Resumen: El texto dramático de El conde de Sex presenta una compleja historia de atribuciones que parece haberse resuelto en tiempos recientes con la designación de Antonio Coello como el verdadero autor de la pieza. No obstante, las razones presentadas no son del todo concluyentes. El objetivo de este trabajo será rastrear los distintos testimonios y analizar la trayectoria editorial que la comedia ha presentado desde su primera publicación en 1638 para comprobar la validez de la premisa. Para llevar a cabo esta labor, contaremos con las distintas bases de datos integradas en el proyecto ASODAT, que serán necesarias para arrojar nueva luz al asunto que nos ocupa.
Palabras clave: El conde de Sex, Antonio Coello, estilometría, bases de datos, atribución, ASODAT.
Abstract: The dramatic text of El conde de Sex presents a complex history of attributions that appears to have been resolved in recent times with the designation of Antonio Coello as the true author of the play. However, the reasons provided are not entirely conclusive. The objective of this work will be to trace the different testimonies and analyze the editorial trajectory that the comedy has presented since its first publication in 1638 to verify the validity of the premise. To accomplish this, we will employ the different databases integrated in the ASODAT project, which will be necessary in shedding new light on the matter at hand.
Keywords: El conde de Sex, Antonio Coello, Stylometry, Databases, Attribution, ASODAT.
Métodos para la investigación del patrimonio teatral clásico español: tradición e innovación
El conde de Sex: un intento por despejar su compleja atribución
El conde de Sex: An Attempt to Clarify its Complex Attribution
Recepción: 24 Enero 2023
Aprobación: 19 Abril 2023
En 1973 Schmiedel publicó una edición de la comedia El conde de Sex con la que pareció zanjar, de manera definitiva, la cuestión en torno a su autoría: « El conde de Sex is a drama of considerable merit which introduced a new theme to the world’s literature. The credit for this accomplishment goes to one person: Antonio Coello». 1 Y así parece cumplirse, pues las ediciones y los estudios publicados posteriormente no solo le conceden la autoría a dicho dramaturgo, sino que presentan los argumentos aportados por Schmiedel como definitivos.
No obstante, si prestamos atención a su trayectoria editorial, podemos observar que el camino que recorre esta comedia presenta una gran complejidad. A ello tenemos que sumarle el hecho de no contar con ninguna documentación de la época que pueda despejar de manera fidedigna y definitiva esta incógnita. Desde su primera publicación anónima en 1638, el texto ha sido atribuido a la pluma de hasta seis dramaturgos distintos, entre los que encontramos a Calderón de la Barca, Juan de Matos Fragoso, Juan Pérez de Montalbán, Antonio Coello, Luis Coello o, incluso, al propio Felipe IV. Al observar una nómina tan variada de autores a lo largo de cuatro siglos no podemos sino cuestionarnos la atribución de esta obra tal como figura en las ediciones más modernas.
El objetivo de este trabajo será, por tanto, replantear nuevamente la cuestión autorial de la comedia a partir de diversos aspectos, tales como su compleja historia editorial, su presencia en los escenarios teatrales, la información aportada por los catálogos generales o el análisis estilométrico. Para todo ello, acudiremos al sistema de bases de datos federadas ASODAT 2 ( http://asodat.uv.es), un proyecto coordinado por Teresa Ferrer, y lo completaremos con las consultas bibliográficas más relevantes a este respecto.
La comedia apareció por primera vez publicada anónimamente en la Parte treinta y una de las mejores comedias que hasta hoy han salido, en 1638. El volumen contiene un gran número de obras de otros reconocidos dramaturgos, como Calderón de la Barca, Lope de Vega, Vélez de Guevara, entre otros, que, al igual que el caso que nos ocupa, se publican sin acreditar.
