Reporte de caso
Received: 28 May 2024
Accepted: 07 November 2024
DOI: https://doi.org/10.18597/rcog.4248
RESUMEN
Objetivos: Presentar el caso de una paciente con carcinoma escamocelular de cuello uterino que desarrolló necrosis distal tras tratamiento con gemcitabina, y realizar una revisión de la literatura para evaluar la asociación entre la dosis acumulada de gemcitabina, el diagnóstico y el manejo de esta complicación.
Materiales y métodos: Paciente de 61 años tratada con gemcitabina (11.744 mg/m2 acumulados) por enfermedad metastásica, en un hospital general de cuarto nivel, privado, no oncológico, donde venía siendo manejada de forma ambulatoria. Presentó necrosis distal del segundo dedo de la mano derecha, por lo que se suspendió el tratamiento y se requirió amputación de este dedo. Se realizó una búsqueda en Embase, Medline y Lilacs. Se buscaron estudios de reporte y series de casos sobre necrosis distal inducida por gemcitabina. Se extrajeron datos de dosis, diagnóstico y tratamiento.
Resultados: Se incluyeron 15 reportes de caso con 19 casos de necrosis distal. Las dosis acumuladas de gemcitabina variaron entre 1.700 y 28.700 mg/m2. El diagnóstico fue principalmente clínico, por angiografía y eco-Doppler; el tratamiento incluyó la suspensión de gemcitabina e inicio de vasodilatadores, anticoagulantes y manejo sintomático.
Conclusiones: Es fundamental reconocer la toxicidad vascular como un posible efecto adverso de la gemcitabina y realizar una adecuada estratificación del riesgo en pacientes con cáncer avanzado y múltiples líneas de tratamiento previas. Se requiere incrementar la vigilancia de este efecto adverso con el uso de este medicamento.
Palabras clave: Gemcitabina, cáncer, isquemia, necrosis, dedos, ginecooncología.
ABSTRACT
Objectives: To present the case of a patient with squamous cell carcinoma of the cervix who developed distal necrosis following treatment with gemcitabine, and to perform a literature review to assess the association between the cumulative dose of gemcitabine, diagnosis, and management of this complication.
Materials and methods: A 61 year old patient was treated with gemcitabine (total accumulated dose of 11,744 mg/m2) for metastatic disease at a private, nononcological, fourth level general hospital, where she was receiving outpatient management. She developed distal necrosis of the second finger on her right hand, leading to the discontinuation of gemcitabine and necessitating amputation of the affected finger. A search was conducted in Embase, Medline, and Lilacs for case reports and case series on gemcitabine induced distal necrosis. Data on dosage, diagnosis, and treatment were extracted.
Results: Fifteen case reports including 19 cases of distal necrosis were identified. The cumulative doses of gemcitabine ranged from 1,700 to 28,700 mg/m2. Diagnosis was primarily clinical, supplemented by angiography and Doppler ultrasound; treatment included discontinuation of gemcitabine, initiation of vasodilators, anticoagulants, and symptomatic management.
Conclusions: It is essential to recognize vascular toxicity as a potential adverse effect of gemcitabine and to conduct appropriate risk stratification in patients with advanced cancer and multiple prior treatment lines. Increased monitoring for this adverse effect is warranted with the use of this medication.
Keywords: Gemcitabine, cancer, neoplasms, ischemia, necrosis, fingers, g ynecologic oncology.
INTRODUCCIÓN
La gemcitabina es un agente quimioterapéutico clasificado como un antimetabolito nucleósido (código ATC: L01BC05), ampliamente utilizado en el tratamiento de diversos tumores sólidos, incluyendo cáncer de páncreas, ovario, mama y pulmón de células no pequeñas 1. Este fármaco actúa inhibiendo la síntesis del ADN en las células tumorales, impidiendo su replicación y promoviendo su apoptosis 2. La dosificación habitual de gemcitabina varía según el tipo de tumor y el esquema de tratamiento; se administra por vía intravenosa en ciclos controlados 3. A pesar de su eficacia terapéutica, la gemcitabina está asociada con diversos eventos adversos, entre las reacciones adversas más frecuentes al uso de gemcitabina como monoterapia se encuentran las náuseas y vómitos (69 %), anemia (68 %), elevación de alanina aminotransferasa (ALT) (68 %), incremento en aspartato aminotransferasa (AST) (67 %), neutropenia (63 %), aumento de fosfatasa alcalina (55 %), proteinuria (45 %), fiebre (41 %), hematuria (35 %), erupciones cutáneas (30 %), trombocitopenia (24 %), disnea (23 %) y diarrea (19 %) 4. Efectos secundarios de gravedad como el síndrome urémico hemolítico, microangiopatía trombótica y necrosis distal se presentan de manera infrecuente 5.
