Resumen: La familia, como sistema social, es el conjunto de interacciones dinámicas que facilitan el desarrollo de habilidades cognitivas sociales en los subsistemas del grupo familiar. El clima social familiar se caracteriza por las relaciones que se establecen entre los subsistemas familiares, involucra aspectos de comunicación social, emocional, interacción y crecimiento personal, fundamentado en la vida en común. El objetivo de este estudio fue determinar la influencia del clima familiar en la conducta violenta en 1502 escolares de 8 a 15 años. El 51% fueron mujeres y 49% hombres. Se utilizó la Escala de Clima familiar de Family environment scale (FES) de Moos y Moos y la Escala de Conducta Violenta en la Escuela de Little et al. Se correlacionó el grado de apoyo, expresión social y el grado de interacción conflictiva. Los resultados evidenciaron el 38% de falta de integración familiar, que influyó en el 70% de conducta violenta de los escolares. Se concluye que del grado de integración social familiar dependen las conductas violentas en 70%, caracterizado por conducta violenta manifiesta pura del 70% y conducta violenta relacional pura del 69% en la dinámica relacional del sistema escolar.
Palabras clave:Clima social familiarClima social familiar,conducta violentaconducta violenta,relaciones interpersonalesrelaciones interpersonales.
Abstract: The family as a social system is the set of dynamic interactions that facilitate the development of social cognitive skills in the subsystems of the family group. The family social climate is characterized by the relationships established between family subsystems, involving aspects of social communication, emotional, interaction and personal growth based on common life. The aim of this study was to determine the influence of family climate on violent behavior in 1502 schoolchildren aged 8 to 15 years. 51% were women and 49% men. The family climate scale (FES) of Moos and Moos and the Scale of Violent Behavior in the School of Little et al. were used. The degree of support, social expression and the degree of conflictive interaction were correlated. The results showed a 38% lack of family integration, which influenced 70% violent behavior of schoolchildren. It is concluded that violent behaviors depend 70% of the degree of social family integration, characterized by pure manifest violent behavior of 70% and violent pure relational conduct of 69% in the relational dynamics of the school system.
Keywords: family social climate, violent behavior, interpersonal relationships.
Clima social familiar y su influencia en la conducta violenta en los escolares

Recepción: 12 Diciembre 2016
Aprobación: 04 Abril 2017
Para el estudio del clima social familiar es necesario tomar en consideración las relaciones interpersonales, el desarrollo de las habilidades sociales y la estabilidad en la comunicación social entre los subsistemas familiares. En las relaciones interpersonales se consideró importante la comunicación e interacción comunicacional, sean estas conflictivas o armónicas, tomando en cuenta las sub dimensiones como cohesión, expresividad, conflicto. En el desarrollo de las habilidades sociales se consideró relevante los procesos de desarrollo personal como la autonomía, actuación, intelectual-cultural, social recreativo y la moralidad-religiosidad. Y en la estabilidad en la comunicación social fue importante el grado de organización y control que se ejerció entre los subsistemas familiares.
En un estudio realizado por Robles (2012), referente a la relación al clima social familiar y la formación de autoestima de los niños y niñas se aplicó el test de Moos y Moos (1981),(no coincide el año con la referencia) se obtuvo como resultado una correlación baja entre el clima social familiar y el autoestima de los escolares, Se determinó que el clima social familiar es parcialmente influyente en la formación de un buen nivel de autoestima en los sujetos de estudio.
Las aportaciones de Venegas (2014), referente al clima social familiar y las conductas agresivas en estudiantes, evidenciaron que las relaciones interpersonales conflictivas promueven la conducta violenta en los escolares, en su mayoría provenientes de familias monoparentales en 83,34 %, estos índices se manifestaron con mayor frecuencia en varones en quienes prevalecen conductas agresivas de tipo verbal en su dinámica relacional.