No obstante, hay que tener en cuenta que su composición tuvo que ser mucho más temprana, pues existen noticias de su representación con anterioridad, tal como se puede comprobar en la base de datos CATCOM 4, que recopila las noticias de representación del siglo XVII. La primera conservada data del 10 de noviembre de 1633, cinco años antes de su publicación, y corrió a cargo de la compañía de Manuel de Vallejo, que la representó en el Palacio del Buen Retiro de Madrid, ante su majestad 5. El 5 de febrero de 1637, un año antes de la aparición de la Parte treinta y una, la compañía de Tomás Fernández volvió a llevarla a las tablas, en esta ocasión en el Pardo 6. Cabe mencionar que en ninguna de las noticias de representación conservadas se da cuenta del autor de la comedia y únicamente se reflejan las fechas de representación y los pagos acordados a las compañías.
En 1651 aparece nuevamente publicada en El mejor de los mejores libros que han salido de comedias nuevas, aunque, en esta ocasión, bajo el nuevo título de La tragedia más lastimosa. El texto dramático no hace mención explícita acerca de su autor, pero el volumen cuenta con unos preliminares en los que se incluye una «Tabla de los ingenios que escribieron este tomo de comedias», donde se señala que el autor fue «don Antonio Coello» 7. En 1653 vería la luz una nueva edición de este volumen, prácticamente idéntica, pero en la que se corregirían algunas erratas.
Durante un tiempo se teorizó acerca de la existencia de una suelta posterior a este volumen que llevaba por título Tragedia más lastimosa. Michaelis es quien recoge esta noticia en su edición de 1870 e indica que «parece muy antigua» 8, por lo que señaló que podría tratarse, incluso, de una composición previa a 1651. No obstante, indica Cotarelo:
La cuarta edición sería una que doña Carolina Michaelis, en el prólogo de su edición de la obra, dice haber visto en la Real Biblioteca de Berlín, con el título «Comedia famosa. La Tragedia más lastimosa». Y añade: «Parece muy antigua» Pero como no expresa si es suelta o desglosada de un tomo, creemos se trata de un fragmento de la primera edición de El mejor de los mejores libros, de Alcalá, 1651, y entonces será segunda, y no cuarta edición 9.
Tenemos constancia también de una suelta titulada Comedia famosa del conde de Sex, en la que se explicita la autoría de Antonio Coello. Al final de la comedia puede leerse: «Hallarase en la Imprenta de Francisco Sanz, en la Plazuela de la Calle de la Paz», aunque no se indica el año de publicación. Michaelis la data «en los últimos años del siglo XVII» 10. De esta misma imprenta parece surgir otro testimonio, la titulada Comedia famosa. El Conde de Sex. De Don Antonio Coello. Al final, se lee: «Hallarase en la imprenta de la calle de la Paz». Cotarelo indica que es de principios del siglo XVIII, sin entrar en más detalle 11.
En 1704 se publica en Bruselas el volumen Comedias escogidas, donde encontramos la Comedia Famosa del conde de Sex, que ocupa el segundo lugar de entre las que se recogen. En esta ocasión, se atribuye a Juan de Matos Fragoso. Cotarelo apunta que «como el editor era portugués, se la adjudicó graciosamente a su paisano» 12, afirmación que parece compartir Graham 13, aunque ninguno aporta más datos aparte de su intuición.
A lo largo del siglo XVIII encontramos un gran número de testimonios de esta comedia, lo que es indicativo de su gran popularidad. No obstante, es el periodo en que encontramos menos atribuciones a Antonio Coello, pues es sustituido, en la mayoría de los casos, por un impreciso «ingenio de esta corte». Entre la nómina de autores aparece un misterioso Luis Coello, quien parece no haber existido, según apunta Urzáiz 14, pues no se conservan noticias de su existencia y, hasta el momento, la crítica ha supuesto que se trata de una confusión con el nombre de Antonio Coello 15. Por otro lado, aparece una nueva variante del título, Dar la vida por su dama, que aparece, en muchas ocasiones, acompañada de El conde de Sex.
— El conde de Sex. La tragedia más lastimosa de amor. En Sevilla, en la imprenta de Francisco Leefdael. No se indica ni el autor ni el año.
— Comedia famosa. Dar la vida por su dama16. Aparece atribuida a «un ingenio desta corte». Sin lugar, ni año ni imprenta. Cotarelo señala que «parece de principios del xviii» 17. En los encabezados de las páginas aparece El conde de Sex.
