Artigos
Recepción: 21 Octubre 2024
Aprobación: 15 Diciembre 2024
Publicación: 15 Mayo 2025
DOI: https://doi.org/10.26512/patryter.v8i16.54559
Resumen: El paisaje insular presenta características peculiares que se manifiestan en diferentes ámbitos, como los espaciales, socioeconómicos y culturales. Así, la percepción del ambiente isleño ha propiciado representaciones singulares de las zonas lacustres de Janitzio en el Estado de Michoacán y Mexcaltitán en el Estado de Nayarit, y por consiguiente, imaginarios patrimoniales y turísticos en habitantes y visitantes, que pueden desvelar datos clave para su investigación. Este estudio aborda una comparativa general sobre la percepción socioespacial entre estas dos comunidades isleñas, donde se analizan específicamente factores y conceptos implicados en la percepción turística, y en la concepción y apropiación patrimonial tanto de habitantes como de visitantes de estos pequeños territorios. Con un mismo objetivo se aplicaron metodologías similares, con base en la geografía de la percepción e instrumentos como la entrevista, cuestionarios y observación participante, para buscar con ello la valoración y significación endógena y exógena de estas islas, tan representativas de sus estados.
Palabras clave: Patrimonio cultural, paisaje insular, percepción turística, Janitzio, Mexcaltitán..
Resumo: A paisagem insular apresenta características peculiares que se manifestam em diferentes âmbitos, como os espaciais, socioeconômicos e culturais. Assim, a percepção do ambiente insular tem propiciado representações singulares das áreas lacustres de Janitzio, no estado de Michoacán, e Mexcaltitán, no estado de Nayarit, e consequentemente, imaginários patrimoniais e turísticos tanto para os habitantes quanto para os visitantes, que podem revelar dados importantes para sua investigação. Este estudo aborda uma comparação geral da percepção socioespacial entre essas duas comunidades insulares, onde são analisados especificamente fatores e conceitos envolvidos na percepção turística, na concepção e apropriação patrimonial tanto pelos habitantes quanto pelos visitantes desses pequenos territórios. Com o mesmo objetivo, foram aplicadas metodologias semelhantes baseadas na geografia da percepção e em instrumentos como entrevistas, questionários e observação participante, buscando assim a valorização e significação endógena e exógena dessas ilhas, tão representativas de seus estados.
Palavras-chave: Patrimônio cultural, paisagem insular, percepção turística, Janitzio, Mexcaltitán.
Abstract: The island landscape presents peculiar characteristics that manifest in different areas such as spatial, socioeconomic, and cultural aspects. Thus, the perception of the island environment has fostered unique representations of the lake regions of Janitzio in the state of Michoacán and Mexcaltitán in the state of Nayarit, consequently, patrimonial imaginaries and tourist for both residents and visitors, which can reveal key data for their research. This study undertakes a general comparison of socio-spatial perception between these two island communities, specifically analyzing factors and concepts involved in tourist perception, as well as the conception and appropriation of heritage by both residents and visitors of these small territories. Similar methodologies were employed with the same objective, based on the geography of perception and using tools such as interviews, questionnaires, and participant observation, aiming to explore the endogenous and exogenous valuation and significance of these islands, which are highly representative of their respective states.
Keywords: Cultural heritage, island landscape, tourist perception, Janitzio, Mexcaltitán.
Introducción[i]
5. Comparativa desde la percepción turística y patrimonial
Desde la percepción espacial, como filtro mediador entre los sujetos y los objetos, se puede construir el significado de un paisaje; ello bajo la actual concepción de paisaje, que refleja, entre otras cosas, la subjetividad en el estudio del espacio y, sobre todo, los procesos sociales. Dichos procesos engloban elementos dicotómicos como cultura-hombre, medio-naturaleza, observación-estética, que, al ser estudiados, han incentivado al cambio paradigmático. Según Berque (2000), la percepción hace que el paisaje sirva para interpretar el entorno en que vivimos y establecer con él interacciones y vínculos, y por tal se puede considerar uno de los elementos “permanentes” del entorno, que construye el sentido colectivo y de identidad de cada sociedad (Galindo & Sabaté 2009).
Los espacios patrimoniales fungen un papel importante en la contextualización, resignificación e identificación del paisaje, en este caso del peculiar paisaje insular, dotado de múltiples elementos naturales, construidos y sociales (saberes, narrativas y relaciones). Así, el patrimonio como construcción social devela espacios y elementos edificados, que articulan el territorio y le dan una imagen o representación, que en conjunto integran el paisaje. No necesariamente corresponden a hitos históricos o denominados como bienes de la nación, sino que también a los que se viven, utilizan y aprecian como espacios populares y naturales.
En esta comunicación se presenta el análisis sobre los factores, conceptos y sujetos implicados en la apropiación y percepción del patrimonio popular y territorial (natural y cultural); aunado a una interpretación del imaginario turístico de los habitantes de las islas de Janitzio en el Lago de Pátzcuaro, Michoacán y de Mexcaltitán, en Nayarit, y de sus representaciones territoriales. Aunque en contextos ambientales distintos, ambas localidades cuentan con relevante tradición turística y cultural a nivel regional, lo que hace de este estudio, una aportación demostrativa sobre el paisaje insular de nuestro país. Ello para coadyuvar en la generación o aplicación de políticas públicas que consideren la visión local y a todo el contexto natural y sociocultural en estos ambientes peculiares.
De manera general, en ambos casos de estudio se aplicaron metodologías basadas en la etnografía y con un mismo objetivo: valorar la significación de estos lugares como un conjunto geográfico muy particular, desde lo urbano-arquitectónico y lo sociocultural. Trabajar mediante la Geografía de la Percepción permitió centrarse en los pensamientos y sensaciones que tienen las personas sobre los espacios donde se encuentran; siguiendo la idea de David Lowenthal (1961), que la geografía no es únicamente aquello que vemos a través de los ojos, sino que también es lo que vemos a través de nuestra mente. Los instrumentos aplicados fueron, principalmente, entrevistas semi estructuradas a habitantes y cuestionarios a turistas; muy semejantes y aplicados en distintos lugares (embarcaderos, plaza, etc.). Para el trabajo de procesamiento de datos, se recurrió a la codificación por medio de matrices, y para la correlación e interpretación, a la teoría fundamentada.
Algunos de los principales resultados hablan, desde el imaginario de los habitantes principalmente, sobre las incidencias ambientales, los espacios representativos y las nominaciones externas resultantes de la dinamización turística (p. ej. el programa Pueblos Mágicos[ii]). De igual modo, destaca la aceptación, para el caso de Janitzio, de recreaciones culturales, y para Mexcaltitán, del mito de origen, por tal de tener mayor oferta o recursos turísticos; asumiendo la mutación en las tradiciones. Todos estos acontecimientos han tenido incidencias en ambas islas, tanto favorables como desfavorables; y al mismo tiempo han conducido a cambios del espacio y de su imagen.
