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Las movilizaciones sociales en el Perú desde la perspectiva del framing
Framingp likayninpita Pirup nunankunap pulikachaninkuna
Social mobilizations in Peru from the perspective of framing
As mobilizações sociais no Perú desde a perspectiva do framing
Horizonte de la Ciencia, vol. 7, núm. 12, pp. 61-72, 2017
Universidad Nacional del Centro del Perú

Investigación en Ciencias Sociales

Los autores otorgan el permiso a compartir y usar su trabajo manteniendo la autoría del mismo.

Recepción: 03 Febrero 2017

Aprobación: 05 Mayo 2017

DOI: https://doi.org/10.26490/uncp.horizonteciencia.2017.12.324

Resumen: La investigación presenta, en base a la metodología del framing, el tratamiento que la prensa hizo sobre las movilizaciones sociales en escenarios de conflicto. El trabajo hace especial énfasis en el clima de violencia generado en 2015 por el proyecto minero Tía María, encontrándose que su cobertura enmarcó más las responsabilidades de sindicatos, dirigencias, frentes de defensa que las de la empresa minera. Este tratamiento se traduce en las críticas a estos por poner en riesgo la vida de los policías, así como las pérdidas de clases, cosechas y seguridad en la región.

Palabras clave: Nunakunap pulikachayninkuna, Movilizaciones sociales, conflicto, periodismo, framing, Tía María.

Abstract: The research presents, it based on the methodology of framing, the treatment that the press made about social mobilizations in conflict sceneries. The work places special emphasis on the climate of violence generated in 2015 by the Tia Maria mining project, and found that its coverage framed the responsibilities of trade unions, leaderships and defense fronts more than those of the mining company. This treatment results in criticism of these for putting at risk the life of the police as well as the loss of classes, crops and security in the region.

Keywords: Social mobilizations, conflict, journalism, framing, Tía María.

Resumo: A pesquisa, baseada na metodologia do framing (enquadramento), apressenta o tratamento que a imprensa deu sobre as mobilizacões sociais nos cenários de conflito. O trabalho faz especial ênfase ao clima de violência gerado em 2015 pelo projeto minero Tía María. Percebeu-se que a cobertura enquadrou-se mais nas responsabilidades dos sindicatos, dirigências, frentes de defesa do que às empresas mineras. Este tratamento traduziu-se nas críticas a estes por colocar em risco a vida dos policiais, assim como, as perdas das aulas escolares, colheitas e a segurança na região.

Palavras-chave: mobilizações sociais, mobilizações sociais, conflito, jornalismo, framing, Tía María.

Palabras clave Nunakunap pulikachayninkuna, kunfiktu, Willakukunap, Framing, Tiya Marya

Introducción

Introducción

En la actualidad las movilizaciones sociales que suceden en el Perú se ven vinculadas por diversos aspectos e intereses de índole política, económica y social, donde participan activamente, a nivel local-regional-nacional, la gestión de turno y sus ministros, los gobernadores regionales, y los distintos sectores de la ciudadanía (desde ONG e Iglesia hasta los propios antisistema, sin descontar los gremios y las empresas).

Dado que vivimos en un tiempo en que los medios de comunicación, en general, y los periodistas, en particular, han ido erigiéndose en agentes de control del poder, configurando un marco político nuevo (Ortega, 2011), conviene conocer a través de sus informaciones noticiosas, la definición de una serie de problemas con los que estos abordan sus contenidos: la responsabilización de los hechos consumados o sus soluciones, los juicios morales del actor que los causa, los costos o consecuencias de las acciones, entre otros.

Al respecto, este trabajo de investigación pretende, a través de la propuesta metodológica conocida como la teoría del encuadre (framing theory), abarcar la historia reciente, por medio de un diario de circulación nacional, de los movimientos sucedidos en el presente año, especialmente, de aquellos a los que se han representado como conflictos medioambientales en contra de la actividad minera.