— Comedia famosa. Dar la vida por su dama18. El conde de Sex. Atribuida a «un ingenio de esta corte». En Sevilla, por la imprenta de Joseph Padrino. Sin año.
— Comedia famosa. Dar la vida por su dama19. Atribuida a «un ingenio de esta corte». En Madrid, por la imprenta de Antonio Sanz, 1734.
— Dar la vida por su dama. Atribuida a «un ingenio de esta corte». En Madrid, por la imprenta de Antonio Sanz, 1741.
— Comedia famosa. Dar la vida por su dama20. Atribuida a don Luis Coello. En Madrid, por la imprenta de Antonio Sanz, 1783. Cotarelo indica que se trata de una errata: «debe ser 1753» 21.
— Dar la vida por su dama. Sin atribución. En Madrid, por la imprenta de Antonio Sanz, 1754.
— Comedia famosa. Dar la vida por su dama y conde de Sex. Atribuida a «un ingenio de esta corte». En Salamanca, por la imprenta de la Santa Cruz. Sin año. Cotarelo indica que «es de mediados del siglo XVIII» 22.
— Comedia famosa. Dar la vida por su dama. El conde de Sex23. Atribuida a «un ingenio de esta corte». En Barcelona, por la imprenta de Francisco Suriá y Burgada. Sin año, aunque Cotarelo indica que se puede datar hacia 1770 24.
— Dar la vida por su dama. El conde de Sex. Atribuida a Luis Coello. En Valencia, por la imprenta de José y Tomás de Orga, 1780.
— Comedia famosa. Dar la vida por su dama. El conde de Sex25. No podemos conocer con seguridad a qué autor se le atribuye, pues aparece tachado en el impreso y corregido por «el rey don Felipe IV». En Madrid, por la librería Quiroga. La fecha se estima entre 1785 y 1800, deducida a partir de la actividad de la librería.
El siglo XIX supone un contraste con lo ocurrido hasta el momento. Frente a la gran cantidad de testimonios, el número se ve reducido a, únicamente, tres casos. Además, frente a la venta con un valor comercial, se impone un espíritu filológico y una voluntad por recuperar el texto original, así como ofrecer un profuso estudio de la comedia:
— El conde de Sex. Atribuida a Felipe IV. Apareció publicada en el Tesoro del teatro español, editado por Ochoa, París, Imprenta de Casimir, 1838.
— El conde de Sex o Dar la vida por su dama. Atribuida a Antonio Coello. Edición a cargo de Mesonero Romanos para la Biblioteca de Autores Españoles, Dramáticos contemporáneos de Lope de Vega, tomo II, Madrid, 1858.
— La tragedia más lastimosa de amor. Dar la vida por su dama o El Conde de Sex. Atribuida a Antonio Coello. Apareció en Teatro español. Tres flores del teatro antiguo español, a cargo de Carolina Michaelis, Leipzig, 1870.
Como podemos observar, el nombre de Antonio Coello resurge en el siglo XIX asociado a la comedia después de, posiblemente, pasar un siglo entre las sombras. El principal motivo lo encontramos en la voluntad por parte de los editores de recuperar los testimonios originales de la comedia.
Pero, sin duda, la atribución más sorprendente de las presentadas en este estudio sea la que señala a Felipe IV como autor de la comedia. Hay que mencionar, no obstante, que dicha teoría ha quedado completamente descartada. Críticos y estudiosos de la época, como García de la Huerta 26 o Jovellanos, plantearon esta posibilidad, aferrándose, sobre todo, a ese «ingenio de esta corte» al que se le atribuía la comedia, en el que veían una clara referencia a la figura del monarca, quien «alguna vez se ocupó en hacer comedias y en representarlas» 27. El hecho de no aparecer su nombre podría deberse a la voluntad de no revelar su verdadera identidad, aunque esta teoría carece de sentido pues, como hemos podido observar, los testimonios atribuidos a este «ingenio» fueron publicados con mucha posterioridad. Otros críticos planteaban la posibilidad de que la comedia hubiera sido escrita en colaboración entre el monarca y Antonio Coello, quien le ayudaría en la composición dramática y pondría su talento a su servicio. El principal motivo que esgrimen para defender esta posibilidad es la aparente amistad que podría unir a ambos hombres y la voluntad de Coello de agradar a quien sería su mecenas 28. No obstante, tampoco parece ser el caso, pues, como indica Graham: «the text itself is sufficiently homogeneous for one to believe that it is the work of one hand only» 29. Es esta razón por la que debe rechazarse la teoría de una escritura en colaboración, aunque no es extraño plantear la posibilidad en el caso de Coello, quien acostumbraba a componer comedias de este modo, tal como evidencia su producción dramática.