1. Ubicación geográfica de los casos de estudio
1.1. Janitzio Michoacán
Janitzio es una localidad insular de aproximadamente 2,500 habitantes (más del 90% son indígenas); se ubica en el Lago de Pátzcuaro, en el centro de Michoacán a 50 kilómetros suroeste de Morelia, la capital del estado, y a 7.7 km suroeste de Pátzcuaro (figura 1).
El Lago de Pátzcuaro posee cualidades que en suma representan un atractivo turístico natural relevante para el estado de Michoacán. Desde los distintos miradores regionales se puede apreciar el horizonte montañoso y el espejo de agua lacustre que ha cautivado a quienes reposan la mirada sobre ellos (Magaña, 2023). Según Castilleja (2011), el paisaje cultural de la zona lacustre ha constituido un factor espacial de larga duración de los pueblos michoacanos, que se ha resignificado a partir de las diferentes prácticas turísticas (p. 267). En particular, esta localidad tuvo una evolución distinta a las demás, en torno a su trama urbana, que ha crecido “lánguidamente” en forma anular y vertical en correspondencia al terreno montañoso y a la condición de difícil accesibilidad. Por ejemplo, el actual templo de San Jerónimo, se inició a construir hasta finales del siglo XVIII y “hacia 1799, la isla de

Janitzio era un pueblo compuesto de chozas casi todas fabricadas de piedra y lodo; techadas de tule, dispuestas sin orden alguno con pequeños huertos y solares” (Ramírez, 1986, p. 501).
La isla ha estado poblada desde la época prehispánica, esencialmente por pescadores que llegaron desde los pueblos ribereños a resguardar ganado y enseres de pesca. Las primeras excursiones a las inmediaciones de la isla, mediante embarcaciones a vapor, iniciaron a finales del siglo XIX, en donde los viajeros contemplaban admirados el paisaje y las tradicionales artes de pesca de los locales (Magaña, 2023, p. 27). Se registran muchos escritos de visitantes, quienes, en su mayoría se interesaban por la vida en el lago, la pesca y el comercio en Pátzcuaro (García, 2015, p.482, mencionado por Magaña, 2023). Pero no fue hasta 1910 que empezaron a desembarcar turistas en la isla. Otro evento importante en el desarrollo de Janitzio fue en 1932, cuando el presidente Lázaro Cárdenas ordenó a construcción en lo alto de la isla, de un monumento a José María Morelos; con la idea de propiciar turismo.
Pero el turismo como tal, tuvo un crecimiento considerable en la década de 1960 para en 1978, desplazar la pesca a un papel secundario (Magaña, 2023). De igual modo, el intercambio de productos (pescado por recursos madereros, frutas, hortalizas, etc.) y la misma actividad pesquera, también se han ido relegando debido a la desecación del lago y además factores ambientales[iii]; para terminar como “una figura folclórica enmarcable en los paisajes lacustres” (Zepeda, 1990, p. 28).
1.2. Mexcaltitán Nayarit
La isla de Mexcaltitán (conocida también como Mexcaltitán de Uribe) se encuentra ubicada en la planicie costera del Océano Pacífico en el Estado de Nayarit, perteneciente al Municipio de Santiago Ixcuintla; en la Laguna Grande de Mexcaltitán y la desembocadura del Río San Pedro. Forma parte del ecosistema estuarino denominado Marismas Nacionales (Blanco & Correa, 2011, p. 9), zona declarada Área Natural Protegida, con el carácter de Reserva de la Biósfera[iv], la cual resguarda ecosistemas típicos de la costa de Nayarit (Decreto 5142459, 2010).
La isla presenta una forma ligeramente ovalada, con un perímetro de 1000 metros y un diámetro aproximado de 400 metros de largo de norte a sur y 350 metros de ancho de este a oeste (Arana & López, 1995, p. 9); el ordenamiento de sus calles, dos en dirección norte -sur, dos en sentido este-oeste y la principal que sigue su contorno

perimetral. La única forma de acceder a la isla es por agua, mediante dos embarcaderos que llevan a la zona; el embarcadero La Batanga, ubicado hacia el sur de la isla, proveniente del Municipio de Santiago, es el que cuenta con mayor tránsito con una distancia a Mexcaltitán de 6 km; por el norte se encuentra el embarcadero El Tinaco proveniente del Municipio de Tuxpan, a 2 km de la isla (Figura 2).
Mexcaltitán ha mantenido hasta cierto punto su condición demográfica estable al pasar de los años, para el año 1900[v] (primer registro que se tiene de habitantes en el poblado) el número de habitantes que tenía la isla era de 965; para el censo de 1950 el poblado tenía 932 habitantes y para el año 2000 el número de habitantes era de 1019; según el censo de 2010 Mexcaltitán tenía 818 habitantes, actualmente el último censo de población 2020 arrojó que la localidad cuenta con 738 habitantes. Por lo que se puede inferir según los últimos registros de los censos, la población ha estado decreciendo.
Se ha comprobado por estudios geológicos que el paisaje en el área de Mexcaltitán ha cambiado al igual que el tamaño y distribución. Las crónicas históricas demuestran que el tamaño de la isla en sus orígenes era menor que en la actualidad. Se afirma que “su ocupación desde la época prehispánica fue en forma incipiente y temporal por grupos de pescadores con habitación dispersa y con casas de material perecedero, de las que difícilmente se encuentran restos o huellas” (Arana & López, 1995, p. 15).
Arana y López (1995) mencionan que, en el período prehispánico, toda la región de la planicie costera estaba poblada con grupos y asentamientos que lograron un desarrollo importante, creando una forma de pueblos con asentamiento lacustre que dependían directamente de los productos del agua. También, hacen mención de una referencia histórica documental -de las más antiguas que se conocen de Mexcaltitán- de 1619, la cual fue registrada por Domingo Lázaro de Arregui, quien la describe así:
El pueblo de Mexcaltitán está en una isleta que no tiene más espacio que el que ocupan 25 o 30 casas, y lo demás está cercado de agua de modo que para entrar al pueblo por esta parte se camina de media legua por agua por entre los juncos y carrizos que hacen como unos callejones (esteros) a veces suben las aguas a las cinchas de las bestias y en muchas partes a vastos; y en este espacio de agua se atraviesa el río San Pedro, que es muy caudaloso y viene de la provincia de Guadiana (actualmente Durango) atravesando toda la sierra al entrar en el mar en este puesto o poco más abajo (citado en Arana & López, 1995, p. 21).