Para eso, hemos propuesto el siguiente objetivo general, que llegamos a cumplir: conocer la imagen de los movimientos sociales que los medios construyen para que pasen a formar parte de la agenda pública y, como objetivos específicos, identificar la presencia de frames en la información sobre estas manifestaciones en el diario El Comercio y describir la relación que los marcos interpretativos guardan con los temas predominantes en la cobertura de los hechos. En cuanto a la hipótesis, esta llegó a demostrarse parcialmente. La imagen que construyen los medios de comunicación sobre las protestas ciudadanas se enmarcan, antes que en el frame de Conflicto, en el encuadre de Atribución de responsabilidad e Interés humano. De esta forma, esta obra se debe entender como una contribución más dentro del esfuerzo de aproximación al conocimiento y comprensión, desde la cobertura periodística de los sucesos, de la participación que ha tenido la clase política (oficial y opositora) y de los distintos actores inconformes o descontentos, principalmente del interior del país, sobre esta clase de hechos durante la primera mitad del año 2015.

El esfuerzo se estima imprescindible ante los acontecimientos que han sucedido en nuestro país, especialmente, contra el proyecto minero de Tía María, que ha sido el principal hecho abordado por los medios debido a su duración y consecuencias: el enfrentamiento ha provocado entre 2011 y 2015, la muerte de seis manifestantes y un policía, así como millones de soles en pérdida, sin contar otros daños a la confianza y seguridad del país.

Contexto del estudio. Conflictos sociales y movilizaciones en el Perú Conflictos sociales en el Perú

Conflictos sociales en el Perú

En un informe divulgado por el diario El Comercio (26.12.15), se da a conocer que la Defensoría del Pueblo registró durante 2015, 258 conflictos (59 % de ellos, todavía activos, y 24 % latentes), 14 menos que en 2014. No obstante, el número de personas fallecidas creció a 19 (16 civiles y 3 policías), tres más que en ese año, mientras la cifra de heridos, en igual periodo, se cuadriplicó, pasando de 203 a 872 personas, la mayoría de ellos, policías (51 %).

Entre las regiones con mayor cantidad de conflictos sociales se encontraban principalmente aquellas relacionadas a la actividad minera en la parte sur y centro del país: Apurímac (23 casos), Áncash (22), Puno (19), Cusco (16), Ayacucho (13) y Junín (12). Mientras que en la parte norte y oriental estaban Piura (15), Cajamarca (14) y Loreto (12).

Aunque Arequipa no se encuentra en la lista, fue al igual que Apurímac (caso Las Bambas) y Junín (La Oroya), una de las regiones que contabilizó, con la oposición al proyecto cuprífero de Tía María de la empresa Southern Perú, mayores pérdidas de vidas humanas (dos civiles y un policía muerto, además de casi 400 heridos), y consecuencias políticas (vulneración del principio de autoridad e inseguridad) y económicas (pérdidas de US$ 1 400 millones en inversión del proyecto, y otros que pudieran venir en el futuro y de 3 500 puestos de trabajo; mientras el Estado dejaría de percibir S/ 561 millones anuales, entre otros problemas) para el gobierno de Ollanta Humala.

Para el especialista en Ciencia Política y Gobierno, Gabriel Daly, conflictos como el de Tía María o crisis como las de Andahuaylas (por el incremento en las tarifas eléctricas) se deben a que el Estado, por su lejanía de los pueblos, no los tiene “debidamente identificados” (Daly, 2015, p.13) y, por otro lado, no son gestionados eficientemente por organismos como la Presidencia del Consejo de Ministros y la Defensoría del Pueblo. Asimismo, en cuanto al establecimiento del orden, estos casos requieren de una buena coordinación entre la Policía Nacional del Perú, la fiscalía y el Poder Judicial. Sin embargo, como señala el experto, todavía no existe una legislación adecuada que regule el uso racional de la fuerza policial, menos un entrenamiento apropiado para tratar exclusivamente la violencia en conflictos sociales.

Algo particularmente interesante en cuanto a la protesta de los antimineros de Islay (caso Tía María) es que esta se ha caracterizado por reclutar a personas con experiencia en protestas que viven en otras zonas del norte (Bagua), centro (Pichanaki) y sur (Espinar y Juliaca) del país.