La necrosis distal es una complicación rara, pero grave, relacionada con el uso de gemcitabina. Se postula que este efecto se debe a un daño endotelial inducido por el fármaco, que conduce a la oclusión de pequeños vasos sanguíneos y, subsecuentemente, a la isquemia y necrosis tisular 6. Aunque la fisiopatología exacta no está completamente dilucidada, se cree que la gemcitabina contribuye a la activación de la cascada de coagulación, con la formación de microtrombos en las arterias digitales6.
Los reportes en bases de datos de farmacovigilancia, como la de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA - European Medicine Agency) 7, la Agencia de Drogas y Alimentos (FDA - Food and Drug Administration) 8, indican que la necrosis digital se ha presentado en casos esporádicos. Por ejemplo, se han documentado menos de 50 casos en total de necrosis digital asociados al uso de gemcitabina en los registros de la Uppsala Monitoring Centre (UMC) 9, lo que sugiere una incidencia extremadamente baja comparada con otros efectos adversos más comunes como la mielosupresión y la toxicidad hepática. Sin embargo, cuando ocurre, puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes, llegando a requerir intervenciones quirúrgicas como la amputación de las áreas afectadas. Dada la rareza de esta complicación, existe un vacío de conocimiento en la literatura médica sobre la fisiopatología precisa, los factores predisponentes y las mejores estrategias de manejo para prevenir o tratar la necrosis digital asociada a gemcitabina.
Considerando que este medicamento está avalado por las guías internacionales para el tratamiento del cáncer de cuello uterino y del cáncer de ovario 10, es fundamental que el ginecólogo oncólogo lleve a cabo un reconocimiento adecuado de los signos y síntomas, con el propósito de prevenir la necrosis o isquemia en las áreas distales. Por lo tanto, el objetivo del estudio es presentar el caso de una paciente que estaba en tratamiento con gemcitabina y desarrolló necrosis distal, realizar una revisión de la literatura para evaluar la asociación entre la dosis acumulada de este fármaco, el diagnóstico y el manejo de esta complicación.
PRESENTACIÓN DE CASO
Mujer de 61 años con antecedente de carcinoma escamocelular de cuello uterino estadio FIGO IIB, diagnosticado en febrero de 2019, tratada en un hospital privado de cuarto nivel de atención, donde se ofrece cuidado ambulatorio y hospitalario para pacientes con condiciones complejas oncológicas y no oncológicas. Al momento del diagnóstico se realizó histerectomía radical con linfadenectomía pélvica, que descartó compromiso nodal. El tratamiento complementario de primera línea incluyó seis ciclos de quimioterapia con cisplatino, y braquiterapia y radioterapia, alcanzando una respuesta tumoral completa. En 2021, tras detectarse una recaída aislada en la región ilíaca, mediante tomografía, se administró cisplatino y 30 sesiones de radioterapia, logrando una nueva respuesta completa. En septiembre de 2022, una tomografía reveló otra recaída con compromiso del parametrio izquierdo, el uréter y la cadena ilíaca ipsilateral, por lo que se decidió primera línea para enfermedad recurrente con carboplatino, paclitaxel y pembrolizumab. Durante este régimen, la paciente presentó hipersensibilidad al platino en el quinto ciclo, gestionada con un protocolo de desensibilización, continuando con el pembrolizumab. En septiembre de 2023, ante la progresión en imágenes de una masa retroperitoneal única, debido a la falta de respuesta óptima, se inició gemcitabina, según guías de manejo, segunda línea de enfermedad recurrente, recibiendo una dosis acumulada de 8.544 mg/m2 hasta enero de 2024. Sin embargo, desarrolló síntomas de isquemia digital en manos, por lo que el tratamiento fue suspendido tras la segunda dosis del tercer ciclo, acumulando 11.744 mg/m2 de gemcitabina.
En febrero de 2024, la paciente ingresó al servicio de urgencias del mismo hospital donde era valorada de forma ambulatoria, remitida por oncología debido a progresión de los síntomas en sus extremidades. La paciente refería dolor lancinante y coloración azulada en dedos de manos; al examen físico se evidencia necrosis en el segundo dedo de la mano derecha, coloración ocre y fenómeno de Raynaud en los dedos de la mano izquierda (Figura 1). Las extremidades inferiores mostraban edema grado II en el miembro inferior izquierdo y pulsos presentes. Los estudios para autoinmunidad y vasculitis resultaron negativos, incluyendo anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCAS), anticuerpos antinucleares (ANAS), anticuerpos antidesoxirribonucleicos (anti-DNA), cardiolipinas, prueba confirmatoria de anticoagulante lúpico, perfil de anticuerpos contra antígenos nucleares extraíbles (ENAS), anticuerpos contra proteinasa 3, anticuerpos antimieloperoxidasa y anticuerpos dirigidos contra la ADN topoisomerasa I (antiSCL). Además, el factor reumatoide y los niveles de complemento 3 (C3) y complemento 4 (C4) también fueron normales. Prueba serológica para sífilis (VDRL - Venereal Disease Research Laboratory) negativa, ecocardiograma transtorácico sin hallazgos de un foco cardioembólico.