El escritor Enrique Barrios, en su libro Paisajes de Occidente, describe sus pasos por algunos lugares del territorio de Nayarit, en el cual narra interesantes impresiones de su tránsito por la isla de Mexcaltitán.
He allí á Mexcaltitán, «población ribereña sustentada con las aguas del flujo y reflujo del mar»… Sus setos de leñosas varas de mangle hincadas entre el agua que ha inundado las corralizas y callejuelas del villaje; sus tejados coloreantes (sic), sobre gruesos troncos de manglar. Un tejado más largo y alto que los que se agrupan en torno, es el de la iglesia, donde el pueblo venera a su santo patrono, el príncipe de los Apóstoles, cuya imagen lleva por lagos y marismas, el veintinueve de junio, a la bendición del agua, para la abundancia de la pesca. (Barrios, 1908, p. 93).
La isla de Mexcaltitán ha sido considerada como uno de los sitios más relevantes en el estado de Nayarit por sus características formales, culturales, arquitectónicas e históricas. Fue declarada como Zona de Monumentos Históricos el 8 de diciembre de 1986, por considerar que la población por sí misma constituye un documento de enorme valor para la historia de México, ya que conserva una disposición urbana característica, logrando así una expresión muy particular. Las características formales de la edificación del poblado, la relación de espacios y su estructura urbana, tal como hoy se conservan, son testimonio importante para la historia social, política y urbana del lugar (González & Ettinger, 2020, p. 84).
Mexcaltitán, representa un lugar con valor histórico, donde se ha forjado una rica tradición cultural, tanto en el ámbito económico como en los diversos aspectos de la vida social, desde la época prehispánica hasta nuestros días. Es un lugar que presenta una traza e imagen urbana muy característica del territorio nacional, generando en sus habitantes y en todo visitante, una sensación de estar en un espacio territorial muy peculiar. Una isla con edificios de los siglos XIX y XX, techos de madera y teja, y calles que se convierten periódicamente en canales con las crecientes del río San Pedro (Arana & López, 1995, p. 9). Por todo lo anterior, se ha ganado el título de la “Venecia Mexicana”.
Diversos medios locales y nacionales han impulsado a Mexcaltitán como un lugar turístico y un ícono del Estado, haciéndole propaganda como Cuna de la Mexicanidad; es así como Mexcaltitán se identificó como el punto simbólico del origen de los mexicanos (González & Ettinger, 2020, p. 84); por ello y por los asentamientos prehispánicos de la región son considerados como la “Cuna de la Mexicanidad”, según la mitologizada denominación promovida por el Estado mexicano (Monnet, 1991, p. 27).
2. Percepción del paisaje
Es importante considerar que en el mundo occidental las aproximaciones al concepto de paisaje, primeramente, derivaron hacia los aspectos fisonómicos y estéticos del territorio, y después, hacia las imágenes, los valores y los recuerdos que éste evoca en sus pobladores (Silva, 2009). Así, la concepción contemporánea de paisaje refleja un proceso social, con énfasis en la percepción como medio para su construcción, es decir, que permite conectar la escena (lo que percibimos) con la acción (lo que se ha construido); permeado por la dimensión estética como su valor base. Según (Berque, 2000, pp. 147-153) esto hace que el paisaje sirva para interpretar el entorno en que vivimos y establecer con él interacciones y vínculo, y por tal se puede considerar uno de los elementos permanentes del entorno, que construye el sentido colectivo y de identidad de cada sociedad (Galindo & Sabaté, 2009). En el caso de un territorio insular, los elementos percibidos generan un paisaje muy peculiar e identificable, donde todos los sentidos, los elementos y actividades en torno al agua, juegan un papel importante.
De acuerdo con Silva Pérez (2009) el desarrollo de la dimensión patrimonial del paisaje necesita de tres condiciones básicas: 1) la idea de pertenencia colectiva implícita en el concepto de patrimonio, 2) el reconocimiento social de los valores materiales y culturales de los paisajes, y 3) la preocupación ciudadana por conservar y transmitir tales valores (Silva, 2009, p. 313). Lo cual puede propiciar un sentimiento de apropiación social tanto del paisaje como del patrimonio (Silva, 2009), pues ambos conceptos se rigen bajo premisas similares (cambio, valoración, apropiación, conservación), amenazas análogas y un contexto en específico dentro de un territorio. En definitiva, utilizamos el concepto de paisaje como una categoría del patrimonio desde la percepción, que desde la conciencia, según menciona Costa (2014) también es producto de imágenes que pueblan la imaginación y, en definitiva, consagran la memoria que se vincula a la historia del territorio.
Como concepto, la percepción refiere al conjunto de estímulos recibidos ya sea consciente o inconsciente por un sujeto (Bailly, 1974), para pasar de un proceso sensorial a un proceso cognitivo y de selección. Es decir, la percepción se constituye a partir de la captación de señales desde el exterior o el interior de cada individuo, ya sean estímulos visuales, olfativos o sonoros, y es a partir de esta que se construyen las representaciones del entorno; así el conjunto de estos mecanismos psicológicos e interactivos entre las colectividades ciudadanas y las coincidencias en la creación de imágenes mentales de cada individuo, dan lugar a imágenes colectivas (Lynch, 1960). En otras palabras, al interactuar y procesar cualquier espacio geográfico (territorio, paisaje, lugar, etc.), se generan imágenes en los sujetos, como un filtro entre la realidad y su comportamiento; lo que es estudiado por la geografía de la percepción (Lowenthal, 1961).
3. Marco teórico metodológico general
La arquitectura y el urbanismo como estudios del hábitat, contribuyen a la comprensión y análisis de los territorios, sin embargo, es con apoyo en la geografía de la percepción que se puede complementar y profundizar en el análisis subjetivo.
A partir de los trabajos de Lynch (1960) y Lowenthal (1961), que fueron sumamente revolucionarios y definieron a la geografía de la percepción como un método aplicable (con mapas mentales), se discurrió hacia investigaciones de fenómenos meramente urbanos y de percepción. Los “fenómenos, en esencia, sólo pueden ser aprehendidos y explicados si se ligan al mundo subjetivo de las personas, a la forma en la que el sujeto representa el espacio” (Boira & Reques, 1991, p. 21). Indudablemente, la imagen subjetiva del espacio se estudia con base en los conceptos básicos de percepción y comportamiento. La percepción interpreta y evalúa (Boira & Reques, 1991) (opinión, preferencias, valoración, descripción), y por su parte el comportamiento se interesa por la conducta, voluntad y los procesos cognoscitivos (los hechos, los desplazamientos en el espacio físico, etc.). De este modo, el espacio simbólico, afectivo y vivido puede llegar a ser diferente al espacio objetivo o real, por medio de los significados que las personas le otorgan (Boira & Reques, 1991).