Entre ellos se encuentran reservistas, huaraqueros y agitadores. Y los dirigentes han sabido utilizar los medios a su favor. El tema de fondo es que son conscientes que el Estado no puede cargar con muertes o abusos, mientras que ellos pueden incluso sacar provecho de estos. No sorprende que en los enfrentamientos sean estudiantes, mujeres entre ellos, los que estén al frente del tumulto. Cualquier error que cometa la policía es capitalizado inmediatamente. Pero no se trata solamente de un uso oportunista de la prensa, sino también de un amedrentamiento. En Conga, por ejemplo, los periodistas que cumplían su labor informativa eran amenazados constantemente y lo mismo ha ocurrido en Islay, donde no solo periodistas han sido intimidados, sino también todos aquellos que se han negado a marchar. (Daly, 2015, p. 13).

Pese a que pueden existir acuerdos entre las partes, estos funcionarían para arreglar momentáneamente una situación de crisis. De esta forma de una solución efectiva del conflicto obligaría a que este se siga extendiendo en el tiempo, a fin de crear un “sentimiento de que esto nunca terminará” (Daly, 2015, p. A13).

Al respecto, el sociólogo Víctor Caballero Martín (2015), observa que todas las movilizaciones que existen en nuestro país, al margen de si su origen es ambiental o ligado a problemas en cuanto a la delimitación del territorio, pueden devenir en conflictos que pueden extenderse hasta por 20 años. “Tía María, por ejemplo, tiene un origen más lejano al conocido, en el 2009. Curiosamente, se desencadenó por una disputa entre las regiones de Moquegua y Arequipa por el acceso al agua” (Caballero, 2015, p. 2).

Marco teórico. La teoría del Encuadre

(Framing theory)

El análisis del tratamiento informativo de las movilizaciones sociales en el Perú ha sido abordado desde la teoría del Encuadre (framing theory). Según Gonzales (2016, p. 225) se conciben los géneros periodísticos, principalmente la noticia, como:

la representación de hechos que dependen de un determinado enfoque (frame) con el que se otorga ciertos rasgos, atributos o características sobre un tema (Pinto, 2009), dando más énfasis a unas posturas frente a otras (Nelson, 1999, citado en Prieto, 2013) y que no son más que el resultado de una definición de problemas (Entman, 1993) a fin de hacerlo más comprensible para el público, pudiendo generar efectos de tipo cognitivo y afectivo sobre las actitudes del público que los consume (Muñiz, 2015).

El framing tiene su origen en numerosos contextos disciplinares: la psicología, la sociología, los estudios sobre los movimientos sociales y la comunicación. Sádaba (2008) afirma que las corrientes en las que se manifiestan los primeros planteamientos de la teoría del Encuadre se encuentran en el concepto de “definición de la situación”, introducido en 1923, por William Isaac Thomas. Dentro de esa rama de la sociología interpretativa, el interaccionismo simbólico de la Escuela de Chicago, la fenomenología y la etnometodología fueron las corrientes que más han enriquecido a la teoría del Encuadre. “Las tres, con amplias relaciones entre sí, […] irán sembrando el terreno que permita la aparición del framing como concepto explicativo en las ciencias sociales”. (p. 25)

El concepto como tal aparece a mediados de los años 50 del siglo pasado, cuando las primera investigaciones sobre el framing surgieron en el campo de la sociología (desde donde se define la construcción del significado social de un hecho) y de la psicología (que se centra en los procesos cognitivos de los individuos). En 1955, el antropólogo Gregory Bateson propuso el término de marco como un instrumento que explicara las interacciones que se producen en un determinado contexto y que definen los límites en un proceso de comunicación (Álvarez, Plaza, Muñiz y Lozano del Mar, 2014), lo que permitiría conocer por qué las personas centraban su atención en determinados aspectos de los hechos y no en otros.

En 1974, el sociólogo Erving Goffman, toma el término introducido por Bateson en la psicología y lo traslada a la sociología para manifestar cómo se organizan los sucesos no solo en nuestra mente sino en la sociedad. Sostuvo que los individuos no pueden entender el mundo en su totalidad. De ahí que precisen organizar o clasificar activamente determinadas parcelas de la realidad o experiencias de su vida, cuya interpretación se encuentra determinada por las características individuales, pero también sociales, en tanto las primeras conviven con las normas, valores o creencias heredadas, adquiridas, compartidas y transmitidas socialmente.

