94] explorando las diferencias del género en la eficacia de las actividades de emprendimiento de las empresas, encontraron que las mujeres son más conscientes de sus deficiencias que los hombres, entre ellas una menor propensión a tomar riesgos. Por lo tanto, aun cuando las empresas gestionadas por las mujeres tienden a ser más innovadoras que las gestionadas por hombres, generalmente toman menos riesgos que los hombres [ 95]. Considerando la información anteriormente presentada es posible plantear la segunda hipótesis de investigación:
H2: Existen diferencias significativas de género entre la toma de riesgos y el rendimiento empresarial.
Finalmente, el otro elemento importante de la orientación emprendedora es la proactividad, ya que las actitudes o proactividad han sido utilizadas generalmente como un elemento predictor de la orientación emprendedora de las empresas [ 83]. Estas pueden ser consideradas como un conjunto particular de comportamientos [ 96], que reflejan la personalidad de las mujeres y de los hombres emprendedores [ 97]. Además, la proactividad puede ser relativamente estable tanto como la personalidad, y se puede cambiar o modificar a través del tiempo y en distintas situaciones, en virtud de la interacción de las mujeres y hombres emprendedores con el medioambiente de los negocios [ 83].
La proactividad emprendedora puede estar influenciada tanto por la educación como por el entrenamiento [ 98], por lo cual la aspiración que tengan las personas para la creación de una nueva empresa es básica para lograr un mayor nivel de rendimiento empresarial [ 99]. Franke y Luthje [ 100] encontraron una relación positiva y altamente significativa entre la proactividad y las intenciones de las personas en ser emprendedores con buenos resultados empresariales. Igualmente, Baron [ 101] llegó a la conclusión que la proactividad tiene una fuerte influencia en los resultados del proceso emprendedor. Por lo tanto, considerando lo anterior se plantea la tercera hipótesis de investigación:
H3: Existen diferencias significativas de género entre la proactividad y el rendimiento empresarial.
Metodología
El tipo de estudio fue empírico realizado en las empresas de la industria manufacturera de Aguascalientes (México). La población de las empresas fue de 5588 [ 102] y se consideraron las que contaban con más de 5 trabajadores. Para ello, se diseñó una encuesta para recolectar la información que fue aplicada a los gerentes y/o propietarios de las empresas por medio de una entrevista personal a una muestra de 250 empresas seleccionadas mediante un muestreo aleatorio simple, con un error máximo del ±5% y un nivel de confiabilidad del 95%.
Adicionalmente para la medición de la orientación emprendedora se utilizó la escala desarrollada por Miller [ 1], quien consideró que las actividades de la orientación emprendedora pueden ser medidas a través de tres dimensiones: Innovación, Toma de Riesgos y Proactividad, para cada una de ellas se incluyeron 6 ítems. Para la medición del rendimiento empresarial se utilizó la escala desarrollada por Tan y Litschert [ 103], la cual establece que este puede ser medido a través de una escala de 3 ítems. Para los ítems de ambos instrumentos se empleó la escala tipo Likert de 5 puntos de acuerdo siendo los límites de 1 = completamente en desacuerdo a 5 = completamente de acuerdo.
Se aplicó un Análisis Factorial Confirmatorio Multigrupo o Multimuestra (FCAM), para la evaluación de la fiabilidad y validez de las escalas de la orientación emprendedora y del rendimiento empresarial, utilizando para ello el método de máxima verosimilitud con el software EQS 6.2 [ 104] [ 105] [ 106]. La fiabilidad se midió a través del alfa de Cronbach y del Índice de Fiabilidad Compuesta (CRI) [ 107]. A su vez, la validez discriminante del modelo teórico de ambas escalas, fue medida a través del test de intervalo de confianza [ 108], con un intervalo de confianza del 95%. Además, la validez nomológica del modelo teórico, fue analizada por medio del test de la Chi-cuadrada, en la cual se compararon los resultados obtenidos entre el modelo teórico y el modelo de medida.
Para dar respuesta a las tres hipótesis de investigación planteadas en este estudio se aplicó un modelo de ecuaciones estructurales con el software EQS 6.2 [ 104] [ 106] [ 105].