Nuestro objeto de estudio se aborda bajo el enfoque estructural , donde el tipo de valoración se relaciona a elementos del paisaje en la imagen mental, como referencia, identificación o significación del espacio; más que sobre zonas definidas por nivel de aprecio. Aunque se ha criticado a Lynch, en el sentido de que en la construcción de imágenes mentales no solo interviene la percepción de los elementos visuales, sino también otros factores, esta perspectiva contempla el nivel de identificación y estimación necesaria para interpretar la relación espacio-paisaje-sujeto de nuestro estudio.
Nos basamos en la etnografía, método que se emplea cuando el objetivo de la investigación busca comprender las formas en que los individuos dan sentido a su vida cotidiana. Relph (1976), como autor base, sostiene que el espacio debe ser explorado en términos de cómo lo experimentan las personas, y sugiere que cuanto más profundamente se sienta una persona dentro de un lugar, más fuerte será su identidad con éste.
En definitiva, el método etnográfico ayuda a describir y analizar lo que las personas de un sitio o contexto determinado hacen usualmente (Angrosino, 2012), así como los significados que le dan a ese comportamiento realizado en circunstancias comunes o especiales, y finalmente, presenta los resultados de manera que se resalten las regularidades que implica un proceso cultural: patrones de conducta en el espacio, trayectorias e itinerarios intra y extra isla, formas de interacción en el espacio privado-público, formas de interacción con fuereños y con vecinos, rituales festivos o religiosos y sus espacios en torno a la isla, etcétera.
4. Estrategia metodológica
Como ya se ha mencionado, se analizará la Percepción, desde la perspectiva patrimonial y turística, para estimar el nivel de valoración y significación del paisaje. De este modo, se consideran dos sectores de la población, los habitantes como endógenos y los turistas como exógenos de las islas de Janitzio y Mexcaltitán. La entrevista es uno de los abordajes cualitativos de las ciencias sociales que tiene como objetivo obtener información que se pueda analizar de modo accesible en términos de costos y eficiencia en la obtención de resultados. Así, se consideró tanto la aplicación de cuestionarios como de entrevistas en ambos casos de estudios (expuestos más adelante), de carácter exploratorio y con un enfoque explicativo personal. Para ambas muestras (turistas y habitantes), los temas abordados fueron en torno a valores, opinión, conocimiento y actitudes, con las mismas preguntas base, pero dando más apertura de conversación a los habitantes.
En definitiva, para ambos casos el estudio se llevó a cabo en la misma temporalidad (2018-2020), se aplicaron como técnicas e instrumentos la entrevista semiestructurada para el caso de los habitantes, el cuestionario para los turistas y en ambos sitios se trabajó la observación directa. Para la selección de la muestra se trabajó con el muestreo no probabilístico (por conveniencia). En los dos casos presentados, se siguió un procesamiento de datos similar que consistió en una codificación manual mediante matrices y tablas.
4.1. Técnica aplicada y procesamiento en el caso de Janitzio
Para el caso de Janitzio, se analizan los datos de la imagen turística en torno a la isla y de la percepción de sus habitantes; con un análisis un tanto comparativo con las demás localidades de la Zona Lacustre de Pátzcuaro. Las técnicas que se utilizaron para la obtención de dichos datos, fueron la observación participante, fichas de análisis de contenido y entrevistas semiestructuradas con base en un cuestionario mixto (preguntas abiertas y cerradas) y con inducción a la conversación (Silva, 2004). Para el análisis de contenido de la imagen turística (representaciones turísticas) se registraron fichas por cada imagen recopilada, y para la aplicación de los cuestionarios-conversación, se tomaron como criterios que fueran personas mayores de 15 años de edad y que radicaran en la isla (que se encontrasen en su casa). En total, fueron aplicados 30 cuestionarios a habitantes de Janitzio y 100 a turistas. Los cuales se aplicaron entre 2018 y 2019 , con el apoyo de estudiantes originarios de la zona. Para el cálculo de la muestra se siguió de manera no probabilística en ambas categorías; ampliamente utilizada en las investigaciones cualitativas que cuentan con más instrumentos de investigación.
Finalmente, para el procesamiento de datos se traspasaron las respuestas fidedignamente en matrices de Excel para así proceder a una codificación manual, a partir de una clasificación por medio de semejanzas generalizadas. Las respuestas abiertas transferidas tal como las expresaban, sirvieron para el análisis cualitativo, y las subcategorías derivadas de estas, sirvieron para la cuantificación y sistematización de las respuestas; las subcategorías se subordinaron al territorio estudiado.
4.2. Técnica aplicada y procesamiento en el caso de Mexcaltitán
En el caso de Mexcaltitán, se trabajaron diversas técnicas, como la observación, la entrevista, la revisión de documentos, fichas de trabajo y diario de campo. Se aplicaron 21 entrevistas semiestructuradas a profundidad al referente endógeno que comprende a los habitantes y 68 cuestionarios al referente exógeno que comprende a los turistas y/o visitantes, en un período entre el 2018 y el 2019; las personas entrevistadas fueron abordadas en diferentes lugares de la isla, como el museo, los embarcaderos, restaurantes, la plaza, en sus viviendas y al exterior de sus viviendas (referentes endógenos).
La observación permitió acercarse a las actividades de las personas en el ambiente cotidiano y lograr apreciaciones vinculadas a su contexto. Al interior de la observación se pueden distinguir la interrogación y la participación propiamente dicha: estar ahí, en el lugar donde ocurren los acontecimientos y estar con las personas que las realizan permite, a quien indaga, tener un espectro amplio para incorporar en la apreciación (Angrosino, 2012, p. 61). Esta técnica se utilizó para detectar los lugares más representativos, también para elaborar los recorridos de su fiesta patronal y peregrinaciones al interior y el exterior de la isla; asimismo, en las trayectorias y recorridos al interior de la isla por parte de la comunidad exógena.
También se aplicó la entrevista semiestructurada permitiendo un grado de control por parte del investigador y cierto grado de libertad en las respuestas del informante. Se diseñó un cuestionario sobre lo que se quería obtener del informante; las preguntas fueron abiertas para que éste pudiera expresar sus opiniones, matizar sus respuestas e incluso, desviarse del guion inicial al descubrirse temas emergentes precisos de explorar.
El diseño del instrumento está compuesto por un apartado de datos generales y cuatro secciones. La primera aborda preguntas generales; se recabó información para saber si realmente existe un cierto arraigo entre los habitantes y el lugar. En la segunda sección se encuentran las preguntas complejas, que buscan dar respuesta a las circunstancias e incidencias sobre el mito de origen, los significados de la disposición de la traza, y la declaratoria. En la tercera, se encuentran las preguntas sensibles donde se abordan temas de percepción y significados por parte de las dos categorías. Por último, se encuentran las preguntas de cierre, sobre los lugares más representativos para los habitantes y los turistas.