Enmarcar implica un trabajo inevitable: disociar un fragmento de la realidad, definirla e interpretarla. “Desde la sociología interpretativa de Goffman lo importante no es la realidad ‘objetiva’ en sí, sino como esta es construida por los individuos de la sociedad” (González, 2014: 235).

La teoría de la Atribución, creada por el psicólogo Fritz Heider, fue también esencial para los investigadores del framing. Según este autor, como las personas no logran entender la complejidad del mundo en su totalidad, estos tratan de deducir sus relaciones causales. En su libro La psicología de las relaciones interpersonales (1958), Heider afirmó que a nivel individual, los seres humanos tienden a atribuir la conducta a causas internas, mientras que en sociedad, el comportamiento está determinado por causas externas o situacionales (Aruguete y Zunino, 2010, p. 39).

Otro de los espacios que dio origen a la teoría del Encuadre es la fenomenología. Desde el punto de vista fenomenológico, la construcción de la realidad es el principio base a partir del cual se conforma una sociedad. Si la realidad está socialmente construida, idea con la que también coincide la etnometodología, esta es resultado del proceso cognitivo de convertir, por medio del lenguaje, experiencias intersubjetivas en hechos objetivos, compartirlos y luego interiorizarlos como objetivos o reales. Según el sociólogo William Thomas, citado en Sádaba (2001), las situaciones definidas como reales son reales incluso en sus consecuencias, “de manera que la realidad interpretada pasa a constituirse como la realidad social por excelencia”. (p. 145).

De ahí se sigue, según Echeverría (s.f.), que la gestión del conocimiento defina las pautas de realidad para grandes grupos sociales. Dicha gestión es realizada por instituciones que administran la producción y la oferta de información, entre ellos los medios de comunicación, que sirven como modalidades de control social.

La comunicación pública provee a los miembros de la comunidad de relatos (orales, escritos, mediante imágenes) en los que se les propone una interpretación del entorno (material, social, ideal) y de lo que en él acontece. Tales narraciones ponen en relación los sucesos que ocurren con los fines y con las creencias en cuya preservación están interesados determinados grupos sociales. Por eso sugieren representaciones del mundo o se vinculan a ellas. “(…) Desde la perspectiva de su posible influencia cognitiva, la comunicación pública es una de las actividades enculturizadoras que intervienen en la socialización de las gentes”. (Serrano, 1986, p. 38).

Esta mediación, cuyos datos y la interpretación de los mismos proceden de la información proporcionada por otros individuos a través de cauces personales o institucionales, propone, según Echeverría, representaciones del tiempo, del espacio y de lo que acontece, y logra que la conciencia encuadre el conocimiento de la realidad en modelos históricamente determinados.

De esta forma, los relatos, que contienen representaciones sociales, incluyen a su vez la propuesta de una determinada representación de lo que existe o acontece en el entorno.

El relato es un sistema de exclusiones e inclusiones de datos, temas y evaluaciones de los acontecimientos, que sirven como modelo de influencia. Cuando son producidos institucionalmente, los relatos adquieren un valor de representaciones colectivas […]. Finalmente, la representación social está destinada a interiorizarse como representación personal por determinados componentes de un grupo, y para ello tiene que difundirse mediante procesos comunicativos, que son a la vez productos cognitivos (…). La institución del periodismo es un agente de control del conocimiento colectivo y de ahí, de la realidad social. De esta manera, el periodista mismo es un constructor de realidades sociales. (Echeverría, s.f.) El concepto de marco también se utilizó en la investigación de movimientos sociales. (Arugete y Zunino, 2010, p.40) A raíz del movimiento estudiantil norteamericano en los años sesenta, el sociólogo Todd Gitlin introdujo en su libro The Whole World is Watching: Mass Media in the Making and Unmaking of the New Left with a New Preface (1980), el término de frame, entendido como un proceso que se construye a partir de patrones persistentes de cognición, interpretación, presentación, selección, énfasis y exclusión a partir del cual se organiza el discurso (Rodríguez, 2014). La construcción de marcos es parte fundamental del proceso de elaboración discursiva. Pan y Kosicki (2001: 39), consideran que el frame, entendido como acción discursiva, construye un marco a partir del cual participan actores políticos que son los que dan sentido y participación a los debates públicos (dado que la ciudadanía puede evaluar los argumentos de dichos agentes).