Resultados
Los resultados obtenidos del FCAM en el modelo teórico analizado tuvieron un buen ajuste los datos (S-BX2 = 909.2165; df = 366; p < 0.05; NFI = 0.678; NNFI = 0.740; CFI = 0.774; RMSEA = 0.079), los valores del alfa de Cronbach y del CRI fueron superiores a 0.7, lo cual indica la existencia de fiabilidad en las escalas [ 109] [ 110].
De igual manera, los mismos resultados del FCAM indicaron que la totalidad de los ítems de los factores relacionados fueron significativos (p < 0.01), el valor de la totalidad de las cargas factoriales estandarizadas fueron superiores a 0.6 [ 107], y el Índice de la Varianza Extraída (EVI) de cada par de constructos del modelo teórico de la orientación emprendedora y del rendimiento empresarial, tuvieron un valor superior a 0.5 [ 111], lo cual indicó que el modelo teórico tuvo un excelente ajuste de los datos, evidenciando con ello la existencia de la validez convergente.
Los resultados obtenidos entre la comparación de los resultados obtenidos entre el modelo teórico y el modelo de medida fueron no significativos lo cual permite establecer una explicación de las relaciones observadas entre los constructos latentes [ 108] [ 112].
La Tabla 1 muestra los resultados obtenidos de la aplicación del modelo de ecuaciones estructurales, y se puede observar que con respecto a la hipótesis H 1, los resultados obtenidos del grupo de los hombres (β = 0.213, p < 0.01) y del grupo de mujeres (β = 0.212, p < 0.01) indican que la innovación tiene efectos positivos significativos en el rendimiento empresarial de las empresas de la industria manufacturera. En cuanto a la hipótesis H 2, los resultados obtenidos del grupo de los hombres (β = 0.138, p < 0.01) y el grupo de mujeres (β = 0.119, p < 0.01) indican que la toma de riesgos tiene efectos positivos significativos en el rendimiento empresarial de las empresas de la industria manufacturera en ambos grupos. Finalmente, con respecto a la hipótesis H 3, los resultados obtenidos del grupo de los hombres (β = 0.136, p < 0.01) y del grupo de las mujeres (β = 0.102, p < 0.01) indican que la proactividad tiene efectos positivos significativos en el rendimiento empresarial de las empresas de la industria manufacturera en ambos grupos. Por lo tanto, es posible establecer que la adopción e implementación de las actividades de la orientación emprendedora que realicen las empresas de la industria manufacturera, afectará de manera positiva y significativa el rendimiento empresarial de las organizaciones.

Conclusiones y discusión
Los resultados obtenidos mostraron que las prácticas de innovación en las empresas manufactureras del estado Aguascalientes, México, influyen en el rendimiento empresarial. El género masculino mostró tener más intención en innovar, experimentar e imitar a sus principales competidores, así como de estimular la innovación en tecnología, productos o procesos administrativos entre sus trabajadores y empleados. Las mujeres presentan una tendencia más marcada a ser prudentes al momento de llevar a la práctica la innovación en los negocios, por lo tanto, les implica mayor inversión en tiempo y su innovación es menos intensa comparada con la de los hombres [ 73].
Por otra parte, respecto a la toma de riesgos y el rendimiento, aun cuando los resultados expusieron que la toma de riesgos afecta al rendimiento en las empresas manufactureras en ambos grupos, por separado mostraron diferencias significativas al comprometer recursos para crecer, adquirir tecnología de la información e invertir en grandes proyectos, siendo el grupo de los hombres el que muestra más interés para realizar dichas actividades. Con lo cual se deduce que el grupo de las mujeres presenta un grado de resistencia al progreso de la organización cuando este implica realizar inversión de recursos, toma de riesgos y adquisición de nuevas tecnologías, las mujeres a mayor inversión muestran temor al fracaso, viéndolo como una gran complicación al momento de emprender [ 113], lo cual repercute en una baja tendencia al momento de tomar riesgos, lo que implica un bajo nivel de endeudamiento para sus organizaciones, por consiguiente se puede traducir al menos en la muestra recabada que las empresas pertenecientes a mujeres buscan más la estabilidad [ 114]. Por lo tanto, el hombre se orienta más a invertir con un objetivo de corto plazo para alcanzar la rentabilidad del negocio, esto hace que tome más riesgos buscando generar los recursos que impulsen más rápido la empresa.