Cotarelo, por su parte, se muestra inflexible respecto a la teoría autorial que concierne al monarca: «Si hubieran de atribuirse al rey amigo de los poetas todas las que llevan aquel patrocinio sería Felipe IV uno de los dramaturgos más fecundos de su época […] Felipe IV no escribió ni intentó escribir un solo verso, al menos para que se hiciera público» 30.
Además de los testimonios impresos ya presentados, debemos señalar la existencia de dos manuscritos que se conservan en la Biblioteca Nacional de España. El que presenta la signatura Ms. 16.630 lleva por título en la primera hoja: «El Conde de Sex. Comedia famosa de don Antonio Coello». Presenta aprobaciones fechadas en 1661 y se otorga licencia para representar la obra en Madrid, a 13 de agosto de dicho año. La representación la llevaron a cabo las compañías de Sebastián de Prado y Antonio Escamilla, tal como recoge DICAT 31. Francisco de Avellaneda, por su parte, fue el censor de la obra. Aprobó la representación de la comedia, no sin antes presentar una serie de enmiendas al texto 32:
He visto esta comedia El conde de Sex con todo cuidado por ser caso de Inglaterra, y quitados unos versos que van anotados en la primera jornada, que tocan en la Armada que el señor rey Felipe II aprestó contra aquel reino (noticia que no es bien que se toque), y una redondilla en la segunda jornada de los validos, en todo lo demás el autor supo granjear su aprobación de Vssa. Éste es mi sentir 33.
El hecho de someter la obra a estas censuras, y ciertas incoherencias históricas, parecen descartar también la posibilidad de que el autor de la comedia fuera el rey Felipe IV. Además, la preocupación del censor era, precisamente, que la comedia agradara al rey, por lo que eliminar pasajes que, supuestamente, él mismo habría escrito, pudiera parecer contraproducente.
El manuscrito con signatura Ms. 16.722 no presenta una datación clara, aunque la letra parece ser del siglo XVII. En este caso, se encuentra atribuido a Calderón de la Barca. No obstante, como se indica en el análisis presente en la base de datos MANOS: «La letra que añade “de Calderón” sobre el encabezado “Primera Jornada del Conde de Sex” no es del copista» 34, y fue añadida con posterioridad. Este manuscrito enmienda algunos versos respecto a la editio princeps y recupera los versos que Avellaneda mandó suprimir en su censura.
Los catálogos de comedias del teatro del Siglo de Oro son una gran herramienta a la hora de rastrear tanto las atribuciones de una obra como sus variantes de título. Como podremos comprobar, el caso que nos ocupa es complejo, lo que se evidencia en la gran discordancia que presentan los principales catálogos.
La Barrera la atribuye a Antonio Coello, y afirma que así aparece en la primera publicación de 1638. No obstante, se trata de un error, pues no es hasta 1651 que este dramaturgo aparece asociado a la comedia. Por otro lado, también señala la posible escritura en colaboración con Felipe IV, quien «hubo de ayudarle muy especialmente en la composición del célebre drama» 35.
Arteaga diferencia dos atribuciones distintas, en base a los dos manuscritos no autógrafos que se conservan en la Biblioteca Nacional de España. Así, por una parte, señala a Calderón de la Barca como autor de El conde de Sex y, por otra, a Antonio Coello como autor de El conde de Sex o dar la vida por su dama, La tragedia más lastimosa de amor . La tragedia más lastimosa36.