Se inició anticoagulación con heparina de bajo peso molecular, junto con ácido acetilsalicílico, estatina y un calcioantagonista. El equipo de cirugía de mano realizó amputación del segundo dedo de la mano derecha, confirmando necrosis por licuefacción en el estudio histopatológico.
Durante el posoperatorio se agregó sildenafil al tratamiento, logrando una mejoría progresiva en los signos de isquemia de los dedos restantes. Durante la hospitalización, la paciente presenta complicación por sangrado vaginal masivo, requiriendo embolización de arterias uterinas.
El servicio de reumatología aplicó la escala de causalidad de Naranjo para determinar el papel de la gemcitabina en la vasculitis, con un puntaje de 8, lo que indicó que el medicamento probablemente provocó la necrosis.
Posteriormente, a los 20 días de ingreso a hospitalización desarrolló deterioro neurológico, sin hallazgos significativos en la tomografía de cráneo. Evaluada por cuidados paliativos, su estado funcional se clasificó con un Barthel de 0/30, ECOG de 4 y Karnofsky de 10 %, con pronóstico de vida inferior a tres semanas según el Índice Pronóstico de Paciente (PPI: + 6 puntos). En consenso con la familia, se suspendieron estudios adicionales y se implementó un manejo paliativo integral. La paciente falleció tras el alta hospitalaria.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó una revisión sistemática de la literatura, a partir de las preguntas: ¿cuál fue la dosis acumulada de gemcitabina que indujo la isquemia o necrosis distal en pacientes con cáncer sólido?, ¿cómo se realizó el diagnóstico?, ¿cuál fue el manejo farmacológico y no farmacológico de paciente con isquemia o necrosis distal por gemcitabina? Se consultaron bases de datos de Medline, Embase, Lilacs usando los términos MeSH "Gemcitabine", "Neoplasms", "ischemia" "necrosis" y "fingers", así como sus equivalentes DeCS. Se incluyeron informes de casos, series de casos o cohortes, sin restricciones de año o idioma, que describieran pacientes con necrosis o isquemia digital inducida por gemcitabina y que proporcionaran información sobre el diagnóstico o la dosis acumulada o el tratamiento. Finalmente, se examinaron resúmenes, literatura gris y se llevó a cabo una búsqueda manual en las listas bibliográficas de las referencias revisadas.
Dos autores (JU y SG) llevaron a cabo de manera independiente la revisión de todos los títulos y resúmenes, eligiendo aquellos que cumplían con los criterios de inclusión. No hubo discrepancias durante este proceso. La información general de los estudios fue recopilada por los mismos dos autores y registrada en un formulario diseñado específicamente para este propósito, incluyendo los siguientes datos: año, idioma, país, edad, sexo, tipo de cáncer, ubicación de la necrosis distal, dosis de gemcitabina que induce isquemia o necrosis, tratamientos. Desenlaces: resolución de isquemia, definida como restauración adecuada del flujo sanguíneo en las áreas afectadas, especialmente en las extremidades distales como los dedos de las manos o los pies 11; amputación de dedo 12,13 y muerte. La calidad metodológica de los artículos fue evaluada de manera independiente y por pares utilizando la herramienta de evaluación crítica del Joanna Briggs Institute para reporte de caso 14. Los resultados de la revisión sistemática se presentaron cualitativamente a través de una síntesis narrativa y tablas de resumen. Los datos cuantitativos se resumieron utilizando estadísticas descriptivas. El informe general de la revisión sistemática de la literatura sigue las recomendaciones de la declaración Prisma 15 y el reporte de caso sigue los estándares de la declaración Strobe 16.
Consideraciones éticas. Este protocolo de investigación fue presentado y aprobado por el Comité de Ética en Investigación de la Universidad del Rosario, sala de ciencias de la vida. Según la Resolución 8430 de 1993 17, este reporte se categoriza como una investigación sin riesgo, dado que se refiere a la compilación de datos publicados utilizando técnicas de investigación documental.