En lo concerniente a la proactividad, el grupo de hombres mostró una tendencia mayor hacia el desarrollo de unidades de trabajo capaces de poner en práctica las nuevas ideas en un periodo corto de tiempo, así mismo, existe una preferencia en la concesión de acceso a los equipos y recursos que puedan servir como herramientas que faciliten la implementación de nuevos proyectos, además se da prioridad a la autonomía de los empleados mediante el seguimiento de reglas y procedimientos flexibles que llevan a cabo al momento de tomar decisiones diarias, todo lo anterior ejerce una afectación considerable en el rendimiento empresarial.
Adicionalmente, los resultados ponen de manifiesto una gran iniciativa por parte del género masculino, en actividades que impliquen la concepción de ideas que diferencien la organización a la cual pertenecen, se sienten cómodos probando nuevos métodos y se encuentran dispuestos a tomar riesgos que puedan encaminar a la empresa hacia nuevas oportunidades de crecimiento, en otras palabras, la tendencia hacia la orientación emprendedora, la cual contribuye en la generación de un mejor rendimiento empresarial, es mayor por parte de los hombres [ 115] [ 116] [ 113] [ 117] [ 118].
Lo anteriormente expuesto refleja la presencia de una brecha considerable entre el género masculino y femenino en cuanto a la orientación emprendedora, demostrando que existe una tendencia más acentuada por parte del género masculino dentro de la muestra de las empresas manufactureras del estado de Aguascalientes, México, hacia el emprendimiento, presentando de igual manera una mayor facilidad al momento de tomar decisiones que puedan implicar ciertos riesgos y el desarrollo de ideas innovadoras.
La adopción de una orientación emprendedora es necesaria para mejorar el rendimiento empresarial, las organizaciones lideradas por mujeres requieren conocer y adoptar esas medidas puesto que les permitirá sobrevivir durante más tiempo dentro del mercado en el que participan y elevar el nivel de rendimiento de la empresa. Las mujeres a medida que enfrentan diferentes obstáculos o barreras encuentran a su vez diversas soluciones, que van de la mano del ambiente y la cultura a las que se encuentran expuestas [ 73]. Es importante para los investigadores en el campo del emprendimiento intensificar estudios empíricos en el análisis y discusión de género, principalmente en países con economías emergentes como el caso de México.
Referencias
Miller, D. (1983). “The correlates of entrepreneurship in three types of firms”. Management Science, 29(7), 770-792.
Rezaei, J. y Ortt, R. (2018). “Entrepreneurial orientation and firm performance: The mediating role of functional performances”. Management Research Review, 41(7), 878-900
Edmond, V. y Wiklund, J. (2010). The historic roots of entrepreneurial orientation research. In Landstrom, H. and Lohrke, F. (Eds.), The Historical Foundations of Entrepreneurial Research. Cheltenham: Edward Elgar Publishers.
Wales, W.J. (2016). “Entrepreneurial orientation: A review and synthesis of promising research directions”. International Small Business Journal, 34(1), 3-15.
Stambaugh, J.E., Martínez, J., Lumpkin, G.T. y Kataria, N. (2017). “How well do EO measures and entrepreneurial behavior match?”. International entrepreneurship and Management Journal, 13(3), 717-737.
Wang, C.L. (2008). “Entrepreneurial orientation, learning orientation, and firm performance”. Entrepreneurship Theory and Practice, 32(4), 635-657.
Rauch, A., Wiklund, J., Lumpkin, G.T. y Frese, M. (2009). “Entrepreneurial orientation and business performance: An assessment of past research and suggestions for the future”. Entrepreneurship Theory and Practice, 33(3), 761-787.
Buli, B.M. (2017). “Entrepreneurial orientation, market orientation and performance of SMEs in the manufacturing industry: Evidence from Ethiopian enterprises”. Management Research Review, 40(3), 292-309.
Engelen, A., Gupta, V., Strenger, L. y Brettel, M. (2015). “Entrepreneurial orientation, firm performance, and the moderating role of transformational leadership behaviors”. Journal of Management, 41(4), 1069-1097.
