Palabras clave: Uncinariasis, trichuriasis
Keywords: Uncinariasis, trichuriasis
Carta al Editor
Diagnóstico endoscópico de la uncinariasis
Endoscopic Diagnosis of Hookworms
Recepción: 28 Marzo 2020
Aprobación: 02 Abril 2020
Después de leer el artículo de Pizza y colaboradores 1 sobre el diagnóstico endoscópico de la uncinariasis, considero importante mencionar algunos aspectos relacionados con dicho proceso diagnóstico, ejercido en un paciente con anemia. Este paciente fue llevado a estudios endoscópicos y se le identificó un parásito móvil en el duodeno, así como múltiples vermes en el colon ascendente y en el ciego. Se asumió entonces que los hallazgos presentes en la esofagogastroduodenoscopia y en la colonoscopia eran compatibles con la uncinariasis.
Sin embargo, los helmintos pertenecientes a los géneros Necator americanus y Ancylostoma duodenale se alojan en las porciones superiores del intestino delgado, mientras que los del género Trichuris trichiura residen dentro del ciego y el colon ascendente 2. En el caso descrito por este artículo, debe considerarse que los agentes etiológicos identificados, tanto en la endoscopia como en la colonoscopia, son de diferente especie, si se tienen presentes los sitios de hábitat usual de dichos gérmenes, así como los aspectos macroscópicos claramente evidenciados en las dos fotografías anexas.
En ellas se observa un gusano con un extremo enrollado en el ciego, que semeja las características macroscópicas del T. trichiura macho 2,3) y con un aspecto distinto al verme detectado en la endoscopia alta. Del mismo modo, el T. trichiura puede configurar particularidades clínicas semejantes a la infección por uncinarias, como anemia severa, e incluso es posible que se presente un cuadro de disentería por T. trichiura3,4.
Asimismo, la presencia de poliparasitismo intestinal debe ser contemplada en aquellos pacientes que provienen de poblaciones vulnerables como áreas rurales y países en desarrollo. En la población colombiana, se ha logrado establecer, a partir de distintos estudios 5,6, una prevalencia de este fenómeno del 84 y el 89,2 % de los pacientes analizados en regiones de la Amazonía y la Costa Atlántica. En particular, la díada de ancilostomídeos y T. trichiura alcanzó una prevalencia del 16,7 % 5.
El diagnóstico de las helmintiasis intestinales puede ser complejo y se inicia con la detección de los huevos o parásitos adultos, con técnicas de recolección de materia fecal que se señalan dentro de la revisión de tema 7. Sin embargo, los autores no informan la realización de un coprológico. Por lo tanto, es necesario contar otras técnicas para establecer la taxonomía de dichos gusanos y brindar una terapia óptima.
Una de ellas es la extracción del verme con la pinza de biopsia, en caso de identificarse el agente durante los estudios endoscópicos 7. Este procedimiento no solo tiene una finalidad diagnóstica, sino que también es terapéutico, dado que en ocasiones el T. trichiura se encuentra incrustado en la mucosa y no puede ser expulsado luego del tratamiento antihelmíntico 8,9.
De igual forma, se indica que el tratamiento administrado en este cuadro actual fue con pamoato de pirantel. No obstante, los tratamientos más idóneos en una poliparasitosis están basados en benzimidazoles como el albendazol, el mebendazol o la invermectina, idealmente en dosis repetidas. Entre estos medicamentos, el albendazol es el más efectivo para el manejo de la uncinariasis y la trichuriasis en sus formas inmaduras y adultas 10,11.
Entre tanto, el pamoato de pirantel se deja, por lo general, como terapia alternativa para el abordaje de la infección por N. americanus o A. duodenale, sin llegar a ser efectivo para el tratamiento de la trichuriasis 2,3.
*Correspondencia: Andrés José Gómez, Mail: andresgomezmd@hotmail.com