En el proceso de recogida de datos se empleó el muestreo de conveniencia; la identificación de los informantes clave se llevó a cabo mediante una clasificación jerárquica de cada una de las categorías de sujetos, como adultos y adultos mayores, que fueran personas reconocidas y que tuvieran influencia dentro de la comunidad. Una vez aplicadas las entrevistas, y cuando el material dejó de aportar datos nuevos o se repitieron patrones de respuesta, se dejó de recoger información.
5. Comparativa desde la percepción turística y patrimonial
5.1. Representaciones culturales y turísticas
5.1.1. Caso Janitzio
La isla de Janitzio ya ha sido estudiada en relación con sus representaciones naturales, culturales y turísticas (Martínez, 2017; García, 2015; García & Mercado, 2020; Magaña, 2023, Cruz & Urquijo, 2020). El paisaje lacustre de Pátzcuaro ha sido referencia regional desde inicios del siglo XX, en el cual la isla representa el hito o el centro de sugestión, sobre el cual se desarrolla la “escena” por su característica topográfica y posición en el lago. Entre los sitios y expresiones culturales de la región que más destacaban para apreciarse y divulgarse de la zona se encontraban; las personas con vestimentas y rasgos indígenas, el templo de la Virgen de la Salud, las plazas y fuentes de Pátzcuaro, el paisaje Lacustre, en donde se incluye a los pescadores, la isla de Janitzio y parte de Tzintzuntzan, (figura 3). Los cuales fueron objeto de promoción de la zona sin una intención inicial evidente, fue poco a poco que varios elementos del patrimonio se convirtieron en íconos, para destacar como principales recursos para la imagen turística actual, utilizada en los principales productos turísticos como Pátzcuaro Pueblo Mágico o la Ruta de Don Vasco (García y Mercado, 2020).
Los elementos de representación referentes a la Gente Local y al Lago de Pátzcuaro, incluyendo Janitzio y los pescadores, son los recursos turísticos de la región, que se ha mantenido como más destacados desde el siglo XX hasta la fecha. Tras el análisis de las imágenes turísticas contemporáneas, se pudo identificar que después del paisaje lacustre, Janitzio aporta recursos particulares como las artesanías o “artes de pesca”, entre ellas “las mariposas”, y como principal Bien de interés popular de la región, el monumento a Morelos. El paisaje del Lago junto con otras manifestaciones inmateriales como las artes y oficios, se volvieron una representación turística. Magaña (2023) también señala que la pesca y la manufactura de artesanías son dos casos emblemáticos de la dinámica regional; ahora convertidas en imaginarios representativos de la región, así como en atractivos del espacio turístico (García, 2015). Lo mismo que pasó con la danza de “Los viejitos” , pasó con la danza del Pescado, originaria de Janitzio, que fue popularizada a partir de la fama que cobró la isla (Vargas, 1952, p.37). Todo ello muestra, la evolución de las representaciones turísticas y patrimoniales.
Se presentan parte de los resultados de un estudio más extenso, en el cual se hizo un análisis de contenido de la imagen turística de toda la Zona Lacustre de Pátzcuaro (García, 2020). En dicho estudio, se propuso el indicador Nivel de Utilización como Recurso Visual del patrimonio -en la imagen turística-, en el cual el 8% de las imágenes recopiladas y estudiadas de toda la región lacustre[vi] corresponden a representaciones en torno a Janitzio. Así, como una referencia, se muestra la identificación de los sitios más representados en la imagen turística de toda la Zona Lacustre (para ubicar la importancia de la isla en su contexto), sobresalen con un nivel Muy Alto los siguientes: el Lago de Pátzcuaro (15.4%), el Sagrario (13.0%), la Plaza Don Vasco (12.2%), los panteones de la Zona Lacustre (11.4%), las Yácatas de Tzintzuntzan (10.5%) y Janitzio (10.5%)[vii] (García, 2020) (figura 4).
Ahora bien, aparte de la ubicación espacial de los elementos más representados, también se hizo el análisis categorizado de los tipos de recursos patrimoniales más utilizados; destacando el Patrimonio Inmaterial con el 42%. En el cual destaca la representación de la noche de muertos (figura 5), referenciados espacialmente como los Panteones de la zona lacustre (11.4%), que también es donde destaca la isla de Janitzio:
“Por su parte, la Noche de Muertos en Janitzio es el mejor ejemplo de las representaciones en tanto que mediaciones, pues, por una parte, en ella se reconocen elementos simbólicos y sensoriales que se conjugan para dar contenido a un íntimo ritual de profundo significado religioso y familiar, tanto de alegría como de tristeza (Pérez, 1953, p. 40). Por el contrario, en tanto que espectáculo turístico, se desarrolla como una atracción que mediatiza el deseo del turista por atestiguar una celebración exótica y variopinta (Magaña, 2023, p.50)
De acuerdo a Alvarado & Romero (2018), la festividad de la Noche de muertos, se da de manera peculiar en Janitzio dado su territorialidad, en la mayoría de veladas de los panteones de la zona lacustre, “los habitantes permanecen en el cementerio la noche entera, al lado de las tumbas de sus familiares, sobre las cuales han colocado una serie de elementos rituales (arcos de flores, pan de muerto, fruta, veladoras, flores y ofrendas que incluyen la comida y bebida preferida por los difuntos)” (p.83). Señalan que, durante el día, las flores generan un paisaje pintoresco y colorido, y por la noche, las veladoras y los otros elementos crean una atmósfera sui géneris; en ambos momentos, se crean escenarios perfectos para la



5.1.2. Caso Mexcaltitán
Una de las festividades que atrae tanto a visitantes y turistas a la isla de Mexcaltitán, y que forma parte de su patrimonio cultural intangible, son sus fiestas patronales a San Pedro y San Pablo el día 29 de junio, una de las mayores atracciones de la isla que resalta por su colorido y tradición.
Las celebraciones de la fiesta patronal inician nueve días antes con el novenario y las peregrinaciones, en donde cada barrio se encarga de organizar una peregrinación por día, se llevan a cabo por la calle Venecia (es característico que sea por esa calle circunvalante, por la importancia que tiene y al ser una de las principales), por donde dan un recorrido con las imágenes de los santos patronos por todo el interior de la isla; pero no es un simple recorrido, sino que existen significados más profundos al ser una tradición que se ha practicado por los habitantes desde que tienen memoria (figura 6).