De Clercq, D., Dimov, D. y Thongpapanl, N. (2015). “Structural and relational interdependence and entrepreneurial orientation in small and medium-sized enterprises: The mediating role of internal knowledge sharing”. International Small Business journal, 33(5), 514-536.
Engelen, A., Kube, h., Schmidt, S. y Flatten, T.C. (2014). “Entrepreneurial orientation in turbulent environments: The moderating role of absorptive capacity”. Research Policy, 43(8), 1353-1369.
Schneider, M. y Engelen, A. (2015). “Enemy or friend? The cultural impact of cross-functional behavior on the EO-performance link”. Journal of World Business, 50(3), 439-453.
Kundu, S.C. y Rani, S. (2016). “Female aspirant human resources’ entrepreneurial orientation: A study of Indian context”. Management Research Review, 39(2), 235-263.
Fellnhofer, K., Puumalainen, K. y Sjogren, H. (2016). “Entrepreneurial orientation and firm performance: Are sexes equal?”. International Journal of Entrepreneurial Behavior y Research, 22(3), 346-374.
Wales, W., Monsen, E. y McKelvie, A. (2011). “The organizational pervasiveness of entrepreneurial orientation”. Entrepreneurship Theory and Practice, 35(5), 895-923
Shane, S., Kolvereid, L. y Westhead, P. (1991). “An exploratory examination of the reasons leading to new firm formation across country and gender”. Journal of Business Venturing, 6(6), 431-446.
Carter, S., Anderson, S., y Shaw, E. (2000). “Women’s business ownership: A review of the academic, popular, and Internet literature with a UK policy focus”. ARPENT: Annual Review of Progress in Entrepreneurship, 1(66), 66-157.
Mueller, S.L. y Dato-On, M.C. (2008). “Gender-role orientation as a determinant of entrepreneurial self-efficacy”. Journal of Development Entrepreneurship, 13(1), 3-20.
Shane, S. y Venkataraman, S. (2000). “The promise of entrepreneurship as a field of research”. Academy of Management Review, 25(1), 217-226.
McClelland, E., Swail, J., Bell, J. y Ibbotson, P. (2005). “Following the pathways of female entrepreneurs: A six-country investigation”. International Journal of Entrepreneurial Behavior Research, 11(2), 84-107.
Hisrich, R., Brush, C., Good, D. y Souza, G. (1997). Performance in entrepreneurial ventures: Does gender matter? Frontiers of Entrepreneurship Research: Conference Proceedings. Babson College, Babson Park, MA.
Nelton, S. (1998). “Women’s firms thrive. Nation’s Business”, 6(8), 38-40.
Das, K.B. (2003). Employment scenario under globalization. In Datt, R. (Ed.), Second Generation Economic Reforms in India. New Delhi: Deep and Deep Publications.
The Times of India (2006). Powder-puff girls of India Inc. – CII survey on women empowerment in workplace. The Times of India, 8 January, p. 20.
INEGI (2015). Censos Económicos 2014. México: Instituto Nacional de Geografía
Maldonado, G.G., Ojeda, H.J.F., Uc, H.L.J., Valdez, J.L.E. y Medina, E.M. (2017). La Microempresa en México: Un Diagnóstico de su Situación Actual. México: Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Lumpkin, G.T. y Dess, G.G. (1996). “Clarifying the entrepreneurial orientation construct and linking it to performance”. Academy of Management, 21(1), 135-173.
Miller, D. y Friesen, P.H. (1978). “Archetypes of strategy formulation”. Management Science, 24(9), 921-933.
Venkatraman, N. (1989). "Strategic orientation of business enterprises: The construct, dimensionality, and measurement”. Management Science, 35(8), 942-962.
Jantunen, A., Puumalainen, K., Saarenketo, S. y Kylaheiro, K. (2005). “Entrepreneurial orientation, dynamic capabilities and international performance”. Journal of International Entrepreneurship, 3(3), 223-243.
Wiklund, J. y Shepherd, D. (2003). “Knowledge-based resources, entrepreneurial orientation, and the performance of small and medium-sized business”. Strategic Management Journal, 24(13), 1307-1314.
Wiklund, J. y Shepherd, D. (2005). “Entrepreneurial orientation and small business performance: A configurational approach”. Journal of Business Venturing, 20(1), 71-91.
