Editorial
Editorial 55
Empezamos esta editorial compartiendo una noticia que nos alegra mucho: la reclasificación de la revista en el cuartil Q1 del SCIMAGO Journal Rank (SJR) 2023. Estar en Q1 significa que la revista Estudios de Literatura Colombiana se sitúa en el primer cuartil de su categoría temática en términos de índice de impacto, según mediciones de la herramienta SJR. Este cuartil agrupa al 25 % superior de las revistas, al basarse en la frecuencia con que son citados sus artículos. Esta clasificación ubica a nuestra revista como una de las más influyentes en su campo, lo que refleja la originalidad y el rigor investigativo de los artículos que publica, los cuales son frecuentemente referenciados y valorados por académicos del área.
Queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a la Facultad de Comunicaciones y Filología, y a todas las evaluadoras y evaluadores, cuyo apoyo y contribuciones han sido fundamentales para alcanzar este reconocimiento a la calidad académica e investigativa de nuestra revista. Este logro es testimonio de su compromiso y dedicación.
También queremos agradecer, nuevamente, al profesor Andrés Vergara, anterior director de la revista, y a Christian Benavides por su labor realizada como editor de la revista durante los últimos seis años; su cuidado, rigor y responsabilidad han sido esenciales para que hoy la revista haya logrado mantener su clasificación en Q1. A Christian le deseamos muchos éxitos en su nuevo cargo y le damos la más cordial bienvenida al equipo a Vanessa Zuleta Quintero, quien, desde esta edición 55, es la nueva editora de Estudios de Literatura Colombiana.
Nos llena de mucha satisfacción poder presentar, en este número, un pequeño homenaje a La Vorágine y a los cien años de su primera edición. Abriendo la edición 55, publicamos dos artículos sobre los archivos de José Eustasio Rivera. Estos artículos presentan un novedoso acercamiento al autor huilense, así como un valioso aporte investigativo a la comprensión de su vida y obra; ambos recalcan la importancia del trabajo con los archivos, que sigue tan descuidado en el país, ya sea por la falta de recursos económicos de las instituciones que pueden resguardarlos por de los intereses privados de algunas personas.
En el primer artículo, Nicolás Duque aborda la materialidad de un proceso que se piensa, sobre todo, como una práctica inmaterial: la escritura de una obra literaria. La reflexión sobre el estudio del escritor (el working room) no ha formado parte central de la investigación literaria y el texto de Duque pone su atención en él y en los objetos que lo conforman, en este caso específico, en aquellos que pertenecieron al escritor José Eustasio Rivera y que hoy se encuentran en el Archivo de la Universidad de Caldas. Duque analiza estos objetos desde el concepto de “objetos melancólicos”, por ser “cosas que median la ausencia al materializar el duelo y la memoria”. El artículo es también un homenaje a la labor de José A. Velasco, quien se encargó de salvaguardar los objetos de Rivera y quien soñaba con hacer una exposición con ellos; asimismo, es una invitación a explorar este rico archivo de la U. de Caldas.
El siguiente artículo es el de Norma Donato, quien plantea el establecimiento del dosier genético de La Vorágine: “Un corpus de textos que testimonie el nacimiento de la obra”, para, posteriormente, elaborar una edición genética, “método editorial prácticamente desconocido en nuestro país”, según lo plantea la autora. El artículo da cuenta de cinco archivos, entre privados y públicos, en donde se encuentran diseminados actualmente los objetos pertenecientes a José Eustasio Rivera. En lo que va de su investigación, la autora ha podido identificar diferentes documentos que plantean la posibilidad de que la obra de Rivera no se agote en Tierra de promisión, Juan Gil y La Vorágine, sino que el autor haya dejado listas para su publicación una novela, un libro de poemas y varias obras de teatro que siguen sin poder ser ubicadas en los archivos. Donato, además, analiza la constitución de la biblioteca de Rivera, en donde sobresalen la poesía, el teatro y la literatura brasilera.
En el tercer artículo, Víctor Alfonso Moreno y Mauricio Burgos revisan los criterios que tuvieron en cuenta José María Vergara y Vergara y Antonio Gómez Restrepo en sus Historias literarias, para llegar a designar a Gonzalo Jiménez de Quesada como el primer autor de la historia de la literatura de Colombia, pese a que la obra principal del autor se encuentra extraviada y de otras solo se conocen fragmentos, y a que existían otros autores que en crónicas y relaciones de viajes ya habían escrito sobre el Nuevo Mundo. Se trata, pues, según los autores, de que Jiménez de Quesada expresaba, mejor que ningún otro autor, el ideal de nación defendido por la élite letrada.
El cuarto artículo de esta edición 55, de Luis Flores Portero, presenta una interpretación de la Violencia bipartidista en Colombia, a partir de una lectura decolonial de El cristo de espaldas, de Eduardo Caballero Calderón. El autor desea demostrar, apoyándose en interpretaciones anteriores sobre el fenómeno de la Violencia en Colombia, cómo cuando una revolución acontece en el seno mismo de la clase dominante (por la rebelión de uno de sus miembros), esto hace que la opresión se exacerbe, pues, históricamente, esa clase dominante ha sido débil para resolver las tensiones sociales internas y externas.