Años después, Gamson (1992), citado en Arugete y Zunino (2010), encontró tres dimensiones en una serie de “encuadres de acciones sociales”: un componente de injusticia, que identifica el daño producido por los actores; un componente de agencia, que entiende que es posible cambiar las condiciones a través de la acción colectiva y uno de identidad, que supone la identificación de un adversario específico. (p. 40)

Metodología y técnicas de investigación utilizadas

La presente investigación es observacional, diseño no experimental, dado que no es posible la manipulación de ninguna de sus variables. El enfoque es de tipo cuantitativo, por el tamaño y la selección de la muestra. A partir de la revisión de las informaciones publicadas en los primeros ocho meses del año por un diario de circulación nacional se cuantificó los puntajes obtenidos para realizar el contraste de la hipótesis planteada. Es así como se efectuará un diseño de tipo descriptivo basado en el análisis de contenido sobre los movimientos sociales que nos permitirá conocer a nivel deductivo los encuadres que se han utilizado.

Para el estudio se utilizaron las 210 ediciones impresas del diario El Comercio entre enero y agosto 2015. Para la muestra se seleccionaron las informaciones publicadas en el diario en mención. De esta manera el proceso de búsqueda dio como resultado la detección de 123 notas o unidades de análisis.

La construcción de un manual de codificación nos permitió elaborar una Ficha de análisis compuesta por los cuatro apartados básicos:

a) Datos de identificación básicos (identificación de la unidad de análisis, fecha de publicación DD/MM/AA).

b) Caracterización de las informaciones que tomará en cuenta una adaptación de los puntos focales propuesto por Tankard (2001) para medir los encuadres noticiosos: tipo de unidad, espacio y contextualización gráfica.

c) Promotores y situación de la fuente

d) Encuadre general (de acuerdo a la metodología de Semetko y Valkenburg: Atribución de responsabilidad, Conflicto, Interés humano, Moralidad y Consecuencias económicas).

Para la organización, procesamiento y presentación de datos se usó el el software estadístico SPSS.

Resultados



Gráfico 1. Textos analizados de El Comercio
a) Periodo de cobertura

Regiones es la sección donde aparecen con mayor frecuencia los textos de nuestro objeto de estudio (82 %), con 101 unidades. Es más, es de todas las partes del cuerpo A del diario, la que más portadas ha tenido (34 %). Algunos detalles adicionales que podemos agregar es que el 57 % de las notas periodísticas ocuparon un espacio de media página a más. Asimismo, en cuanto a componentes gráficos, la fotografía (y sus combinaciones con mapas, infografías y estadísticas) es el recurso más utilizado (91 %).



Uso de géneros periodísticos
b) Formas de expresión

Se puede apreciar que el género más utilizado es el de la noticia (106 unidades) que representan el 86 % del total abarcado. El segundo más importante es la crónica (11 %).



Gráfico 3. Secciones que ocupan los hechos.
c) Secciones, espacio y uso de componentes gráficos

Regiones es la sección donde aparecen con mayor frecuencia los textos de nuestro objeto de estudio (82 %), con 101 unidades. Es más, es de todas las partes del cuerpo A del diario, la que más portadas ha tenido (34 %). Algunos detalles adicionales que podemos agregar es que el 57 % de las notas periodísticas ocuparon un espacio de media página a más. Asimismo, en cuanto a componentes gráficos, la fotografía (y sus combinaciones con mapas, infografías y estadísticas) es el recurso más utilizado (91 %).



Gráfico 4. Promotores de la información.
d) Fuentes informativas

Los principales promotores de nuestro objeto de estudio son los periodistas (12 %), seguido muy de cerca por los dirigentes (10 %). El Estado, en su conjunto (ministerios, poder judicial, gobernaciones, alcaldías), representa el 26 %. Las instituciones privadas (gremios y empresas) apenas significan el 4 %.

Un porcentaje importante (92 %) pertenece a las actividades del reporterismo (o en tareas de corresponsalía). En tal sentido, los comunicados de prensa ocupan una posición casi insignificante en el trabajo con los promotores de la información.