García de la Huerta recoge dos atribuciones con una variante del título: como El conde de Esex, la atribuye a Calderón de la Barca; y como El conde de Esex, o dar la vida por su dama, a Antonio Coello 37. Medel del Castillo atribuye El conde de Sex a Calderón, pero también a Luis Coello 38. Fajardo, por su parte, recoge tres, todas ellas atribuidas a Antonio Coello: El conde de Sex, La tragedia más lastimosa, Dar la vida por su dama39.
Shergold y Varey indican la existencia, en la biblioteca de la Universidad de Florencia, de una suelta atribuida a Montalbán con el título La tragedia más lastimosa de amor, que no hemos podido localizar y que tampoco recoge ninguno de los editores modernos de esta comedia 40. Entre la documentación que hemos manejado solamente hemos encontrado otro lugar en el que se encuentre una atribución a Juan Pérez de Montalbán: una noticia de representación en Écija en 1692, a cargo de la compañía de Francisco Mendoza. Las autoridades eclesiásticas prohibieron a este autor que continuara representando comedias y, en la defensa que hizo a 29 de diciembre, da cuenta de las obras que se hallaban en su poder. Todas ellas habían sido aprobadas por otros censores y muchas veces representadas e impresas, según se indica. Entre ellas se encuentra la mencionada anteriormente, atribuida a Montalbán 41.
Salvá 42 presenta en su catálogo el registro más completo de esta comedia y de su compleja atribución. En primer lugar, recoge tanto la autoría anónima como la atribución a Antonio Coello en las primeras ediciones. También indica que se le da por autor a Matos Fragoso en Comedias escogidas de diferentes libros de los más célebres e insignes poetas (1704). Así mismo, menciona diversas sueltas y recoge las variantes que presentan: Dar la vida por su dama, El conde de Sex, al tiempo que indica su atribución a «un ingenio de esta corte» o al ya mencionado Luis Coello, así como el particular caso de La tragedia más lastimosa, el conde de Sex, atribuida a Felipe IV y editada por Ochoa en el Tesoro del teatro. Finalmente, indica que El conde de Sex se atribuyó al conde de Lemos por otros críticos e investigadores, aunque no aporta más información al respecto y no hemos podido localizar la fuente de esta afirmación.
Paz y Meliá señala a Antonio Coello como autor de El conde de Essex y ofrece un resumen en torno a las variantes de título y sus atribuciones: « El conde de Sex. Idéntica a la de Dar la vida por su dama y Conde de Sex, y a la atribuida a Calderón con este segundo título, y a la Tragedia más lastimosa o Tragedia más lastimosa de amor, de don Luis Coello» 43.
Como podemos observar, los catálogos clásicos presentan una gran disparidad a la hora de recoger y determinar la autoría de esta comedia. Algunos de ellos presentan errores o faltas de información relevante, por lo que no son especialmente útiles a la hora de intentar establecer la autoría de la comedia a partir de los datos que proporcionan. No obstante, son un elemento extremadamente útil para evidenciar la complejidad del caso.
En este último siglo la comedia ha sido editada hasta en cuatro ocasiones, todas ellas atribuidas a Antonio Coello, pues, como señala Vallejo: «la autoría de Coello está suficientemente demostrada por Schmiedel» 44. Merece la pena detenerse brevemente en las dos primeras:
— El conde de Sex (The Earl of Essex) by Antonio Coello y Ochoa, edición de J. B. Graham, tesis doctoral, Birmingham, Universidad de Birmingham, 1968.
— El conde de Sex, edición de Donald E. Schmiedel, Madrid, Plaza Mayor, 1973.
No cabe duda de que la edición llevada a cabo por Schmiedel parece haber supuesto una reafirmación de la autoría de Antonio Coello sobre esta comedia. Para ello, el editor se encargó de localizar lugares comunes entre esta pieza y otras del autor, con lo que logró presentar un gran número de casos que parecen confirmar su hipótesis 45, como podemos comprobar con el caso de la comedia También la afrenta es veneno:

O la comedia El catalán Serrallonga:

Un caso similar ocurre con el trabajo llevado a cabo por Graham 46, que, en muchas ocasiones, ha pasado desapercibido para la crítica. En su caso, los pasajes paralelos que encuentra son con la obra Yerros de naturaleza y aciertos de la fortuna, atribuida a Calderón de la Barca y Antonio Coello.