Un hallazgo que resultó de las entrevistas con los habitantes es sobre su organización para las celebraciones y peregrinaciones, pues se detectó que la isla está dividida en ocho barrios (figura 7), los cuales tienen nombres muy peculiares para identificarse, como el “barrio chino”, que es donde se encuentran los restos de la antigua casa china y que actualmente es donde vive la mayoría de descendientes de las familias chinas; cada barrio es reconocido por algún elemento importante que tiene la isla para los habitantes.


Es extremadamente sugerente que la división barrial (que no puede ser parroquial por el limitado alcance territorial de la isla) siga las orientaciones cardinales. Se conjugan aquí la visión cuatripartita del espacio y su centro, que se complementa con las orientaciones intercardinales.
Parte de estas festividades es la regata de los santos, se realiza una carrera de canoas entre dos equipos de pescadores que representan a cada uno de los santos patronos. Los habitantes colocan la imagen de San Pedro en una lancha y en otra, la imagen de San Pablo, y las adornan y acompañan en su recorrido alrededor de toda la isla. El reto es dar la vuelta a Mexcaltitán impulsando la canoa con varas que se sumergen hasta encontrar el fondo de los canales, se dice que si gana San Pedro la cosecha de camarón será abundante, pero si gana San Pablo la cosecha será pobre. Al preguntarles a los habitantes por qué tienen esa creencia, en su mayoría respondieron que él es el más importante de los apóstoles, según las sagradas escrituras (Biblia).
Recuerdo que desde niños ya se celebraban las fiestas patronales de San Pedro y San Pablo; y que eran más divertidas porque las carreras se jugaban en lancha con remos. Siempre que ganaba San Pedro había mucho camarón, era un buen año. Estas fiestas son una tradición que tienen muchos años y que nuestros antepasados nos contaban de estas celebraciones (fragmento de entrevista concedida por M.O.M. mujer de 68 años, octubre de 2018).
Yo recuerdo que cuando estaba Celso Delgado de gobernador, se hacían unas peregrinaciones donde peregrinos de otras localidades llegaban por agua hasta la isla, vestidos de indios con trajes típicos y sonando caracoles. Nosotros en ese tiempo íbamos a la tarraya al amanecer, como a las 4 de la mañana y oíamos ese ruido porque venían pitando… se acercaba la peregrinación en canoas (fragmento de entrevista concedida por I.C.Y. mujer de 42 años, octubre de 2018).
Como se observa, esta celebración está cargada de significados para el pueblo, se muestra una creencia muy arraigada sobre la representación del santo patrono, por lo que es evidente que esta festividad tiene sus orígenes en las creencias católicas (a partir de la conquista de México) y no en creencias prehispánicas. Como todo pueblo, los habitantes de Mexcaltitán tienen peculiares maneras de vivir y celebrar su fe.
Las festividades terminan con la bendición de las aguas, da inicio cuando los feligreses salen del templo con los patronos San Pedro y San Pablo en peregrinación por la calle Miguel Hidalgo para posteriormente llegar a la calle Venecia y Benito Juárez que es la que conecta con el embarcadero ruta Santiago, donde esperan dos lanchas con una tarima


adornada en la cual suben los santos, los párrocos y la banda (figura 8). Así da inicio la peregrinación, navegando todas las lanchas en procesión con los feligreses detrás de los santos patronos con destino a la laguna.
Rodeados de manglares, se celebra la misa y bendición de las aguas (en medio del agua) en presencia de los santos patronos, todos a bordo en las lanchas. Al terminar la bendición, los feligreses empiezan a arrojarse agua de la laguna hasta quedar empapados, lo hacen con cubetas, recipientes y hasta con los mismos motores de las lanchas, para recibir el “agua bendecida” como símbolo de purificación o hasta cierto punto, como una representación del bautismo, esta tradición es la que más disfrutan tanto los habitantes como los visitantes, desde los niños hasta las personas mayores.
Al terminar la tradicional bendición, las lanchas se preparan para regresar a la isla, navegando a través de los canales y marismas que circundan la isla, hasta regresar al embarcadero del cual partieron (figura 9). Al llegar al embarcadero flotante (ruta Santiago), bajan a los santos y continúan la procesión al interior de la isla, dando un recorrido alrededor de ésta por la calle Venecia, para terminar en la plaza, afuera del templo colocan los santos patronos y se forma una algarabía por parte de los feligreses.
5.2. Lugares representativos
5.2.1. Caso Janitzio
En cuanto a la percepción turística y patrimonial sobre Janitzio, las referencias en el análisis de la percepción son en torno a eventos, elementos y/o espacios urbanos y naturales de la isla, con énfasis en la connotación patrimonial general (material e inmaterial).
De las preguntas principales a los habitantes, sobre qué es lo que desean conservar de su localidad para sus futuras generaciones, hubo un consenso de dos grupos de elementos patrimoniales más mencionados. En el primer grupo destacan las tradiciones en general, el dialecto (“lo que hablamos”), la fiesta de ánimas y la vestimenta tradicional (33%); y en el segundo grupo (17%), las fiestas patronales y de Corpus (celebración de las artes y oficios), el lago (paisaje), chinchorrear (pescar charales de noche) (figura 10) y el templo-curato. Podemos ver que los aspectos más mencionados son de índole inmaterial, y como elementos del paisaje “espacial”, destacan el lago y el templo. En general son los elementos del entorno insular que los habitantes conciben como importantes y que desean conservar, que en conjunto conforman el paisaje y el patrimonio como construcción social endógena. Una informante hizo mención sobre la importancia de chinchorrear, “eso lo hacemos para ir a vender a Pátzcuaro, no para vender a los turistas”.
En contraparte, se buscó la percepción de los elementos que desean mostrar a los visitantes, como interesantes y representativos en el aspecto turístico. Hubo mayor diversidad de elementos, de los cuales destacan los siguientes: en primer lugar, el templo de San Jerónimo (67%), en segundo lugar, el monumento a José María Morelos (50%) y, en tercer lugar, el panteón (33%) (figura 11). Se hizo alusión a que el monumento a Morelos, les es sustancial “porque es lo que vienen a ver”, y sobre todo el panteón, “como el lugar más emblemático”. Esto habla de la importancia de los elementos urbanos y/o materiales, como parte de su concepción y significación espacial en un sentido de proyección. En cuarto lugar, se ubican los elementos intangibles (17%): la vestimenta tradicional, las danzas (Pescado blanco, Pescador navegante y La Mariposa), el lago (paisaje), las fiestas patronales, los mariposeros (pescadores) y la casa donde se filmó la película de Maclovia (referenciado así por los informantes, aunque el sitio se identificó como un restaurante).