Hughes, M., Hughes, P. y Morgan, R.E. (2007). “Exploitative learning and entrepreneurial orientation alignment in emerging young firms: Implications for market and response performance”. British Journal of Management, 18(4), 359-375.
Su, Z., Xie, E. y Li, Y. (2011). “Entrepreneurial orientation and firm performance in new ventures and established firms”. Journal of Small Business Management, 49(4), 558-577.
Covin, J.G. y Lumpkin, G.T. (2011). “Entrepreneurial orientation theory and research: Reflections on a needed construct”. Entrepreneurship Theory and Practice, 35(5), 855-872.
Miller, D. y Le Breton-Miller, I. (2011). “Governance, social identity, and entrepreneurial orientation in closely held public companies”. Entrepreneurship Theory and Practice, 35(5), 1051-1076.
De Clercq, D., Dimov, D. y Thongpapanl, N. (2010). “The moderating impact of internal social exchanges processes on the entrepreneurial orientation-performance relationship”. Journal of Business Venturing, 25(1), 87-103.
Filser, M. y Eggers, F. (2014). “Entrepreneurial orientation and firm performance: A comparative study of Austria, Liechtenstein and Switzerland”. South Africa Journal of Business Management, 45(1), 55-65.
Schepers, J., Voordeckers, W., Steijvers, T. y Laveren, E. (2014). “The entrepreneurial orientation-performance relationship in private family firms: The moderating role of socioemotional wealth”. Small Business Economics, 43(1), 39-55.
Shehu, A.M. y Mahmood, R. (2014). “Influence of entrepreneurial orientation and business environment on small and medium firm performance: A PLS approach”. Advances in Management and Applied Economics, 4(4), 101-114.
Wiklund, J. (1999). “The sustainability of the entrepreneurial orientation – performance relationship”. Entrepreneurship Theory and Practice, 24(1), 39-50.
Madsen, E.L. (2007). “The significance of sustained entrepreneurial orientation on performance of firms – A longitudinal analysis”. Entrepreneurship and Regional Development, 19(2), 185-204.
Vij, S. y Bedi, H.S. (2012). “Relationship between entrepreneurial orientation and business performance: A review of literature”. IUP Journal of Business Strategy, 9(3), 17-31.
Van Doors, S., Jansen, J., van den Bosch, F. y Volberda, H. (2013). “Entrepreneurial orientation and firm performance: Drawing attention to the senior team”. Journal of Product Innovation Management, 30(5), 821-836.
Al-Nuiami, M., Subhi Idris, W.M., Moh’d Al-Farokh, F.A. y Moh’d Abu Joma, M.H. (2014). “An empirical study of the moderator effect of entrepreneurial orientation on the relationship between environmental turbulence and innovation performance in five-star hotels in Jordan”. International Journal of Business Administration, 5(2), 111-125.
Moreno, A. y Casillas, J. (2008). “Entrepreneurial orientation and growth in SMEs: A causal model”. Entrepreneurship Theory and Practice, 32(3), 507-528.
Soininen, J., Martikainen, M., Puumalainen, K. y Kylaheiko, K. (2012). “Entrepreneurial orientation: Growth and profitability of finish small and medium-size enterprises”. International Journal of Production Economics, 140(2), 614-621.
Alarape, A.A. (2013). “Entrepreneurial orientation and the growth performance of small and medium enterprises in Southwestern Nigeria”. Journal of Small Business y Entrepreneurship, 26(6), 553-577.
Laukkanen, T., Nagy, G., Hirvonen, S., Reijonen, H. y Pasanen, M. (2013). “The effect of strategic orientations on business performance in SMEs: A multigroup analysis comparing Hungary and Finland”. International Marketing Review, 30(6), 510-535.
Joshi, M., Das, S. y Mouri, N. (2015). “Antecedents of innovativeness in technology-based services (TBS): Peering into the black box of entrepreneurial orientation”. Decision Sciences, 46(2), 367-402.
De Bruin, A., Brush, C. y Welter, F. (2007). “Advancing a framework for coherent research on women’s entrepreneurship”. Entrepreneurship Theory and Practice, 31(3), 323-339.