Gráfico 5. Encuadres periodísticos
e) Frames

Las movilizaciones sociales y sus consecuencias son mayormente encuadrados en el frame de Atribución de responsabilidad (70 %). El segundo frame importante es el de Interés humano (17 %).

Los indicadores más destacados de cada frame son los siguientes: En Atribución de responsabilidad, los textos sugieren que un individuo (o grupo social) es el responsable del tema o problema abordado (42 %); en Interés humano, los textos enfatizan cómo los individuos o los grupos están afectados por el tema o por el problema abordado (16 %); en Conflicto, los textos aluden a ciertos desacuerdos entre individuos o grupos (7 %) y en Consecuencias económicas, se mencionan más las pérdidas que se han producido en el presente (2 %).

Interpretación de datos

El encuadre resultante de los casos estudiados muestra de forma clara como el frame de Atribución de responsabilidad es el enfoque utilizado para los principales conflictos ocurridos en el primer semestre de 2015: Tía María (72 %), Lote petrolero 1AB (100 %), Tarifas eléctricas en Andahuaylas (67 %) y Agroindustrial Tumán (50 %); mientras que en el caso de Lote 108 fue el frame de Interés humano (43 %) el más representativo.

La búsqueda de responsabilidades en Tía María incidió fundamentalmente en la visibilización de los dirigentes de las movilizaciones, paros, bloqueos y otros actos violencia (39 %) –como también ocurrió con los casos del aumento de tarifas eléctricas en Andahuaylas (67 %) y agroindustrial Tumán (50 %)- y en cómo la policía o los habitantes de la zona en conflicto, cuando no, la región, se podían ver afectados por el tema o por el problema abordado (16 %). Frames como Conflicto (desacuerdos o posturas diferentes) y Consecuencia económica, no fueron los encuadres más representativos, al alcanzar porcentajes de 7 y 3 %, respectivamente. Igual sucede con respecto a los otros casos.

En el conflicto del Lote petrolero 1AB, en Loreto, que representa 5 % del total de la cobertura, es el único hecho que solo se ha enfocado en Atribución, centrándose las notas periodísticas, a diferencia del caso anterior, en la responsabilidad de la empresa (Pluspetrol) o del gobierno (PCM) con respecto al problema abordado (50 %) y en las soluciones de la PCM o de los comuneros en función al asunto (33 %).

Otros trabajos, como el caso del cubrimiento mediático y las rutinas de comunicación política en las movilizaciones campesinas en Colombia, si bien han incidido más en los actos violentos (42 %) le dan un peso más importante (32 %) a las consecuencias de dichos actos en la economía. (Cárdenas, 2014). Nuestra investigación se aproxima más a la de Macedo y Macedo (2009) que se ocupó de analizar los tratamientos informativos del movimiento social de Grecia por parte de los medios audiovisuales e impresos de México, donde se destaca gráficamente la respuesta violenta del conflicto y, en un plano secundario, la génesis del movimiento social.

Conclusiones

La cobertura mediática de las movilizaciones sociales se enfocan en las responsabilidades de los sindicatos, dirigencias, frentes de defensa, autoridades locales en la generación del conflicto. No hay énfasis de este enfoque cuando se trata de autoridades de alto rango nacional y empresas.

Por otra parte, los medios no construyen hechos basados en situaciones de conflicto (desacuerdos, reproches, diferencias entre las partes) o consecuencia económica (ganancias o pérdidas) sino que también ponen énfasis en Interés humano, es decir, en cómo los hechos afectan a las personas, principalmente policías (vida o integridad) y pobladores (pérdida de clases, cosecha, seguridad).

Todos los hechos o temas analizados guardan relación con los frames anteriores (87 %) y cuentan con una adecuada contextualización, espacio y tratamiento en cuanto al tipo de género (noticia).

Los principales promotores son los que crean las informaciones (periodistas), quienes buscan explicar las causas (antecedentes), analizar el aspecto político, económico y social de los hechos (análisis) y valorizar con opiniones propias o de expertos.

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Notas de autor

Notas del autor Peruano. Vinculado a la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Magíster en Investigación de la Comunicación Social por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Maestro en Periodismo y Comunicación Multimedia por la Universidad de San Martín de Porres.

carlos.gonzales1@unmsm.edu.pe



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