Se propone una sumatoria del sentido conservar (dimensión patrimonial) con el de mostrar (dimensión turística), para hablar de una representatividad del paisaje insular de Janitzio, desde la percepción local: El templo, el lago, las fiestas patronales, la vestimenta tradicional y la pesca, son elementos considerados tanto en el sentido “endógeno”, de conservarse, como en el “exógeno”, de mostrarse. Llama la atención que la noche de ánimas, no se mencionó como tal como evento a mostrarse, sino para conservarse, a pesar de ser considerada desde las representaciones exógenas de la isla, como el elemento más representativo, incluso internacionalmente. Sin embargo, al mencionar el espacio del panteón, deducimos que se puede hacer alusión también a la noche de ánimas, sin embargo, dicho espacio puede tener un sentido más amplio y atemporal, desde su nivel de representatividad local. Entonces, los elementos tangibles e intangibles que conforman el paisaje de Janitzio desde la percepción local, se mostrarían de la siguiente manera (figura 12).


En el transcurso de la aplicación de las entrevistas, hubo un informante en particular, que, dado su interés en la temática, el sondeo se tornó libremente a entrevista abierta. Un señor que atendía los baños públicos junto al muelle en ese momento, en resumen, mostró gran conocimiento de los recursos culturales de la zona y quiso resaltar los impactos negativos del turismo:
¿Qué cosas desean conservar?: Casa donde se filmó Maclovia, por María Félix, el panteón (lugar más emblemático para los nativos, religioso, sagrado o espiritual) aunque está dado por la Iglesia, algunos si conservan la tradición. ¿Qué hacen para cuidarlos?: Si hacemos algo por cuidar lo que nuestros antecesores dejaron, hacemos faenas comunitarias para salvaguardar. El turismo es una parte importante, indispensable para vivir, pero en lo cultural no lo es, contaminan mucho y porque muchas cosas rituales ya no celebramos. Unas cosas se van quitando y otras poniendo, yo pienso que estamos en un momento de a-culturación (sic), se van al norte y vienen vestidos de cholos, y perjudica, luego de un tiempo piensan que así nos vestimos”. ¿En qué medida considera que el gobierno hace obras sobre esos espacios? “Abandonados por el gobierno. No ponen los ojos, a pesar de que somos íconos, nomás nos presumen, pero no hacen nada para proteger, preferiría que no (turismo) hemos perdido parte de nuestra verdadera esencia cultural: artes y oficios. (fragmento de entrevista concedida por señor que atendía los baños del muelle (anónimo), abril de 2019).
Por su parte, las respuestas de los turistas en cuanto a los sitios o elementos que les resultaban más atractivos para visitar o apreciar de la Zona Lacustre de Pátzcuaro, se encuentran en primer lugar, la Noche de ánimas (25.8%), en segundo lugar, el Lago de Pátzcuaro (19.4%) y en quinto lugar, el Monumento a Morelos (8.6%) (García, 2020). Lo cual parece congruente con el nivel de promoción turística de estos elementos, así como con la percepción de los habitantes en cuanto a proyección de éstos. En definitiva, el patrimonio inmaterial se pondera en el sentido de conservarse, y el patrimonio material (conformación espacial del paisaje), se relaciona a la percepción como atractivo turístico. A excepción de la Noche de ánimas, que resulta importante como recurso visual turístico, y, por tanto, una gran expectativa desde la percepción de los turistas, más no tiene mayor peso en la percepción de los habitantes como proyección; es decir, que desde la gestión y el hecho turístico (Urry, 2001) se asume como el principal recurso, más no se aprueba contundentemente desde los habitantes.

Podría ser que se tiene conciencia de la turistificación que dicha celebración ha traído (Alvarado & Romero, 2018), por tanto, se sabe que es el mayor recurso exógeno, pero se contrapone a su concepción de elemento patrimonial con intención de conservarse. Por su parte, los habitantes tienen claro y hasta cierto punto legitiman, a diversos espacios como el monumento a Morelos, el panteón y el templo a San Jerónimo, con un fuerte sentido en el ámbito turístico (y dominados visualmente desde la llegada al embarcadero) (figura 13).
En cuanto a la gestión turística de la isla, es poco sabido por los habitantes que pertenece a la Ruta de Don Vasco (algunos desconocían que significaba “Ruta Turística”), el (66%) no había oído hablar al respecto, y el resto, se había enterado por otra gente o por folletos (García, 2020). En este sentido, se concibe la importancia del turismo, por la vivencia de día a día con los visitantes, hasta el momento, los medios de comunicación no han reforzado la vocación turística, tanto como las interacciones sociales (por esto mismo se sabe lo que es importante para el turista). Tal como inició dicha dinámica a mediados del siglo XX, con la llegada de visitantes por medio de lanchas, se ha ido consolidando el imaginario turístico, por medio de las aguas del lago que han traído por mucho tiempo, productos y visitantes.
Entre las cosas que también se comentaron abiertamente, sobre lo que la comunidad hace para cuidar su entorno, se organizan faenas para “salvaguardar lo que nuestros antepasados nos dejaron”, también se hacen reuniones para comentar “como se debe de hacer la manutención, la vestimenta y cómo cuidar lo típico”. También se hizo alusión a que no se les pone atención a las danzas tradicionales, están olvidadas, “solo a la Noche de muertos y al Corpus se le hace algo”, pero por nuestra parte: “nosotros tomamos fotos y promovemos por internet”. En general, aunque existe una preocupación genuina de los habitantes por la conservación de ciertas expresiones culturales y de mantener en buenas condiciones el aspecto urbano, existen condicionantes ambientales que impactan fuertemente a ese entorno peculiar, como la sequía, o contaminación extrema (por habitantes y visitantes), que necesitan una mayor atención desde agentes oficiales. Porque indudablemente resultan ser afectaciones sustanciales, que no solo inciden en la imagen urbana, sino también en las dinámicas económicas y culturales.
5.2.2. Caso Mexcaltitán
Como resultado de las visitas de campo, de las entrevistas y mediante pláticas ocasionales al referente endógeno, así como también con los visitantes y turistas, se detectaron e identificaron los lugares que consideran más representativos de la isla de Mexcaltitán, los que visitan con mayor frecuencia o que forman parte de sus actividades diarias y que

consideran más significativos. Era importante detectar los edificios, elementos y espacios que más visitan las personas; entre los más mencionados están: el templo, la plaza, el museo, la cooperativa y los embarcaderos.
La iglesia es muy importante porque mantiene unidos a todos los habitantes; estoy muy orgulloso de tener un museo bonito y la plaza, aunque antes estaba más bonita, hecha de mosaico de los antiguos… era muy bonita (fragmento de entrevista concedida por D.C.R. hombre de 63 años, octubre de 2018).