Covin, J. y Miller, D. (2013). “International entrepreneurial orientation: Conceptual considerations, research themes, measurement issues, and future research directions”. Entrepreneurship Theory and Practice, 38(1), 11-44.
Kundi, S. y Rani, S. (2004). “Entrepreneurial orientation of aspiring managers: A study”. International Journal of Management and Enterprise Development, (3), 233-250.
Kickul, J., Jianwen, L., Gundry, L. y Iakovleva, T. (2010). “Firm resources, opportunity recognition, entrepreneurial orientation and performance: The case of Russian women-led family business”. International Journal of Entrepreneurship y Innovation Management, 12(1), 52-69.
Junior, E. y Gimenez, F. (2012). “An investigation of the reliability and validity of an entrepreneurial orientation index in Brazil”. Academy of Entrepreneurship Journal, 18(2), 41-56.
Dawson, C. y Henley, A. (2012). “Push versus pull entrepreneurship: An ambiguous distinction?”. International Journal of Entrepreneurial Behavior y Research, 18(6), 697-719.
Goktan, A. y Gupta, V. (2013). “Sex, gender, and individual entrepreneurial orientation: Evidence from four countries”. International Entrepreneurship and Management Journal, 11(1), 95-112.
Ndubisi, N. y Agarwal, J. (2014). “Quality performance of SMEs in a developing economy: Direct and indirect effects of service innovation and entrepreneurial orientation”. Journal of Business y Industrial Marketing, 29(6), 454-468.
Tsyganova, T. y Shirokova, G. (2010). “Gender differences in entrepreneurship: Evidence from GEM data”. Organizations and Markets in Emerging Economics, 1(1), 120-141.
Kelley, D., Singer, S. y Herrington, M. (2016). 2015/16 Global Report: GEM Global Entrepreneurship Monitor. Babson Park, MA: Babson College.
Miskin, V. y Rose, J. (1990). Women entrepreneurs: Factors related to success. In Churchill, N.C., Bygrave, W.D., Hornaday, J.A., Muzyka, D.F., Vesper, K.H., and Wetzel, W.E. (Eds.), Frontiers of Entrepreneurship Research. Wellesley, MA: Babson College.
Rosa, P., y Hamilton, D. (1994). Gender and ownership in UK small firms. Entrepreneurship Theory and Practice, 18(3), 11-27.
Cliff, J. (1998). Does one size fit all? Exploring the relationship between attitudes towards growth, gender, and business size. Journal of Business Venturing, 13(6), 523-542. https://doi.org/10.1016/S0883-9026(97)00071-2
Alsos, G.A., y Ljunggren, E. (1998). Does the business start-up process differ by gender? A longitudinal study of nascent entrepreneurs. Journal of Enterprise Culture, 6(4), 347-367.
Sonfield, M., Lussier, R., Corman, J., y McKinney, M. (2001). Gender comparisons in strategic decision-making: An empirical analysis of the entrepreneurial strategy matrix. Journal of Small Business Management, 39(2), 165-173.
Richard, O.C., Barnett, T., Dwayer, S., y Chadwick, K. (2004). Cultural diversity in management, firm performance, and the moderating role of entrepreneurial orientation dimensions. Academy of Management Journal, 47(2), 255-266.
Sexton, D.L., y Bowman-Upton, N. (1990). Female and male entrepreneurs: Psychological characteristics and their role in gender-related discrimination. Journal of Business Venturing, 5(1), 29-36.
Chaganti, R., y Parasuraman, S. (1996). A study of the impacts of gender on business performance and management patterns in small business. Entrepreneurship Theory and Practice, 21(2), 73-75.
Carter, S., y Rosa, P. (1998). The financing of male and female owned businesses. Entrepreneurship and Regional Development, 10(3), 225-241.
Krueger, N. (2007). What lies beneath? The experiential essence of entrepreneurship thinking. Entrepreneurship Theory and Practice, 31(1), 123-138.
Brush, C.G., De Bruin, A., y Welter, F. (2009). A gender-aware framework for women’s entrepreneurship. International Journal of Gender and Entrepreneurship, 1(1), 8-24. https://doi.org/10.1108/17566260910942318
Langowitz, N., y Minniti, M. (2007). The entrepreneurial prosperity of women. Entrepreneurship Theory and Practice, 31(3), 341-364.