En su estudio Santos (2012), consideró la variable clima familiar y habilidades sociales en 255 estudiantes de 11a 17 años, donde encontró una relación positiva y significativa entre ambas variables, demostrando que, en las familias de los sujetos, tienden a desarrollar un buen nivel del clima social familiar en la dimensión del desarrollo personal y social de los subsistemas del grupo familiar.
En una muestra de 146 estudiantes de los niveles de primer a cuarto de educación básica, se relación el clima social familiar con la madurez social del niño de 6 a 9 años, aplicando el cuestionario de clima social familiar FES y la escala de maduración social de Vineland. Los resultados de esta investigación evidenciaron una relación directa entre las dos variables de estudio concluyendo que el clima social familiar afectó de forma directa, en la madurez social de los niños. Se determinó también en este estudio una relación inversa entre conflictos, la edad y el coeficiente social establecidos en la investigación. Entre sus aportes sostiene que las relaciones saludables en el clima social familiar determinan una mayor edad social y coeficiente social, resultados que se entran ubicados especialmente en las familias nucleares (Cruz,2013).
Fue necesario considerar las aportaciones de Verdugo et al. (2014), referente a la influencia del clima familiar en el proceso de adaptación social del adolescente desde una perspectiva de género y de edad en 146 participantes 56 % hombre y 44 % mujeres de familias nucleares utilizando la Escala Auto aplicada de Adaptación Social SASS de Bobes (1999), resultados que manifestaron que a mayor cohesión familiar el sujeto en estudio muestra mayor capacidad de adaptación social, con prevalencia en los hombres 0,71 en relación a las mujeres 0,56, determinando que el rol de la familia es fundamental a la hora de la formación integral de los escolares.
En otro estudio, Moos & Trickett ( 2009 ), aplicó el cuestionario de clima social de FES y el cuestionario de autoestima de Coopersmith (1988) (no consta en las referencias),se pudo observar la relación entre clima familiar y la autoestima en estudiantes de segundo año de bachillerato, en una muestra de 100 estudiantes, cuyos resultados revelan que el 62% evidencian alto nivel de desarrollo social familiar contrastando a un 2% que se ubican en un nivel bajo de desarrollo social familiar en relación al 72% de nivel de autoestima ubicados en niveles promedio y apenas el 6% se ubica en nivel alto de autoestima. Por lo tanto, concluyen los autores que no existe una relación significativa entre el clima social familiar y los niveles de estudios que estos presentan.
Dentro de la metodología, se utilizó el diseño cuantitativo de tipo descriptivo y correlacional no experimental. Se recurrió al instrumento del cuestionario, por ser una herramienta que permitió recoger información de forma lógica y específica, relacionada a los objetivos de la investigación, referente al clima social familiar y a la conducta violencia en los escolares en las instituciones educativas del Cantón Milagro, Provincia del Guayas, Ecuador. La muestra estuvo comprendida por 1502 escolares de 8 a 15 años de edad, 51 % mujeres y 49% hombres de las instituciones educativas del Cantón Milagro, Provincia del Guayas, Ecuador.
Para la medición del clima social familiar, se utilizó la Escala Family Environment Scale (FES), propuesta por Moos y Moos (1981), la cual mide la dimensión relaciones interpersonales con un rango de respuesta Verdadero (V= 1) y Falso (F=2) con indicadores de cohesión (ítems 1, 4, 7, 10, 13, 16, 19, 22, 25) expresividad (ítems 2, 5, 8, 11, 14, 17, 20, 23, 26) y conflicto (ítems 3,6,9,12,15,18,21,24,27). La fiabilidad obtenida en los últimos estudios realizados por Estévez et al. (2013), fueron de .85 para la subescala de cohesión; de .80 expresividad y .86 para la sub escala de conflicto. La validez está dada por la dimensión de relaciones interpersonales que evidencian el clima familiar, los niveles de satisfacción por la vida, empatía, percepción de la soledad, depresión, violencia y victimización escolar.