En ambos casos, parecen encontrarse razones suficientes para confirmar la atribución a Coello o, al menos, sugerirla. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la gran mayoría de comedias con las que se compara se encuentran escritas en colaboración y, en algunos casos, todavía no se ha clarificado ni confirmado la autoría concreta de las distintas partes. Por otro lado, al ser Coello un autor tan acostumbrado a trabajar con textos de otros dramaturgos cabe preguntarse si podría haberse inspirado en ellos para otras de sus composiciones.
En fechas más recientes han aparecido dos nuevas ediciones. Por un lado, la llevada a cabo por Jesús Láiz en la editorial Fundamentos, de 2006. Cabe señalar que se trata de una adaptación dramatúrgica, para escenarios y publico contemporáneos, y dirigido a los alumnos de arte dramático de la RESAD. Láiz sigue de cerca la edición y propuestas llevadas a cabo por Schmiedel, sobre quien sustenta todo el peso filológico.
Finalmente, debemos mencionar la edición más reciente, de 2014, a cargo de Luciano García Lorenzo y de Guillermo Gómez Sánchez Ferrer, publicada en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y que toma como base textual el manuscrito ms. 16.630 de la Biblioteca Nacional de España, mientras que el testimonio de 1638 se emplea para llevar a cabo las enmiendas necesarias. Esta edición pertenece a la colección Teatro Clásico Español Canon 60, del proyecto TC/12 47.
La filología está experimentando una gran revolución en los últimos años gracias a la implementación de nuevas técnicas y herramientas propias de las Humanidades Digitales, que han logrado dar respuesta a cuestiones que durante largo tiempo permanecieron en el aire, al mismo tiempo que han acercado a los investigadores a documentos y nuevos métodos de análisis. Este es el caso de la estilometría aplicada al teatro del Siglo de Oro, que ha supuesto un cambio en el paradigma establecido tiempo atrás. Los nuevos hallazgos han hecho replantearse estudios y han recuperado a autores que, hasta el momento, habían quedado relegados por su, aparentemente, escasa impronta en las tablas.
Con la voluntad de hacer uso del mayor número de herramientas posibles en nuestro trabajo, sometimos la comedia de El conde de Sex a un análisis estilométrico para comprobar la teoría más aceptada por la crítica en cuanto a su autoría. Para ello, recurrimos al proyecto ETSO, que cuenta con un corpus (CETSO 48) constituido por 2788 obras de 359 autores diferentes 49. Según indica el análisis recibido, las cinco obras con usos léxicos más próximos a nuestra comedia son los siguientes:
Como podemos comprobar, no se establece ninguna relación con Antonio Coello. E, incluso, si observamos las primeras veinte obras con usos léxicos más cercanos, su nombre tampoco aparece 50. Es destacable, por otro lado, comprobar como sí aparecen nombres de autores que se mencionan en alguno de los testimonios presentados en este trabajo, como Calderón de la Barca o Matos Fragoso. Por tanto, los resultados del análisis estilométrico no relacionan la obra con ningún dramaturgo de forma clara. El análisis por jornadas tampoco da un resultado claro.
Aparentemente, en el caso de Coello, la estilometría no logra arrojar resultados clarificadores. Cabe preguntarse, por tanto, si esta indecisión y dificultad a la hora de asignar esta comedia a un autor concreto se debe a que las comedias de Antonio Coello han sido atribuidas erróneamente a este autor. O si, por el contrario, presenta un estilo demasiado heterogéneo entre sus distintas composiciones, por lo que la inteligencia artificial no es capaz de dar con un patrón claro a la hora de mostrar resultados.
Tal como reza el título de este trabajo, hemos intentado averiguar la verdadera identidad del autor de El conde de Sex a través del análisis de su historia editorial, pero, también, mediante la aplicación de métodos tecnológicos más recientes. No obstante, estas pesquisas no han dado un resultado claro, aunque sí han servido para presentar, ante el resto de investigadores, una panorámica de la complejidad que presenta esta comedia. Lo que sí es seguro es que la atribución a Antonio Coello, que hasta el momento parecía categórica entre las ediciones modernas, debe ponerse en cuestionamiento a la espera de que, o bien aparezcan nueva documentación bibliográfica que nos confirme su autoría, o bien el desarrollo de las técnicas estilométricas continúe avanzando, tal y como lleva haciéndose en los últimos años, hasta el punto de que sea capaz de despejar esta incógnita.