RESULTADOS
Selección de los estudios: la revisión sistemática (RS) en las bases de datos permitió la identificación de 76 títulos, de los cuales 44 estaban duplicados y fueron eliminados. Los 32 títulos se revisaron junto con el resumen, luego se descartaron 21 por no cumplir con los criterios de inclusión de la presente búsqueda. Tras la identificación de cuatro referencias adicionales mediante la exploración manual, se seleccionaron 15 casos en texto completo. La estrategia de búsqueda completa se presenta en la Figura 2.

Características de los estudios: los 15 estudios fueron reportes de caso 18-32. Los países de origen de los estudios fueron Alemania con cuatro casos 18,22,27,28, Francia con nueve 19,21,24,26, Italia con un caso 20, Polonia 23, Eslovenia con dos casos 25, España con uno 29, Japón con dos 30,31 y Turquía con un caso 32. Cuatros estudio incluyeron dos casos 21,24-26; por lo tanto, al final se analizaron 19 casos (Tabla 1).

Características de los pacientes: ocho de los casos (42 %) eran de sexo femenino, con media de edad de 67 años, máximo 70 años y mínimo de 50 años; respecto al sexo masculino, la media de edad fue de 68 años, máximo 84 y mínimo de 61 años. Respecto a los tipos de cáncer, en 7 casos (37 %) se encontró cáncer urotelial y de vejiga 19-21,24,25,27,29, en tres casos (16 %) cáncer de pulmón 18,26 y de páncreas 25,30,31, en dos casos (11 %) cáncer de ovarios 22,23, y en un caso (5 %) cáncer de mama 32, mesotelioma 24, epidermoide 21 y de origen desconocido 28.
Dosis acumuladas: en nueve casos (47 %) se administró una dosis acumulada de gemcitabina ≤ 10.000 mg/m2 19,20,24,25,27,28,30,32, en siete (37 %) la dosis acumulada fue > 10.000 mg/ m2 21-24,26,31 y en tres reportes no había registro de la dosis acumulada 18,21,29.
Diagnóstico: clínico, el dolor y la isquemia digital fueron los síntomas y signos más frecuentes, presentes en el 100 % de los casos. La necrosis digital se reportó en 17 casos (89 %) 18-22,24,25,28-32, el fenómeno de Raynaud se observó en siete casos (37 %) 18,20-22,24,25,28, el edema se presentó en tres casos (16 %) 26,27,29. Finalmente, la cianosis se observó en cuatro casos (21 %) 26-29. Respecto al diagnóstico por imágenes o laboratorio, la ecografía Doppler fue la prueba diagnóstica más utilizada, empleada en trece pacientes (68 %) 18,21,23-26,29-31 en todos se identificó flujo sanguíneo anormal. La angiografía se utilizó en ocho casos (47 %) 18,20,23,25,27,30-32 y detectó obstrucciones o anomalías en los vasos sanguíneos. Las pruebas de laboratorio y pruebas inmunológicas, como análisis de sangre y detección de anticuerpos antinucleares, se realizaron en ocho sujetos (42 %) 19-22,24,26. En último lugar, la capilaroscopia se usó en tres casos (16 %) con alteración en la microcirculación 21,24,29.
Tratamiento: la interrupción de la administración de gemcitabina fue la terapia más frecuente en 17 sujetos (89 %) 18,19,21-27,29-32. El uso de análogos de prostaciclina, como iloprost o alprostadil intravenoso, para mejorar la perfusión y revertir la isquemia se utilizó en diez casos (52 %) 18,19,21,22,24-26,31. Igual número recibió anticoagulantes como heparina de bajo peso molecular, o aspirina 21,24,25,27,29,30,32. El tratamiento con corticosteroides se reportó en tres casos (16 %) 12,29,30. Otros tratamientos fueron el manejo del dolor 27,28,32, la simpatectomía torácica guiada por TC o realizada quirúrgicamente 18,26,27 y la angioplastia 25,31,32.
Pronóstico: la necrosis de los dedos afectados requirió la amputación digital en seis casos (32 %) 25,26,28,29,32. En tres (16 %), la necrosis digital se extendió a pesar del tratamiento médico 21,30,31. En ocho casos (42 %) 19,21,24,25,27, los síntomas se resolvieron después de la suspensión de la gemcitabina y del tratamiento para la isquemia. Cuatro casos fallecieron (21 %) 22,23,27,31 como resultado de la progresión del cáncer.
CONCLUSIÓN
Es fundamental reconocer la toxicidad vascular como un posible efecto adverso de la gemcitabina y realizar una adecuada estratificación del riesgo en pacientes con cáncer avanzado y múltiples líneas de tratamiento previas. Se requiere incrementar la vigilancia de este efecto adverso con el uso de este medicamento.
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