La medición de la conducta violenta se realizó mediante la Escala de Conducta Violenta de Little et al. (2003), del equipo Lisis, el mismo que consta de 25 ítems que evalúan con un rango de respuesta de 1(nunca), 2 (pocas veces), 3 (muchas veces) y 4 (siempre) dos tipos de conducta violenta en el contexto escolar; por un lado, la agresión manifiesta pura, reactiva e instrumental (ítems 1,7,13,19;8,11,14,20;3,9,15,21,25), y por otro , la agresión relacional pura, reactiva e instrumental (4,10,16,22;2,5,17,23;6,12,18,24) Grupo Lisis (2014).
La fiabilidad está determinada por estudios previos realizados en muestras de adolescentes españoles cuyos índices oscilan entre .88 y .81 (Musitu et al., 2007)(no consta en las referencias) Su validez está determinada por la detección de las dimensiones de agresión manifiesta y relacional, las mismas que evidenciaron actitudes negativas hacia la autoridad, transgresión de normas institucionales, deseo de una reputación antisocial, conflicto familiares, estrés percibido e insatisfacción por la vida (Moreno, 2009).
Para la recolección de la información en las instituciones educativas se solicitó por escrito la autorización de la Dirección distrital del Cantón Milagro, respaldado por el convenio interinstitucional entre la Universidad Estatal de Milagro UNEMI y el Ministerio de Educación. Se visitó a las instituciones educativas por un lapso de 3 meses y se aplicaron los cuestionarios, previamente validados, los mismos que fueron aplicados en horarios de mañana, en forma grupal dentro del aula, en un tiempo aproximado de 20 minutos. El procesamiento de los resultados de los cuestionarios se realizó mediante el programa informático IBM SPSS Statistics Base, para proceder a la comprobación, discusión e implicación de los resultados.
El grado de integración familiar se expresó en la dinámica de las relaciones interpersonales socio emocionales que determinó el grado de integración y desintegración familiar, grado de compromiso, interés, comunicación, bienestar, conflicto presencia de violencia entre sus miembros. Los resultados evidenciaron que el 30% pelean y se critican unos a otros mientras que el 70% son unidos y se apoyan entre sí. El 39% evidenció comunicación cerrada y ofensiva mientras que el 61% tuvo una comunicación abierta y afectiva y por último 55% denotó presencia de bienestar con relaciones interpersonales con acuerdo que llevan a una convivencia armónica en el hogar, mientras que el 45% evidenció presencia de conflictos con relaciones interpersonales violentas de tipo verbal y físico (Tabla 1).

Los datos revelaron que existió una agresión manifiesta pura de 74% caracterizado por violencia física y psicológica en las relaciones con sus compañeros y una agresión reactiva de 68%. Diferenciado por reaccionar de forma violenta cuando son agredidos por sus compañeros. En la agresión relacional pura el 70% de los escolares insultos, amenazas entre pares; en la agresión relacional reactiva el 70% responden con violencia frente a las agresiones de sus compañeros y en la agresión relacional instrumental 67% no permiten que sus amigos salgan con otros o se relacionen con otros, los amenazan y los excluyen del grupo (Tabla 2).

En el análisis correlacional (Tabla 3), se utilizó el coeficiente de Pearson, medida de la relación lineal entre variables, clima familiar y conducta violenta de los escolares, que permitió realizar una aleación cuantitativa de los datos obtenidos, medias, desviaciones típicas. La correlación fue significativa al nivel 0,01 bilateral con diferenciaciones significante del 0,05 en relación a las manifestaciones de agresión manifiesta pura y relacional pura. La subvariable del clima familiar como cohesión, expresividad y conflicto en las relaciones interpersonales está determinado por el grado de apoyo o falta de apoyo, comunicación abierta, cerrada, emocional positiva y emocional negativa y la frecuencia con que se presentó la falta de comunicación que generó conflicto o bienestar en el sistema familiar.
