Aunque el análisis científico de las organizaciones y en especial, de los negocios, suele restringirse a su dimensión económica, el concepto de empresa como parte del ambiente social está cada vez más extendido en el mundo académico. De hecho, es difícil negar que las actividades empresariales tienen consecuencias directas e indirectas en el bienestar de las personas. Esta idea ha madurado por más de sesenta años. Hoy en día, existe un número abundante de estudios teóricos y empíricos, e incluso publicaciones científicas dedicadas al asunto, que constituyen lo que se conoce como el campo de la investigación en empresa y sociedad (IES) (Schwartz y Carroll. 2007).
Sin embargo, la legitimidad teórico-práctica de la IES es mayor que su integración a nivel conceptual y método lógico. Distintos autores coinciden en que la fragmentación conceptual de la IES se debe a la escasa delimitación entre los principales ejes temáticos del campo: la responsabilidad social empresarial (RSE), la ética empresarial (EE), la gestión de stakeholders (GS) y la sostenibilidad corporativa (SC). Las dificultades en la delimitación temática son evidentes en los esfuerzos de definición. Por ejemplo, varias definiciones de RSE incluyen el comportamiento ético empresarial y la relación de las organizaciones con los stakeholders (Aguinis 2011). Del mismo modo, las acciones empresariales de sostenibilidad ambiental (SC) comúnmente forman parte de programas de RSE (Aguinis 2011; Schwartz y Carroll, 2007).
Por ahora, no existe un consenso sobre qué tanto se traslapan los conceptos de RSE, EE, GS y SC. Sin una diferenciación clara, es difícil establecer relaciones entre los conceptos centrales de la IES. Lo que sí está claro es el común denominador entre dichos conceptos. Todos destacan las expectativas de los stakeholders, las decisiones éticas y el triple objetivo (mejoramiento en el desempeño económico, social y ambiental de las organizaciones) como prioridades de la gestión empresarial. En otras palabas, todas las perspectivas conceptuales de la IES se basan en que las organizaciones son instituciones sociales, y por lo tanto generan expectativas y resultados relevantes para numerosas partes interesadas (Aguinis y Galvas, 2012; Schwartz y Carroll, 2007).
Este panorama conceptual traza una línea clara de innovación. Se necesitan investigaciones teóricas enfocadas en identificar e integrar los determinantes del desempeño social de las empresas. La emergencia de modelos integradores no sólo contribuiría a delimitar los conceptos centrales de la IES, sino que apoyaría la gestión empresarial proporcionando una imagen completa de los actores y las consecuencias sociales de las decisiones de negocios. Además, a nivel empírico, la integración de múltiples predictores podría mejorar el desempeño de los modelos estadísticos, especialmente sobre resultados inconsistentes como la asociación entre el desempeño social y financiero de las organizaciones.
Por otro lado, las investigaciones empíricas sobre la relación empresa-sociedad se caracterizan por su fragmentación metodológica entre niveles de análisis individual (estudios enfocados en variables de orden micro como los rasgos comportamentales y cognitivos de los trabajadores), organizacional (estudios enfocados en variables empresariales –Arm specific variables– como los resultados financieros, los estilos gerenciales y los valores organizacionales) e institucional (asuntos normativos, regulatorios o culturales relacionados con la gestión empresarial). Esta tendencia se presenta en los cuatro ejes temáticos del campo. Muy pocas IES involucran más de un nivel de análisis en sus hipótesis. Además, las investigaciones de nivel micro (i.e. individual) son escasas, en comparación con los numerosos estudios en los niveles organizacional e institucional.
En este sentido, la investigación multinivel es fundamental para el avance de la IES. La integración analítica entre niveles de análisis se basa en que las unidades micro (i.e. individuos, equipos de trabajo) se anidan dentro de organizaciones, que a su vez se anidan en contextos institucionales específicos (e.g. países, leyes, culturas). En otras palabras, las variables de distintos niveles no son independientes entre sí. Por lo tanto, requieren un manejo metodológico especial. (Para una guía sobre el uso del análisis multinivel en el campo de la administración ver: Mathieu y Chen, 2010; Preacher, Zhang y Zyphur, (2011).
Las posibilidades de integración ofrecidas por la investigación multinivel son variadas (Mathieu y Chen, 2010). En el mismo estudio, es posible contrastar hipótesis sobe asociaciones en el mismo nivel (e.g. en el nivel individual: el liderazgo ético como predictor de la satisfacción laboral), sobre asociaciones entre variables de dos niveles distintos (e.g. entre el nivel organizacional e individual: la asociación entre las acciones de RSE y el bienestar de los trabajadores) y sobre los mecanismos que conectan los tres niveles de análisis de la IES (e.g. las acciones de RSA median la asociación entre la legislación ambiental y la satisfacción laboral). En este sentido, el análisis multinivel ofrece múltiples posibilidades de integración temática y metodológica en la IES, e incluso permite reevaluar asuntos debatidos o con resultados mixtos.
Otra deficiencia metodológica de la IES radica en la preferencia de los autores por los diseños trasversales y las muestras arbitrarias. Por esta razón, la IES aporta poca evidencia sobre la causalidad de las relaciones entre variables, y además es altamente vulnerable a sesgos de selección. Estas limitaciones pueden superarse a través del uso de diseños longitudinales y la selección de muestras representativas. En especial, el análisis de las asociaciones de variables en el tiempo puede contribuir a la consolidación de los hallazgos en el campo.
Los problemas de integración conceptual y metodológica no son exclusivos de la IES. Por el contrario, muchos de los vacíos mencionados se extienden a varios campos de la investigación en ciencias económicas y administrativas. En este nuevo periodo editorial, Cuadernos Latinoamericanos de Administración invita a sus autores a enriquecer la revista con manuscritos innovadores, que sobrepasen fronteras conceptuales y metodológicas, y a dejar atrás sesgos recurrentes en los artículos de investigación. Además, es la ocasión para animar al comité editorial a seguir trabajando duro por el mejoramiento de la revista. Un saludo muy especial para ellos y para el equipo de revisores. Su labor ha sido fundamental en el posicionamiento de Cuadernos Latinoamericanos de Administración.
Referencias
Aguinis, H., & Glavas, A. (2012). What we know and don’t know about corporate social responsibility a review and research agenda. Journal of management, 38(4), p. 932-968.
Schwartz, M. S., & Carroll, A. B. (2007). Integrating and unifying competing and complementary frameworks: The search for a common core in the business and society Aeld. Business & Society
Mathieu, J. E., & Chen, G. (2010). The etiology of the multilevel paradigm in management research. Journal of Management.
Preacher, K. J., Zhang, Z., & Zyphur, M. J. (2011). Alternative methods for assessing mediation in multilevel data: The advantages of multilevel SEM. Structural Equation Modeling, 18(2), p. 161-182.