El siguiente artículo que publicamos, de Santiago López Rodríguez, retoma dos investigaciones anteriores que analizan El otoño del patriarca: una de Enrique Krauze y otra de Carlos Germán Van der Linde. La de Krauze defiende una postura de connivencia entre García Márquez y el poder, debido a su cercanía a los gobiernos socialistas; la de Van der Linde defiende una postura contrahegemónica en la novela del escritor cataquero. El trabajo de López analiza la forma de enunciación de la obra (recursos retóricos y motivos literarios) y avanza sobre las hipótesis de Van der Linde. Con esto, López aporta a lo que denomina una “vetusta discusión”: la cercanía de García Márquez al poder político y cómo esto pudo haber influido en su obra y, específicamente, en El otoño del patriarca.
El sexto artículo, de Romuald-Achille Mahop Ma Mahop, se centra en analizar cómo la poesía de Bonnett logra “perennizar lo transitorio”. Su motor principal es la angustia metafísica producida por el entendimiento del cuerpo como sede de un deterioro, “la vida desgastándose en el fluir de las horas”. Nada mejor que las propias palabras de Bonnett para definir esta angustia: “Nos aferramos al instante -y más en un país como el nuestro, donde el mañana siempre es una incertidumbre-, porque pareciera ser lo único que tenemos, y es en la mirada a lo cotidiano donde se descubre la alegría y la miseria de nuestra vida”.
En el séptimo artículo, Leonardo Gil analiza la novela El diablo de las provincias, de Juan Cárdenas, proponiéndola como una “crítica al monocultivo que rastrea sus antecedentes coloniales en la plantación esclavista y reflexiona sobre la actualización de la vieja violencia colonial en el régimen de trabajo intensivo neoliberal”. Para esto, recorre el argumento de la novela, sus personajes y analiza su final. Esto le permite concluir a Gil que uno de los aportes de Cárdenas a la novelística colombiana es “encontrar un nuevo horizonte formal para expresar la continuidad de las viejas violencias”, en un estilo que mezcla la ficción especulativa, el horror y el realismo (elementos propios de la especulación filosófica), y el desdibujamiento de los límites entre la prosa reflexiva y la meramente narrativa.
A continuación, presentamos el artículo de Rosa Jaisully Durán, en el que la autora aborda La sombra de Orión, de Pablo Montoya, y Recuerdos del río volador, de Daniel Ferreira, como “vehículos de memoria que reflejan un minucioso tratamiento estético para problematizar el horror de la desaparición forzada”. Para hacerlo, la autora parte de la pregunta acerca de cómo no prolongar el horror o trivializarlo, a través de la representación de él que se hace en las novelas.
La sección no arbitrada de esta edición 55 nos trae una conferencia, dos entrevistas y cuatro reseñas. La conferencia de Gloria Johana Morales y Cristian Camilo Baquero es una valiosa reflexión a partir del conversatorio “La Biblioteca de Literatura Afrocolombiana y otras colecciones nacionales: provocaciones y preguntas”, en el que participaron los autores. La reflexión gira en torno a las colecciones editoriales, objetos que necesitan la atención de múltiples miradas que piensen tanto en su conservación como materialidad, así como en su estudio como prácticas inmateriales e intelectuales. “Las colecciones […] ponen en marcha apuestas estéticas, ideológicas y políticas en las que se disputan identidades, nociones del gusto y constructos sobre lo literario y, dada su naturaleza plural, funcionan como fotografías que congelan un momento particular de la literatura como institución, de sus procesos formativos, de autonomización y de legitimación”; de allí que sea tan importante seguir reflexionando sobre estos objetos dentro de los estudios literarios y editoriales.
Sobre las dos entrevistas que publicamos, se trata de una con la autora Irene Vasco y otra con el autor Daniel Ferreira. En la entrevista con Vasco, Margarita Valencia logra reconstruir el impresionante recorrido de la autora desde la escritura y publicación de sus muchísimos títulos de literatura infantil y juvenil, así como desde los numerosos proyectos en los que ha participado para promover la lectura en Colombia. La entrevista con Ferreira es un homenaje a la culminación del ambicioso y necesario proyecto creativo del autor: la Pentalogía de Colombia, conformado por las novelas La balada de los bandoleros baladíes, Viaje al interior de una gota de sangre, Rebelión de los oficios inútiles, El año del sol negro y Recuerdos del río volador.
Finalizamos esta edición con cuatro reseñas que nos invitan a descubrir una novela (Las Travesías de Gilmer Mesa), dos libros de cuentos (De fuego y tiempo: el cuento afrocolombiano contemporáneo y El poseído bajo los árboles), y uno de los informes de la Comisión de la Verdad: Cuando los pájaros no cantaban: historias del conflicto armado en Colombia.
Por favor, pasen a leer.
Paula Andrea Marín Colorado
Directora