Kariv, D. (2011). Entrepreneurial orientations of women business founders from a push/pull perspective: Canadians versus non-Canadians – a multinational assessment. Journal of Small Business y Entrepreneurship, 24(3), 397-425.
Halkias, D., Nwajiuba, C., Harkiolakis, N., y Caracatsanis, S.M. (2011). Challenges facing women entrepreneurs in Nigeria. Management Research Review, 34(2), 221-235.
Verheul, I., y Thurik, A.R. (2001). Start-up capital: Does gender matter? Small Business Economics, 16(1), 329-345.
Bertoncelj, A. y Kovac, D. (2009). “Gender differences in the conative component of entrepreneurial orientation”. Journal for East European Management Studies, 14(4), 357-368.
Fagenson, E. (1993). “Personal values systems of men and women: Entrepreneurs versus managers”. Journal of Business Venturing, 8(5), 409-430.
Zapalska, A. (1997). “A profile of women entrepreneurs and enterprises in Poland”. Journal of Small Business Management, 35(4), 76-82.
Fischer, E., Reuber, A. y Dyke, L. (1993). “A theoretical overview and extension of research on sex, gender and entrepreneurship”. Journal of Business Venturing, 8(2), 151-168.
Buttner, H. y Moore, D.P. (1997). “Women’s organizational exodus to entrepreneurship: Self-reported motivations and correlates with success”. Journal of Small Business Management, 35(1), 34-46.
Masters, R. y Meier, R. (1988). “Sex differences and risk-taking propensity of entrepreneurs”. Journal of Small Business Management, 26(1), 31-35.
Drucker, P.F. (1985). Innovation and Entrepreneurship. New York, NY: Harper and Row.
Robinson, P., Stimpson, D., Huefner, J. y Hunt, H.K. (1991). “An attitude approach to the prediction of entrepreneurship”. Entrepreneurship Theory and Practice, 15(4), 13-31.
Entrialgo, M., Fernandez, E. y Vazquez, C. (2000). “Characteristics of managers as determinants of entrepreneurial orientation: Some Spanish evidence”. Enterprise and Innovation Management Studies, 1(2), 187-205.
Stewart, W., Carland, J., Carland, J., Watson, W. y Sweo, R. (2003). “Entrepreneurial dispositions and goal orientations: A comparative exploration of United States and Russian entrepreneurs”. Journal of Small Business Management, 41(1), 27-46.
Ayub, A., Razzaq, A., Aslam, M. y Iftekhar, H. (2013). “Gender effects on entrepreneurial orientation and value innovation: Evidence from Pakistan”. European Journal of Business and Social Sciences, 2(1), 82-90.
Recio, L., Costa, M. y Soriano-Pinar, I. (2014). “Gender differences in entrepreneurial orientation”. ESIC Market 149, 45(3), 421-460
Gurol, Y. y Atsan, N. (2006). “Entrepreneurial characteristics among university students: Some insights for entrepreneurship education and training in Turkey”. Education + Training, 48(1), 25-38.
Neider, L. (1987). “A preliminary investigation of female entrepreneurs in Florida”. Journal of Small Business Management, 25(3), 22-29.
Lerner, M., Brush, C. y Hisrich, R.D. (1995). Factors affecting performance of Israeli women entrepreneurs: An examination of alternative perspectives. Frontiers of Entrepreneurship Research: Conference Proceedings. Babson College, Babson Park, MA.
Aycan, Z. (2004). “Key success factors for women in management in Turkey”. Applied Psychology: An international Review, 53(3), 453-477.
Duffy, J., Fox, S., Punnett, B., Gregory, A., Lituchy, T., Monserrat, S., Olivas-Lujan, M., Santos, N. y Miller, J. (2006). “Successful women of the Americas: The same or different?”. Management Research News, 29(9), 552-572.
Perez, J., Enriquez, M., Cuadras, G., Ledezma, R. y Vega, H. (2015). “Perceived self-efficacy in teamwork and entrepreneurship in university students – A gender study”. Science Journal of Education, 3(1), 1-5.
Kourislky, M., y Walstad, W. (1998). “Entrepreneurship and female youth: Knowledge, attitudes, gender differences, and educational practices”. Journal of Business Venturing, 13(1), 77-88.