Todos los lugares identificados tienen un significado para los habitantes, como en el caso del templo que representa el recogimiento del alma (donde practican su fe), al ser un lugar que los mantiene unidos como comunidad; y la plaza es un espacio de convivencia donde se da una relación social.
El museo es un lugar importante identificado por el habitante ya que para ellos es la representación del origen de Mexcaltitán.
Pues el museo y la iglesia, ahora sí que son los más importantes para la comunidad, porque aquí tenemos toda la historia y pues en los lugares hay mucha historia, tanto en la iglesia como aquí en el museo (fragmento de entrevista concedida por M.E.C. hombre de 42 años, octubre de 2018).
Asimismo, la cooperativa, al ser el medio de vida económico en la isla, representa el sustento esencial para la mayoría de los habitantes.
Los lugares más importantes son el templo y el museo, pero hay algo aún más importante para nosotros en la isla que son las pesquerías, ya que es de lo que vivimos, de la pesca (fragmento de entrevista concedida por M.R.O. mujer de 50 años, octubre de 2018).
Las columnas chinas (ubicadas en el barrio chino) son un punto de referencia para los miembros de la comunidad, relevante para los habitantes, pero no con la misma importancia que les dan a los lugares mencionados con anterioridad.
A las columnas chinas yo no les doy tanta importancia porque pues prácticamente los chinos son nuevos, cayeron aquí para 1900 más o menos… nomás que sí les damos la explicación, qué fue lo que ellos tuvieron que ver aquí, reactivaron un poquito la economía porque pues ellos siempre les ha gustado el comercio y empiezan a transportar camarón a su país, pero de allá traen porcelana y seda, esa es la importancia más que nada, que ellos tuvieron aquí en la población (fragmento de entrevista concedida por M.E.C. hombre de 42 años, octubre de 2018).
Por último, se mencionan los embarcaderos que tienen un lugar primordial al ser el medio de comunicación al exterior. A continuación, se presenta un esquema con base en la interpretación de los significados (figura 14) de los lugares importantes identificados y que poseen un significado para la comunidad endógena.
En definitiva, el análisis obtenido sobre los lugares identificados como importantes o representativos por parte del habitante son muy similares entre todos los entrevistados, destacando el templo como el lugar que representa la espiritualidad; el museo que representa el origen de Mexcaltitán; la plaza al ser un espacio de convivencia donde se da una relación social entre los habitantes; la cooperativa como el medio de vida económico de la isla; y los embarcaderos por ser el medio de comunicación al exterior. Estos lugares citados por la mayoría de los entrevistados tienen un significado para los habitantes por todo lo que representan (González, 2020).
En cuanto a los lugares (elementos, inmuebles, espacios, tradiciones) se les preguntó con cuál se sentían más identificados o qué les gustaba más. La mayoría de las respuestas coincidieron en que la plaza, el templo y el museo son los lugares que más les agradaban; a continuación, se muestra una gráfica (figura 15) de los lugares que tuvieron mayor número de mención tanto de los habitantes como de los turistas.
A continuación, se muestran en el mapa (figura 16), estos lugares identificados o de mayor relevancia para el habitante. En éste se señalan la ubicación y distribución de los lugares mencionados que tienen en la isla.
Como se muestra en el mapa de resultado, este se integra principalmente por monumentos (el templo, el museo, los portales), equipamientos (la plaza, el quiosco, los lugares de esparcimiento), barrios, calles (la Venecia) y su traza; todos estos lugares o elementos mencionados tienen relación con el pasado, los sitios históricos y la vida social y cultural de Mexcaltitán.
6. Consideraciones finales
Como se mencionó, el análisis presentado destaca los factores, conceptos y sujetos implicados en la apropiación y percepción del patrimonio popular y territorial de estas islas, que, aunque en contextos ambientales distintos, se evidencia la tradición turística y cultural a nivel regional, y en cuanto a imaginarios y representaciones, su relevancia nacional; por ejemplo, el mito de la mexicanidad.
Más allá de las similitudes y divergencias fisiográficas, como los ecosistemas lacustres en Janitzio y las marismas en Mexcaltitán, o la traza radial y orgánica en ambos espacios, el desarrollo socioeconómico y cultural de estas islas resultan inducidos por la trascendencia de los imaginarios de misticismo, mexicanidad, exotismo, etc.; ya que el imaginario turístico se incentiva por atributos como los que ya se mencionaron en el texto.
De igual modo, se tiene una similitud en la percepción de la gestión gubernamental, ya sea que Mexcaltitán rechazó en su momento la nominación de Pueblo Mágico o que Janitzio desconoce que es parte de la Ruta de Don Vasco (incluso no saben lo que es dicha ruta, García, 2020 y García & Mercado, 2020). Una concepción de manejo interno con relativo claustro y, una relación con la dinámica regional de cooperación e intercambio (comercial, cultural, etc.), pero al mismo tiempo de autoexclusión de ciertos sistemas impuestos. Sin embargo, el visibilizar representaciones de sistemas culturales como las descritas en este texto, puede ayudar a su comprensión y a la propiciación de programas turísticos o culturales más adecuados y posiblemente apropiados para el desarrollo local.
El aspecto intangible del paisaje, es algo relevante en la percepción de localidades tan cargadas de expresiones “culturales”, porque entendemos a la percepción como un proceso cognitivo a partir de múltiples sensaciones (olor, sabor, sonidos) que abonan a la memoria colectiva. Como lo menciona Costa (2014), hay una fuerte relación entre los usos del territorio y



la producción del paisaje, especialmente por lo entendido como paisaje-memoria: soporte material de los recuerdos, la base del afecto y de los acontecimientos actuales, de los grupos sociales y del saber-hacer, que guarda las huellas del tiempo y el movimiento del espacio-tiempo.
Los territorios insulares, han implicado muchas veces la conformación de ecosistemas singulares, así como de ambientes culturales más autóctonos, a pesar del avance tecnológico y de comunicación. Mientras se siga delimitando un territorio por algún elemento natural de relevancia espacial, y manteniéndose con relativa complejidad de accesibilidad, se conservarán las condiciones paisajísticas tangibles e intangibles de manera singular (natural-social). Por consiguiente, será un atractivo turístico, en función de la sugestión a dicha accesibilidad y por la carga cultural.
7. Contribuciones de los autores.
Alma Gabriela González Lefft: conceptualización, metodología, análisis formal, investigación, análisis de la información, elaboración del borrador, redacción, revisión y edición, recursos, trabajo de campo.
Katya Meredith García Quevedo: conceptualización, metodología, análisis formal, investigación, análisis de la información, elaboración del borrador, redacción, revisión y edición, recursos, trabajo de campo.
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Notas
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