Así se obtuvo 30% de falta de apoyo, 39% de falta de comunicación o comunicación cerrada y distante emocionalmente y 49% de presencia de violencia verbal y fisica que influyó directamente en 74% de agresión manifiesta pura, 68% en agresión manifiesta reactiva e instrumental; 70% de agresión relacional pura y manifiesta y 67% de agresión relacional instrumental. Se concluye que el 70% de los sujetos tuvieron conducta agresiva manifiesta y 69% conducta violenta relacional en las relaciones interpersonales de los escolares en el sistema escolar.

En este estudio se analizó la incidencia entre las dos variables de estudio clima familiar y su influencia en la conducta violenta de los escolares en las instituciones educativas, se consideraron dentro del clima familiar los niveles de cohesión, la expresividad y el conflicto; en el análisis de la conducta violenta se determinó la conducta agresiva manifiesta y relacional entre pares (Figura 1). Los resultados evidenciaron que el 38% demostró la falta de integración familiar que influyó en la presencia del 70% de conducta violenta entre los escolares. Tal como lo afirmó Venegas (2014), en su estudio entre clima social familiar y las conductas agresivas en estudiantes, aseguró que las relaciones interpersonales conflictivas promueven la conducta violenta en los escolares, caracterizado por conductas agresivas de tipo verbal en su dinámica relacional.

Los resultados también coincidieron con el estudio de Cruz (2013), quién estableció la relación directa entre el clima social familiar y la madurez social de los niños y determinó la existencia de una relación inversa entre conflictos, y el coeficiente social de los escolares. Además, sostuvo que las relaciones saludables en el clima social familiar determinará el desarrollo social y relacional de los mismos. Se determinó que entre mayor desintegración familiar mayor es la conducta violenta manifiesta y relacional entre los escolares tal como lo evidenció Moreno (2010), en su estudio entre las variables conducta violenta y ajuste psicosocial en adolescentes, quién comprobó que los adolescentes que tienen conductas violentas con agresión manifiesta tienen mayor sentimientos de soledad, exclusión social, menor satisfacción por la vida y menor respeto de los normas institucionales.
La conducta violenta manifiesta obtenida es del 70% con una diferencia poco significativa con la violencia relacional del 69% entre los escolares, por tanto ambas son determinantes del comportamiento violento en las relaciones interpersonales. Resultado que se puede contrastar con las aportaciones de Carrillo (2014)(no coincide el año en la referencia), en su estudio de la conducta violenta en la escuela, encontró predominio de la conducta violenta relacional sobre la conducta manifiesta con poca diferencia entre ambos resultados. Por último, los niveles de agresión manifiesta y relacional se encuentran en altos índices en adolescentes agresores como en los agredidos, cuyos hogares tienden a la desintegración familiar, situación que generó mayor conducta violenta en los escolares tal como se evidenció en este estudio.
El clima familiar y la dinámica relacional caracterizada por desintegración o falta de bienestar en 38% influyeron determinantemente en el 70% de la conducta violenta de los escolares. La expresión de conducta violenta manifiesta pura, están por encima de la conducta violenta de tipo relacional pura con un margen del 1% que es poco significativo por lo tanto ambas formas de conductas se manifiestan en los escolares especialmente en los estudiantes con hogares con bajo nivel de funcionamiento y estabilidad en las relaciones interpersonales.
A pesar de que existió un nivel de funcionamiento familiar que busca el bienestar de sus mienbros en 62%, los resultados evidenciaron que el 38% de desintegración en el sistema familiar, es determinante e influye en el desarrollo del clima escolar y de las manifestaciones de la conducta violenta de tipo manifiesto y relacional de los escolares. Los niños expuestos a presencia de relación parental conflictiva en el sistema familiar, del 49% tuvieron efectos negativos del 70% en la conducta violenta manifiesta y relacional en el sistema familiar.
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