Gumpert, D.E. (1983). “The gender factor: Comparison of men and women entrepreneurs”. Working Women, 8(1), 162-164.
Ajzen, I y Madden, T.J. (1986). “Prediction of goal-directed behavior: Attitudes, intentions, and perceived behavior control”. Journal of Experimental Social Psychology, 22(5), 453-474.
Epstein, S. (1984). “A procedural note on the measurement of broad dispositions”. Journal of Personality, 52(1), 318-325.
Schwarz, E., Wdowiak, M., Almer-Jarz, D. y Breitenecker, R. (2009). “The effect of the attitudes and perceived environment conditions on students’ entrepreneurial intent: An Australian perspective”. Education + Training, 51(4), 272-291.
Krueger, N., Reilly, M. y Carsrud, A. (2000). “Competing models of entrepreneurial intentions”. Journal of Business Venturing, 15(5/6), 411-432.
Franke, N. y Luthje, C. (2004). “Entrepreneurial intentions of business students: A benchmarking study”. International Journal of Innovation and Technology Management, 1(3), 269-288.
Baron, R.A. (2008). “The role of affect in the entrepreneurial process”. Academy of Management Review, 33(2), 328-340.
Aguascalientes: Economía, empleo, equidad, calidad de vida, educación, salud y seguridad pública. (n.d.). Data México. Retrieved June 15, 2023, from https://datamexico.org/es/profile/geo/aguascalientes-ag
Tan, J. y Litschert, R. (1994). “Environment‐Strategy Relationship and its Performance Implications: An Empirical Study of Chinese Electronics Industry”. Strategic Management Journal, 15, 1–20
Bentler, P. (2005). EQS 6 Structural Equations Program Manual. Encino, CA: Multivariate Software.
Brown, T. (2006). Confirmatory Factor Analysis for Applied Research. New York, NY: The Guilford Press.
Byrne, B. (2006). Structural Equation Modeling With EQS, Basic Concepts, Applications, and Programming. 2th Edition. London; LEA Publishers.
Bagozzi, R. y Yi, Y. (1988). “On the evaluation of structural equation models”. Journal of the Academy of Marketing Science, 16(1), 74-94.
Anderson, J. y Gerbing, D. (1988). “Structural equation modeling in practice: a review and recommended two-step approach”. Psychological Bulletin, 13, 411-423.
Nunally, J. y Bernstein, I. (1994). Psychometric Theory. 3ª Edition. New York, NY: McGraw-Hill.
Hair, J., Anderson, R., Tatham, R. y Black, W. (1995). Multivariate Data Analysis with Readings. New York, NY: Prentice-Hall.
Fornell, C. y Larcker, D. (1981). “Evaluating structural equation models with unobservable variables and measurement error”. Journal of Marketing Research, 18, 39-50.
Hatcher, L. (1994). A Step by Step Approach to Using the SAS System for Factor Analysis and Structural Equation Modeling, Cary, NC: SAS Institute Inc.
Fuentes, F. y Sánchez, S. (2010). “Análisis del perfil emprendedor: Una perspectiva de género”. Estudios de Economía Aplicada, 28(3), 1-28.
López, A., Cachon, J., Robichaud, y Barragan, J., (2016). “Motivación el emprendimiento en México: un estudio comparativo de género”. 102-128
Moriano, J., Palací, F. y Morales, J. (2006). “El perfil psicosocial del emprendedor universitario”. Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, 22(1), 75-99.
Sánchez, J., Lanero, A., Villanueva, J., D’Almeida, O. y Yurrebaso, A. (2007). ¿Por qué son los hombres más emprendedores que las mujeres? Una explicación basada en la elección de carrera. Artículo presentado en el X Congreso Nacional de Psicología Social: Un encuentro de perspectivas, Cádiz, España.
Da Fonseca, B., Moriano, J., Laguía, A. y Salazar, V. (2015). “El perfil psicosocial del emprendedor: un estudio desde la perspectiva de género”. Anuario de Psicología, 45 (3), 301-315.
Aguirre, J., Orellana, B., Molina, A. y Gaona, L. (2016). “Capacidad emprendedora desde la perspectiva de género”. Opción: Revista de Ciencias Humanas y Sociales, (81), 238-261.