No hemos podido poner un punto final a esta cuestión, pero sí un punto y aparte que deja abierta una puerta a nuevos acercamientos, no solamente a la autoría, sino también a la propia figura y obra de Antonio Coello.
El conde de Sex, en Parte treinta y una de las mejores comedias que hasta hoy han salido, Barcelona, Jaime Romeu, 1638.
Coello, Antonio, La tragedia más lastimosa, en El mejor de los mejores libros que han salido de comedias nuevas, Alcalá, María Fernández, 1651 51.
Coello, Antonio, La tragedia más lastimosa, en El mejor de los mejores libros que han salido de comedias nuevas, Alcalá, María Fernández, 1653.
Coello, Antonio, El conde de Sex, manuscrito de la Biblioteca Nacional de España, Ms. 16.630.
Calderón de la Barca, El conde de Sex, manuscrito de la Biblioteca Nacional de España, Ms. 16.722.
Coello, Antonio, Comedia famosa del conde de Sex, Madrid, Francisco Sanz, s. a.
Coello, Antonio, Comedia famosa. El conde de Sex, Madrid, Francisco Sanz, s. a.
Matos Fragoso, Juan, El conde de Sex, en Comedias escogidas, Bruselas, Manuel Tejera Tartaz, 1704.
El conde de Sex. La tragedia más lastimosa de amor, Sevilla, Francisco Leefdael, s. a.
Dar la vida por su dama. De un ingenio de esta corte, s. l., s. i., s. a.
Dar la vida por su dama. El conde de Sex. De un ingenio de esta corte, Sevilla, Josef Padrino, s. a.
D ar la vida por su dama. De un ingenio de esta corte, Madrid, Antonio Sanz, 1734.
Dar la vida por su dama. De un ingenio de esta corte, Madrid, Antonio Sanz, 1741.
Coello, Luis, Dar la vida por su dama, Madrid, Antonio Sanz, 1783.
Dar la vida por su dama, Madrid, Antonio Sanz, 1754.
Dar la vida por su dama y conde de Sex. De un ingenio de la corte, Salamanca, imprenta Santa Cruz, s. a.
Dar la vida por su dama. El conde de Sex. De un ingenio de esta corte, Barcelona, Francisco Suriá y Burgada, s. a.
Coello, Luis, Dar la vida por su dama. El conde de Sex, s. l., s. i., s. a.
Coello, Luis, Dar la vida por su dama, Valencia, José y Tomás de Orga, 1780.
Felipe IV, Dar la vida por su dama. El conde de Sex, Madrid, Quiroga, s. a.
Felipe IV, El conde de Sex, en Tesoro del teatro español, ed. Eugenio de Ochoa, tomo V, París, Casimir, 1838.
Coello, Antonio, El conde de Sex o Dar la vida por su dama, en Dramáticos contemporáneos de Lope de Vega, ed. Ramón de Mesonero Romanos, tomo II, Madrid, Rivadeneira, 1858.
Coello, Antonio, La tragedia más lastimosa de amor. Dar la vida por su dama o El Conde de Sex, en Teatro español. Tres flores del teatro antiguo español, ed. Carolina Michaelis, Leipzig, Brockhaus,1870.
Coello, Antonio, El conde de Sex (The Earl of Essex), ed. J. B. Graham, tesis doctoral, Birmingham, Universidad de Birmingham, 1968.
Coello, Antonio, El conde de Sex, ed. Donald E. Schmiedel, Madrid, Plaza Mayor, 1973.
Coello, Antonio, El conde de Sex, ed. Jesús Láiz, Madrid, Fundamentos, 2006.
Coello, Antonio, El conde de Sex, ed. Luciano García Lorenzo y Guillermo Gómez Sánchez Ferrer, Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2014.